Artículo 111 de la LEY AMBIENTAL DE PROTECCIÓN A LA TIERRA EN LA CIUDAD DE MÉXICO
Explicado en lenguaje simple
En palabras simples
Para cuidar el suelo en la Ciudad de México, hay que seguir estas reglas: el suelo solo debe usarse para lo que es naturalmente apto, sin dañar los ecosistemas. Si haces una obra pública o privada que pueda dañar el suelo, debes incluir acciones para regenerarlo y recuperar su estado natural. También hay que prevenir la erosión, el deterioro del suelo y la pérdida de vegetación. En zonas degradadas o secas, hay que restaurar el suelo con acciones de recuperación. Además, tirar basura contamina y afecta los procesos biológicos del suelo, así que hay que evitar prácticas que lo dañen o pongan en riesgo tu salud.
Texto oficial
ARTÍCULO 111.- Para la conservación, restauración, protección y aprovechamiento sustentable del suelo en el territorio del Distrito Federal, se considerarán los siguientes criterios: I. El uso del suelo debe ser compatible con su aptitud natural, preservando en todo momento los recursos naturales de la Tierra y no debe alterar el equilibrio de los ecosistemas; II. La realización de las obras públicas o privadas que por sí mismas puedan provocar deterioro de los suelos, deben incluir acciones equivalentes de regeneración, recuperación y restablecimiento de su aptitud natural; III. La necesidad de prevenir o reducir su erosión, deterioro de las propiedades físicas, químicas o biológicas del suelo y la pérdida de la vegetación natural; IV. En las zonas afectadas por fenómenos de degradación, salinización o desertificación, deberán llevarse a cabo las acciones de regeneración, recuperación y rehabilitación necesarias para su restauración; V. La acumulación o depósito de residuos constituye una fuente de contaminación que altera los procesos biológicos de los suelos; y VI. Deben evitarse las prácticas que causen alteraciones en el suelo y perjudiquen su aprovechamiento, uso o explotación, o que provoquen riesgos o problemas de salud.
Esta explicación es informativa y no constituye asesoría legal. Consulta siempre el texto oficial y, si lo necesitas, a un profesional.