XI.2o.6 KTesis Aislada9a. ÉpocaT.C.C.Común
QUEJA. RECURSO DE. PROCEDE AUN CUANDO ALGUNAS CUESTIONES IMPUGNADAS NO HAYAN SIDO OBJETO DE ESTUDIO EN LA EJECUTORIA DE AMPARO.
[TA]; 9a. Época; T.C.C.; S.J.F. y su Gaceta; Tomo III, Enero de 1996; Pág. 336
El hecho de que a la quejosa se le haya concedido el amparo porque el acto reclamado carecía de requisitos de forma, no de fondo, no puede servir de sustento para que en vía de nuevo amparo se analicen las cuestiones substanciales plasmadas en la nueva resolución redargüida, dejando de lado aquellas que deben ser materia de queja por exceso en el cumplimiento de la ejecutoria de garantías; habida cuenta que para los efectos legales de todo tipo de vía y procedimientos establecidos por la Ley de Amparo, el acto que a través de ellos se impugne, tiene la naturaleza jurídica de un todo unitario e indivisible, y que, por tanto, no es posible fraccionarlo, esto es, que una parte del mismo sea combatible mediante el juicio de amparo y la otra reclamable a través del recurso de queja, aun y cuando dicho acto reclamado se haya emitido equivocadamente en cumplimiento de una ejecutoria de garantías; pues de estimarse lo contrario puede ocurrir que se lleguen no sólo a pronunciar sentencias contradictorias, sino que, además, puede ocurrir verbigracia, que en el juicio de amparo, al resultar fundados los conceptos de violación que fuere procedente estudiarse en él, se conceda la protección constitucional solicitada, lo cual provocaría que se dejara insubsistente dicho acto y, por ende, que ya no se pudieran combatir a través de la queja, las diversas anomalías en que la autoridad responsable hubiera incurrido, que técnicamente podían combatirse mediante ese recurso, acarreando ello como corolario, que en la sentencia cumplimentoria de la ejecutoria de amparo, se reiteraran aquellos errores sólo atacables en queja, pero ya no combatibles mediante la misma.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL DECIMO PRIMER CIRCUITO.
Precedentes
Amparo en revisión 337/95. Odette Guadalupe Nava Hernández. 6 de diciembre de 1995. Unanimidad de votos. Ponente: Salvador Enrique Castillo Morales. Secretario: Carlos Hinostrosa Rojas.