- Ley
- LEY Federal del Trabajo
- Artículo
- 873-H
Artículo 873-H de la LEY Federal del Trabajo
Explicado en lenguaje simple
En palabras simples
El juicio empieza aunque algunas partes (acusado, víctima o abogados) no lleguen a tiempo. Si llegas después de que empezó, aún puedes participar siempre que el juez no haya terminado la audiencia. Si nadie se presenta, el juez sigue con lo que haya en el expediente y te aplica las consecuencias que ya te había advertido antes (como multas o arresto). El juez tiene todo el poder para dirigir el juicio: revisa quién está presente, qué testigos y expertos van a declarar, y qué documentos se van a mostrar. También controla que nadie se pase de la raja al hablar y decide si acepta o rechaza pruebas nuevas que lleguen en el último momento.
Texto oficial
Artículo 873-H.- La audiencia de juicio se desahogará con la comparecencia de las partes que estén presentes en su apertura. Las que no hayan comparecido en su inicio, podrán intervenir en el momento en que se presenten, siempre que el juez no la haya dado por concluida. Si las partes no comparecen se efectuará la audiencia con los elementos que se disponga en autos y se harán efectivos los apercibimientos realizados previamente a las partes. El juez contará con las más amplias facultades para conducir el procedimiento; dará cuenta de la presencia de las partes que comparezcan a la audiencia, así como de los testigos y peritos que intervendrán; De igual forma, verificará la disponibilidad de los documentos a exhibirse y moderará el desarrollo de las manifestaciones de quienes intervengan en la audiencia; en su caso, analizará y calificará las pruebas que presenten las partes como supervenientes para su admisión o desechamiento según corresponda. Artículo adicionado DOF 01-05-2019
⚖️ Esta información es general y no sustituye la asesoría de un profesional. Si tu situación es delicada o tiene detalles particulares, es importante que la consultes con un abogado.
Esta explicación es informativa y no constituye asesoría legal. Consulta siempre el texto oficial y, si lo necesitas, a un profesional.