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📜 Doctrina histórica — 8a. ÉpocaEsta tesis fue publicada en el Semanario Judicial de la Federación antes de la época contemporánea. Se reproduce tal como aparece en la fuente oficial. Verifica su vigencia como precedente contra el corpus reciente.
I.2o.P. J/42 JurisprudenciaHistórica8a. ÉpocaT.C.C.
- Registro digital (IUS)
- 218723
- Clave de tesis
- I.2o.P. J/42
- Tipo
- Jurisprudencia
- Época
- 8a. Época
- Instancia
- T.C.C.
- Fuente
- [J]; 8a. Época; T.C.C.; Gaceta S.J.F.; Núm. 56, Agosto de 1992; Pág. 37
ROBO. VALOR PROBATORIO DE LOS DICTAMENES DE VALUACION EN SENTENCIA.
[J]; 8a. Época; T.C.C.; Gaceta S.J.F.; Núm. 56, Agosto de 1992; Pág. 37
Los dictámenes de valuación que se emitan con base en las declaraciones de los afectados, no pueden tener valor probatorio pleno, en virtud de que serán omisos en expresar los hechos y circunstancias en que se apoyarán para estimar el preciso intrínseco que corresponda a cada objeto a que se refieran los ofendidos, pues es lógico que no exista certidumbre de si en efecto son veraces el número, el uso y la calidad descritos; por tal motivo y de conformidad con el artículo 175 del Código de Procedimientos Penales para el Distrito Federal, esas periciales, aunque eficaces para todos los efectos hasta antes de que se dicte el fallo, no lo son para sentenciar; por lo que, en el caso y cuando por su naturaleza, no sea posible fijar su valor, para calcular la sanción, debe aplicarse el párrafo primero del artículo 370 del Código Penal para el Distrito Federal o 371 del mismo ordenamiento por ser lo que más favorece al acusado, atento al principio de "In dubio pro reo", pero a la vez no podrá existir base para condenar al pago de la reparación del daño, pues de acuerdo con lo establecido en los artículos 30 y 31 del Código Penal aplicable, el mismo debe fijarse en razón del detrimento patrimonial realmente causado.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO.
Precedentes
Amparo directo 474/87. Claudio Mena Sánchez. 11 de febrero de 1988. Unanimidad de votos. Ponente: Gonzalo Ballesteros Tena. Secretario: Vicente Arenas Ochoa.
Amparo directo 232/88. Raúl Pérez Verduzco. 12 de mayo de 1988. Unanimidad de votos. Ponente: Alberto Martín Carrasco. Secretaria: Irma Rivero Ortiz.
Amparo directo 1728/90. Mario Barbosa Vázquez. 15 de noviembre de 1990. Unanimidad de votos. Ponente: J. Jesús Duarte Cano. Secretario: A. Enrique Escobar Angeles.
Amparo directo 1508/90. René Alonso Aguilar Bermón. 16 de noviembre de 1990. Unanimidad de votos. Ponente: Gonzalo Ballesteros Tena. Secretaria: Ma. Del Pilar Vargas Codina.
Amparo directo 305/92. Enrique Llanos Peralta. 29 de mayo de 1992. Unanimidad de votos. Ponente: Gonzalo Ballesteros Tena. Secretario: Juvenal Hernández Rivera.