Artículo 159 de la LEY DE GESTIÓN INTEGRAL DE RIESGOS Y PROTECCIÓN CIVIL DE LA CIUDAD DE MÉXICO
Explicado en lenguaje simple
En palabras simples
Este artículo dice que para construir Resiliencia, que es la capacidad de una comunidad para resistir y recuperarse de problemas como desastres o crisis, se deben seguir estos principios: Primero, hay que trabajar en equipo y coordinados entre diferentes áreas, sin duplicar esfuerzos. Segundo, todas las personas deben participar, especialmente las más vulnerables, y la responsabilidad debe ser compartida y transparente. Tercero, los esfuerzos deben ser continuos y complementarios, enseñando y creando una cultura al respecto. Cuarto, se necesita un proceso claro y serio que use tanto números como opiniones de expertos. Quinto, hay que ser creativos para solucionar la falta de dinero, personal o tecnología. Sexto, se debe aprender siempre de los resultados y tomar decisiones con información actualizada. Séptimo, hay que ser flexibles para adaptarse a cambios imprevistos y usar las mejores prácticas disponibles.
Texto oficial
Artículo 159. Los principios rectores que deben guiar el proceso de construcción de Resiliencia son: I. Transversalidad y coordinación: Contar con múltiples iniciativas coordinadas y alineadas para garantizar la capacidad de hacer frente a las diversas necesidades de Resiliencia que se presenten; II. Inclusión y participación ciudadana: Garantizar una responsabilidad transparente y colectiva, y permitir la participación corresponsable de todas las partes interesadas, incluyendo los sectores de atención prioritaria por su condición de vulnerabilidad; III. Integración: Garantizar que los esfuerzos sean continuos, complementarios y progresivos, promoviendo la educación y la cultura en la materia; IV. Solidez: Seguir un proceso claro y riguroso que integre enfoques cuantitativos y cualitativos robustos y comúnmente aceptados; V. Innovación: Buscar opciones innovadoras para superar restricciones en la disponibilidad de recursos financieros, humanos y tecnológicos; VI. Aprendizaje: Permitir el aprendizaje constante y la toma de decisiones basada en información actualizada, así como en las oportunidades de mejora identificadas a partir de los resultados obtenidos; y VII. Flexibilidad: Tener la capacidad de adaptarse a eventos y cambios imprevistos que surjan en el contexto, y permitir una gestión que considere las mejores prácticas y enfoques.
Esta explicación es informativa y no constituye asesoría legal. Consulta siempre el texto oficial y, si lo necesitas, a un profesional.