- Ley
- Ley que Regula el Uso de la Fuerza de los Cuerpos de Seguridad Pública del Distrito Federal
- Artículo
- 21
Artículo 21 de la Ley que Regula el Uso de la Fuerza de los Cuerpos de Seguridad Pública del Distrito Federal
Explicado en lenguaje simple
En palabras simples
Este artículo explica cómo la policía debe usar las esposas. Solo pueden ponértelas si antes intentaron convencerte con palabras o sometiéndote físicamente sin éxito. Tienen que usar las esposas que les dio su corporación y deben asegurarse de que no te lastimen. En el informe que entreguen al juez o ministerio público tienen que explicar por qué fue necesario esposarte. Además, mientras estés esposado no pueden golpearte ni obligarte a hacer nada, y si te llevan en un patrulla deben ponerte el cinturón de seguridad. Por último, te tienen que quitar las esposas en cuanto te presenten ante la autoridad, sin dejarte más tiempo del necesario.
Texto oficial
Artículo 21.- En el uso de las esposas o candados de mano, la Policía deberá: Manipularlas exclusivamente para someter a una persona, en caso, de que no se haya logrado tal objetivo con la persuasión o disuasión verbal o con la reducción física de movimientos; Utilizarlas, en su caso, para el aseguramiento de una persona; Utilizar de forma correcta y exclusivamente las que le hayan sido asignadas por el cuerpo de seguridad pública al que pertenezca; Incluir en todo parte informativo o documento que acredite la puesta a disposición ante autoridad competente, las circunstancias que hicieron necesario el aseguramiento de la persona por dicho nivel de fuerza; Cerciorarse de que no ejerzan presión innecesaria sobre la persona; Abstenerse de usar fuerza física o cualquier otro medio de coerción sobre la persona inmovilizada; En caso de traslado de la persona, colocarle el cinturón de seguridad del vehículo durante éste; y Utilizarlas durante el tiempo estrictamente necesario, retirándolas inmediatamente a la puesta a disposición de la autoridad competente.
⚖️ Esta información es general y no sustituye la asesoría de un profesional. Si tu situación es delicada o tiene detalles particulares, es importante que la consultes con un abogado.
Esta explicación es informativa y no constituye asesoría legal. Consulta siempre el texto oficial y, si lo necesitas, a un profesional.