Artículo 81 de la LEY DE ACCESO DE LAS MUJERES A UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA DE LA CIUDAD DE MÉXICO
Explicado en lenguaje simple
En palabras simples
El Registro Público de Personas Agresoras Sexuales es una lista que protege los datos de quienes están registrados. Para que nadie pueda dañar, perder o usar esa información sin permiso, debe ser confiable, estar encriptada (como un código secreto), ser gratuita y estar disponible en internet. Las autoridades que manejen estos datos tienen la obligación de mantenerlos actualizados y correctos en todo momento. Además, la Agencia Digital de Innovación Pública será la encargada de dar apoyo técnico y de seguridad informática para que el Registro funcione bien.
Texto oficial
Artículo 81. El Registro Público de Personas Agresoras Sexuales tendrá las siguientes características y mecanismos de protección y auditoría de la información con la finalidad de garantizar que los datos resguardados en el mismo, gocen de la calidad de la información que impida cualquier daño, pérdida, alteración, destrucción o para impedir el uso, acceso o tratamiento no autorizado de la información: I. Confiabilidad; II. Encriptación; III. Gratuidad en su uso y acceso, y IV. Público a través de los portales de internet respectivos. Las autoridades y personas servidoras públicas que intervengan en la captura, ingreso, envío, recepción, manejo, consulta o actualización de la información que integra el Registro, deberán adoptar las medidas necesarias para mantener exactos, completos, correctos y actualizados, los datos personales en su posesión. La Agencia Digital de Innovación Pública, brindará el apoyo técnico y asesoría en materia de infraestructura tecnológica, seguridad informática e interoperabilidad para la operación y funcionamiento del Registro.
⚖️ Esta información es general y no sustituye la asesoría de un profesional. Si tu situación es delicada o tiene detalles particulares, es importante que la consultes con un abogado.
Esta explicación es informativa y no constituye asesoría legal. Consulta siempre el texto oficial y, si lo necesitas, a un profesional.