III.1o.P. J/1 Jurisprudencia9a. ÉpocaT.C.C.Penal
CONSENTIMIENTO TACITO DE LA SENTENCIA DEFINITIVA EN MATERIA PENAL.
[J]; 9a. Época; T.C.C.; S.J.F. y su Gaceta; Tomo I, Junio de 1995; Pág. 292
La solicitud y obtención del beneficio de la condena condicional por parte del defensor, con la anuencia del reo (quien cumplió en parte el acuerdo incidental respectivo), entraña el consentimiento de la sentencia definitiva que posteriormente es reclamada en amparo directo, a la que debe estimarse que el reo se acogió y aceptó sus efectos, puesto que dicha solicitud se apoyó precisamente en que en el citado fallo se le impuso una penalidad no mayor de cuatro años de prisión. En consecuencia, el amparo directo planteado con posterioridad es improcedente y debe sobreseerse con apoyo en los artículos
73, fracción XI y 74, fracción III, de la ley de la materia
.
PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL TERCER CIRCUITO.
Precedentes
Amparo directo 33/94. Secundino Pinto Ayala. 4 de marzo de 1994. Unanimidad de votos. Ponente: J. Guadalupe Torres Morales. Secretaria: Luz María Arizaga Cortés
Amparo directo 252/94. Ricardo Partida Gil. 14 de octubre de 1994. Unanimidad de votos. Ponente: J. Guadalupe Torres Morales. Secretario: Oscar Rogelio Valdivia Cárdenas.
Amparo directo 17/95. José Valdez Lozano. 16 de febrero de 1995. Unanimidad de votos. Ponente: Alfonso Núñez Salas. Secretario: Francisco Javier Ruvalcaba Guerrero.
Amparo directo 18/95. Eduardo García Cruz. 17 de febrero de 1995. Unanimidad de votos. Ponente: J. Guadalupe Torres Morales.
Amparo directo 26/95. José Luis Zubieta Martínez. 17 de marzo de 1995. Unanimidad de votos. Ponente: Alfonso Núñez Salas. Secretaria: Ana Victoria Cárdenas Muñoz.
Nota: Esta tesis contendió en la contradicción 80/2004-PS que fue declarada improcedente por la Primera Sala, toda vez que sobre el tema tratado existen las tesis 1a./J. 15/2004 y 1a./J. 90/2004, que aparecen publicadas en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomos XIX y XXI, mayo de 2004 y enero de 2005, páginas 157 y 11, con los rubros: "
AMPARO DIRECTO EN MATERIA PENAL. EL HECHO DE QUE SE HUBIESE CUBIERTO LA SANCIÓN PECUNIARIA IMPUESTA EN LA SENTENCIA DEFINITIVA, NO SIGNIFICA QUE SE TENGA POR CONSENTIDA LA PENA PRIVATIVA DE LA LIBERTAD A LA QUE TAMBIÉN FUE CONDENADO EL REO, PARA EFECTOS DE LA PROCEDENCIA DE AQUÉL
." y "
AMPARO DIRECTO EN MATERIA PENAL. LA SOLICITUD DEL REO PARA QUE LE SEAN APLICADAS SANCIONES MÁS BENÉFICAS QUE LAS IMPUESTAS EN LA SENTENCIA DEFINITIVA, NO IMPLICA QUE ÉSTA SE TENGA POR CONSENTIDA PARA EFECTOS DE LA PROCEDENCIA DE DICHO JUICIO
.", respectivamente.