Artículo 24 de la LEY Sobre el Contrato de Seguro
Explicado en lenguaje simple
En palabras simples
Este artículo dice que, para que cualquier documento de un seguro pueda usarse como prueba en tu contra, debe estar escrito o impreso con letras que se puedan leer bien a simple vista. Esto aplica a la póliza, las cláusulas adicionales, los certificados, las solicitudes y cualquier otro papel que uses al contratar el seguro. Si la letra está muy chiquita o es difícil de entender, esa información no podrá usarse para perjudicarte. En otras palabras, la aseguradora está obligada a darte documentos claros y legibles.
Texto oficial
Artículo 24.- Para que puedan surtir efectos probatorios contra el asegurado, será indispensable que estén escritos o impresos en caracteres fácilmente legibles, tanto la póliza como los documentos que contengan cláusulas adicionales de la misma, los certificados individuales de seguro de grupo, los certificados de pólizas abiertas, los certificados provisionales de pólizas, las notas de cobertura, las solicitudes de seguro, los formularios de ofertas suministrados por las empresas y, en general, todos los documentos usados en la contratación del seguro. Artículo reformado DOF 15-04-1946
Esta explicación es informativa y no constituye asesoría legal. Consulta siempre el texto oficial y, si lo necesitas, a un profesional.