III.1o.C.16 CTesis Aislada9a. ÉpocaT.C.C.Civil
NOTARIOS. NO REQUIEREN ASESORARSE PARA CONSTATAR LA CAPACIDAD MENTAL DE LOS CONTRATANTES PARA OBLIGARSE.
[TA]; 9a. Época; T.C.C.; S.J.F. y su Gaceta; Tomo IV, Agosto de 1996; Pág. 697
El notario público puede conceptuar a una persona capaz de obligarse, sin tener conocimientos médicos, pues cualquier ser humano normal, sin tener que ser perito en esa materia, está en posibilidad de advertir si existen anormalidades visibles en una persona; de ahí que si en el otorgamiento de un contrato celebrado ante notario éste da fe de que los comparecientes son personas de su conocimiento; que los identificó y que constató su capacidad para contratar y obligarse, el fedatario no tiene la obligación de asistirse de médicos para juzgar de la capacidad mental de los otorgantes del contrato, además de que la ley no lo exige; de entender lo contrario conduciría al absurdo de que se requiriera siempre de la opinión de un perito médico para juzgar esa capacidad, lo que no sería práctico ni jurídico.
PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL TERCER CIRCUITO.
Precedentes
Amparo directo 1081/95. José Inés Díaz Gutiérrez. 22 de noviembre de 1995. Unanimidad de votos. Ponente: Francisco José Domínguez Ramírez. Secretaria: María de Jesús Ramírez Díaz.