Ley que Regula el Uso de la Fuerza de los Cuerpos de Seguridad Pública del Distrito Federal
Artículos explicados en lenguaje simple
- Art. 1Este artículo dice que las reglas de esta ley son obligatorias para todos en la Ciudad de México y no se pueden evitar. Su propósito es controlar cómo los policías y cuerpos de seguridad usan la fuerza cuando hacen su trabajo. La idea es que al usar la fuerza, los agentes deben proteger tu integridad, tus derechos y tus pertenencias, además de mantener el orden y la paz. También buscan prevenir delitos y faltas, siempre cuidando tu libertad y seguridad.
- Art. 2Esta ley nos dice cómo se definen algunas palabras importantes para entenderla. Por ejemplo, las **armas de fuego** son las que usan los policías, según lo que dice la Ley Federal de Armas. Las **armas incapacitantes no letales** son las que sirven para detener a alguien sin matarlo, como un taser o gas pimienta. Cuando habla de **detención**, se refiere a cuando un policía te quita la libertad para llevarte ante un juez, ya sea porque tienes una orden de arresto o te cacharon en el momento de cometer un delito. También explica qué es la **resistencia pasiva** (cuando nomás no obedeces al policía, pero sin violencia) y la **resistencia violenta** (cuando te pones agresivo para que no te detengan). Finalmente, el **uso legítimo de la fuerza** son las técnicas que el policía usa para controlarte, siempre siguiendo las reglas de esta ley.
- Art. 3Todos los policías tienen derecho a que los traten con respeto, tanto los ciudadanos como sus jefes, y nadie debe poner en riesgo su vida o su salud. También son responsables de proteger la vida, la libertad y la seguridad de las personas. Por eso, el gobierno de la Ciudad de México está obligado a darles atención médica, apoyo psicológico y asesoría legal si la llegan a necesitar.
- Art. 4La Secretaría de Seguridad Pública, la Procuraduría General de Justicia (ambas de la CDMX) y las alcaldías tienen la obligación de contratar empresas especializadas para que defiendan legalmente a los policías. Eso aplica cuando un policía se vea metido en una investigación o en un juicio por hacer bien su trabajo. Es decir, si un agente resulta acusado o demandado por cumplir con su deber, no lo dejan solo, sino que le pagan abogados expertos. La idea es que el policía tenga apoyo jurídico sin tener que pagarlo de su bolsillo.
- Art. 5Este artículo dice que los policías solo pueden recibir un arma si ya pasaron el curso de capacitación para usarla, y solo pueden usar el arma que les fue asignada. Por otro lado, para que los policías no tengan que usar armas tan seguido, el gobierno de la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Seguridad Pública y la Procuraduría General de Justicia, está obligado a darles el equipo de protección que necesiten según su trabajo.
- Art. 6La policía en México puede cargar y usar dos tipos de armas. Las primeras son las que no matan, como el bastón PR-24 (un tolete especial), dispositivos de descargas eléctricas (como el taser), esposas para detener a alguien y aerosoles de gas irritante (como el gas pimienta). También pueden portar armas que sí son letales, específicamente armas de fuego. Esto significa que los policías están autorizados a usar tanto equipo para控制ar situaciones sin matar como armas más peligrosas cuando sea necesario.
- Art. 7Los cuerpos de policía deben tener un registro donde guarden las huellas y marcas que dejan las balas y las ojivas (la punta de la bala) al dispararse, así como el rayado en espiral que tienen los cañones de las armas. También deben llevar un control detallado de cada arma y equipo que le dan a cada policía. Todo esto se hace para poder identificar qué arma se usó en un delito, como si fuera la "huella digital" del arma. La forma exacta de hacer este registro se define en el Reglamento, que es el documento con las reglas más específicas. En pocas palabras, es como tener un padrón de armas para que se puedan rastrear si se usan en algo ilegal.
- Art. 8El artículo 8 dice que la policía puede usar la fuerza solo en situaciones de riesgo, pero debe seguir reglas muy claras. Primero, que sea legal: la acción tiene que estar apegada a las leyes de México. Segundo, que sea racional: la fuerza debe justificarse según lo que está pasando y solo cuando sea realmente necesaria, después de intentar otras opciones sin violencia. Además, debe ser congruente, es decir, que la fuerza que uses sea pareja al daño que estás causando. También oportuna: usarla de inmediato para evitar un peligro que ya está pasando o a punto de pasar. Y proporcional: la fuerza debe ir acorde a lo que estás enfrentando. Si un policía recibe una orden que es claramente ilegal o inconstitucional, no puede ser castigado por negarse a cumplirla, y debe reportarla a su jefe. Por último, el delito que haya cometido una persona no justifica por sí solo que la policía use armas letales, aunque el delito haya sido violento.
- Art. 9El artículo dice que un policía puede usar la fuerza solamente en estas cinco situaciones: cuando alguien se resiste a ser detenido por haber cometido una falta, para cumplir una orden legal de sus jefes, para evitar que se cometa un delito, para proteger cosas importantes como la vida o la propiedad, o para defenderse a sí mismo.
- Art. 10Este artículo explica que la policía tiene diferentes niveles para usar la fuerza, dependiendo de la situación. Primero, intentan convencerte solo con palabras o gestos firmes para que obedezcas. Si te resistes o no los dejas trabajar, pueden sujetarte físicamente. Si te pones violento, pueden usar armas que no matan, como gas o golpeadores. Solo si la violencia es muy grave y peligrosa, pueden llegar a usar armas de fuego.
- Art. 11El artículo dice que los policías, cuando usen la fuerza, no pueden hacerlo para vengarse de alguien o para asustar a la gente a propósito. Además, si durante su intervención una persona resulta herida o muere, el policía debe avisar de inmediato a las autoridades que corresponden, como el Ministerio Público. Esto es para que se investigue lo que pasó. En pocas palabras, la fuerza solo se puede usar de manera justa y con responsabilidad.
- Art. 12El artículo 12 dice que un policía puede defenderse legalmente si alguien lo ataca de verdad, en ese momento o a punto de hacerlo, y sin tener derecho a hacerlo, para proteger su vida, su integridad o la de otros. Para que cuente como legítima defensa, necesita que sea necesario defenderse, que la respuesta sea razonable y que los medios que use sean proporcionales al ataque. Sobre las armas de fuego, el policía solo puede usarlas si él o alguien más corre peligro de muerte o lesiones graves de inmediato, para evitar un delito muy grave que ponga en riesgo vidas, o para detener a una persona que sea ese peligro y se resista o intente huir, pero solo si ya no funciona usar medidas menos fuertes. Finalmente, cuando un policía solo habla o persuade a alguien para que cumpla la ley, sin usar violencia, eso no se considera una provocación intencional.
- Art. 13Si te detienen en el momento exacto en que cometes un delito (flagrancia) o porque una autoridad dio una orden en tu contra, los policías deben seguir las reglas de la ley al pie de la letra. No pueden hacerlo a su modo ni tratarte mal, porque para eso existen procedimientos claros que deben respetar.
- Art. 14Cuando un policía te va a detener, primero debe analizar la situación para decidir cuánta fuerza usar. Luego, tiene que decirte de inmediato por qué te está deteniendo. También debe informarte ante qué autoridad te va a llevar y pedirte que lo acompañes. Al final, el policía debe llevarte ante esa autoridad para ponerlo a tu disposición.
- Art. 15El artículo 15 dice que si la policía tiene que usar la fuerza para detener a alguien, debe seguir ciertas reglas. Primero, debe tratar de lastimar lo menos posible a la persona, cuidando su vida y su salud física y emocional. También debe usar la fuerza de manera gradual y solo cuando sea necesario: primero intentar convencer con palabras, luego sujetar físicamente, después usar armas que no maten (como toletes o gas) y, solo en el último caso, armas de fuego. Por último, está prohibido humillar, torturar o abusar de la autoridad con la persona detenida.
- Art. 16Cuando la policía tenga que detener a alguien y no pueda convencerlo con palabras, puede usar la fuerza física para inmovilizarlo, pero debe seguir estas reglas: solo aplicar la fuerza si ya intentó hablar y no funcionó; usar la técnica que menos lastime a la persona o a otros; y en cuanto logre controlar a la persona, asegurarse de que no pueda hacerse daño a sí misma, a los policías o a alguien más.
- Art. 17La policía puede usar armas que no matan, como pistolas de descargas eléctricas o gases, solo para evitar que alguien se lastime a sí mismo o lastime a los demás. Esto es para poder controlar a la persona y llevarla ante el juez o las autoridades que correspondan. No pueden usar cualquier arma, solo las diseñadas para incapacitar sin quitar la vida. Buscan proteger a todos, incluso a quien están deteniendo.
- Art. 18Si alguien a quien la policía quiere detener se pone agresivo y saca un arma, el policía debe intentar primero usar menos fuerza para calmarlo y pedirle que suelte el arma. Si no funciona, puede usar más fuerza para someterlo y quitarle el arma de inmediato, para que nadie resulte herido. Después de eso, tanto la persona como el arma deben ser entregados sin demora a las autoridades correspondientes, como el Ministerio Público. Esto solo aplica si el policía puede hacerlo de manera segura en ese momento.
- Art. 19Si un policía usa un arma que puede matar, tiene que cuidar la vida y el cuerpo de la persona a la que está deteniendo. Siempre debe seguir las reglas de la legítima defensa, que básicamente significa que solo puede usar la fuerza si es necesario para protegerse o proteger a otros. Además, debe causar el menor daño posible a esa persona, sin descuidar la seguridad de quien esté cerca y la suya propia.
- Art. 20Cuando la policía detiene a alguien, debe asegurarlo o asegurarla de inmediato, es decir, ponerlo bajo su control sin demora. Durante el traslado ante el juez o ministerio público, pueden usar esposas o candados en las manos para evitar que se escape o sea peligrosa. Pero siempre deben tratar de causar el menor daño físico y emocional posible a la persona detenida.
- Art. 21Este artículo explica cómo la policía debe usar las esposas. Solo pueden ponértelas si antes intentaron convencerte con palabras o sometiéndote físicamente sin éxito. Tienen que usar las esposas que les dio su corporación y deben asegurarse de que no te lastimen. En el informe que entreguen al juez o ministerio público tienen que explicar por qué fue necesario esposarte. Además, mientras estés esposado no pueden golpearte ni obligarte a hacer nada, y si te llevan en un patrulla deben ponerte el cinturón de seguridad. Por último, te tienen que quitar las esposas en cuanto te presenten ante la autoridad, sin dejarte más tiempo del necesario.
- Art. 22Cuando un policía te detiene para llevarte ante un juez o autoridad, tiene que decirte por qué te está deteniendo. También debe informarte que tienes derecho a quedarte callado durante el camino si así lo prefieres. Además, tiene que decirte a dónde te va a llevar, y decírselo también a tus familiares o conocidos que estén ahí. Por último, debe recordarte que puedes pedir la ayuda de un abogado o de alguien de tu confianza.
- Art. 23La policía solo puede usar armas letales como último recurso, cuando ya no haya otra opción más segura o cuando otros métodos menos agresivos no hayan funcionado. Antes de disparar, deben estar seguros de que no podían hacer otra cosa y que había un peligro real para la vida del agente o de otras personas. También pueden usar estas armas antes de probar otros niveles de fuerza, pero solo si la situación lo justifica y se siguen las reglas que marca la ley. En pocas palabras, solo se permite usar la fuerza mortal si la vida de alguien está en riesgo y no hay manera de resolver el problema sin disparar.
- Art. 24Cuando haya incendios, inundaciones, temblores, huracanes u otras emergencias que pongan en riesgo la vida de las personas, la policía puede usar la fuerza para sacar a alguien de un lugar peligroso si es necesario. Primero, deben identificar a la persona y explicarle lo que está pasando para tratar de convencerla de que se vaya por su cuenta. Si no funciona, pueden usar la fuerza, pero siempre de manera controlada, sin llegar a usar armas que maten. Además, tienen que coordinarse con el gobierno de la ciudad y las alcaldías para hacerlo.
- Art. 25El artículo 25 dice que los policías no pueden usar armas que matan para dispersar una manifestación, incluso si es violenta. Si la protesta se vuelve violenta, los policías deben seguir pasos: primero, pedirles a los manifestantes que dejen de ser violentos; segundo, avisarles claramente que si no paran, usarán la fuerza; tercero, si no hacen caso, usar la fuerza según la ley; y cuarto, solo pueden usar armas que no matan, como las que incapacitan temporalmente. Se entiende que una manifestación es violenta si los participantes están armados, usan amenazas para presionar a la autoridad, cometen un delito o alteran la paz y seguridad de la gente.
- Art. 26Cuando sepa que va a haber una manifestación en la calle, la policía deberá coordinarse con la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México. Juntos van a planear cómo vigilar para que la gente pueda protestar libremente, pero también para proteger a quienes no participan. Además, deben prepararse para actuar rápido si la protesta se vuelve violenta. La idea es que el derecho a manifestarse se respete, pero sin poner en riesgo a los demás.
- Art. 27Cuando haya una manifestación, las autoridades deben planear todo antes de actuar. Primero, tienen que nombrar a un jefe que se haga responsable del operativo. También deben escoger a personas de gobierno que hablarán y negociarán con los manifestantes. Además, deben revisar si ha habido problemas antes en otras manifestaciones para prevenir riesgos. Si alguien se pone violento, deben aplicar tácticas para separar solo a esas personas, no a todos, y evitar provocar a la gente; siempre deben cuidar los derechos humanos y actuar de forma rápida y sin excesos.
- Art. 28Cuando la policía ayude a jueces o autoridades administrativas en desalojos, embargos o para hacer cumplir órdenes, debe planear todo con tiempo, siguiendo las reglas del Reglamento. En esos operativos tienen que: definir quién es el jefe a cargo, pensar cómo controlar si alguien se resiste, hacer lo posible para no lastimar a las personas, tomar medidas para proteger la seguridad de todos, y, si hay resistencia violenta, restaurar el orden sin usar tácticas provocadoras. Además, en todo momento deben respetar los derechos humanos y actuar de forma humanitaria, rápida y eficaz.
- Art. 29Siempre que un policía use la fuerza en su trabajo, tiene que hacer un reporte detallado a su jefe directo explicando lo que pasó. Una copia de ese reporte se guarda en su expediente personal. Los jefes son responsables si sabían o debían saber que un policía a su cargo usó la fuerza de manera ilegal o sus armas de forma incorrecta, y no hicieron nada para detenerlo o no lo denunciaron ante las autoridades.
- Art. 30El artículo dice que cada vez que un policía use la fuerza, debe hacer un reporte bien detallado. En ese reporte tiene que anotar su nombre completo, en qué corporación trabaja y sus datos de identificación. También debe explicar qué tanta fuerza usó y por qué razones lo hizo, describiendo los hechos y las circunstancias. Si usó un arma de fuego, debe decir por qué la usó, cuántos tiros hizo y qué daños o lesiones causó, a quién hirió y qué cosas materiales se dañaron.
- Art. 31La policía tiene que recibir entrenamiento para usar la fuerza y las armas de la manera correcta, siempre buscando causar el menor daño posible a las personas. Deben respetar la vida, el cuerpo y las emociones de quien sea que estén enfrentando. Además, las autoridades de seguridad pública deben crear un programa para evaluar seguido a los policías, revisando si están usando la fuerza de forma eficiente y sin pasarse.
- Art. 32Todos los cursos para policías, ya sean básicos para empezar, de actualización o de especialización, deben incluir un tema obligatorio. Ese tema trata sobre cuándo y cómo pueden usar la fuerza de manera legal. Esto quiere decir que los agentes aprenderán las reglas exactas para usar su fuerza física, armas o equipo, siempre siguiendo lo que dice la Ley y su Reglamento. Así se busca que los policías solo usen la fuerza cuando sea necesario y dentro de lo permitido.
- Art. 33Los jefes de las escuelas de policía deben dar talleres donde se estudien casos reales. En esos talleres se practicará cómo aplicar las reglas de la ley sin pasarse de la raya. Además, todos los cursos para policías (desde básicos hasta especializados) deben enseñar técnicas para lastimar lo menos posible a las personas al usar la fuerza. La idea es que los agentes aprendan a hacer su trabajo protegiendo a la gente.
- Art. 34La ley dice que las corporaciones policiacas deben crear un manual, siguiendo lo que marque el reglamento, que explique paso a paso cómo y cuándo usar la fuerza. Ese manual también tiene que describir exactamente qué debe hacer un policía en cada situación para no pasarse de la raya. Además, el mismo documento va a definir en qué consiste el entrenamiento que debe tomar el policía para aprender a usar la fuerza, y cada cuánto tiempo tiene que volver a capacitarse, sobre todo en el manejo de sus armas autorizadas. En pocas palabras, se busca que los policías estén bien preparados y sigan reglas claras para no hacer uso excesivo de la fuerza.
- Art. 35El artículo 35 dice que cuando enseñen a los policías a usar armas permitidas, también deben entrenarlos en cómo resolver problemas sin violencia, como platicar para llegar a acuerdos (negociación) o con la ayuda de un mediador. Además, deben aprender a manejar grupos grandes de personas y a usar otros métodos legales que eviten al máximo lastimar a alguien. Esto significa que primero deben intentar usar armas que no maten, como las incapacitantes no letales, y solo como último recurso usar armas de fuego. En pocas palabras, la ley busca que los policías eviten la violencia y solo usen la fuerza cuando sea realmente necesario.
- Art. 36Este artículo dice que cuando varias corporaciones policiacas (de la federación, estados y Ciudad de México) trabajen juntas, los jefes deben ponerse de acuerdo antes de empezar la operación. Tienen que decidir quiénes participan, quién va a coordinar a cada grupo, quiénes serán los responsables, qué delito o desorden van a atender, qué información tienen del caso y quién se encargará de entregar a los detenidos ante el juez. También pueden dividir la zona por áreas y asignar un encargado por cada una. Todo esto lo deben hacer siguiendo las reglas de la Ley de Seguridad Pública.
- Art. 37Si la policía te lastima usando la fuerza de manera ilegal y una autoridad (como un juez) confirma que no fue correcto, tienes derecho a que te paguen una compensación por los daños. Para recibir ese dinero, debes seguir los pasos que marca la ley, como presentar pruebas o hacer un trámite oficial.
- Art. 38La ley obliga a la policía a tener un seguro que pague por los daños que un agente cause a personas o sus pertenencias, pero solo cuando las autoridades digan que el policía usó la fuerza de manera ilegal. Este seguro se tiene que contratar según las reglas que ya existen para eso. En pocas palabras, si un policía se pasa de listo y hace daño, el seguro debe cubrir los gastos.