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Artículo 24 de la LEY DE CENTROS PENITENCIARIOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO

Explicado en lenguaje simple

Texto

En palabras simples

Las autoridades de las cárceles tienen la obligación de tratar con dignidad y respeto a toda persona que esté presa, tanto por parte de los mismos funcionarios como por parte de otros reclusos. Esta misma regla aplica a quienes están en centros de reinserción llamados Casas de Medio Camino y a los detenidos en centros por faltas administrativas. Está totalmente prohibido cualquier tipo de violencia, ya sea psicológica, física, económica, sexual o de cualquier otra forma que esté señalada en la ley que protege a las mujeres de la violencia en la Ciudad de México. Tampoco se permite ningún acto que busque lastimar, humillar o destruir la personalidad de la persona presa. En ningún caso las autoridades pueden aplicar tratos crueles, inhumanos, degradantes, tortura o extorsión.

Texto oficial

Artículo 24. Las autoridades penitenciarias están obligadas a garantizar que toda persona privada de la libertad reciba, por parte de las autoridades y de sus compañeras, un trato digno y humano en todo momento. Lo mismo se aplicará a las personas beneficiadas que se encuentran dentro de la Casas de Medio Camino, así como a las arrestadas en el Centro de Sanciones Administrativas. Queda prohibida toda forma de violencia psicoemocional, física, patrimonial, económica, sexual o de cualquier otra que se encuentre contemplada en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia de la Ciudad de México, así como actos, decisiones o procedimientos que provoquen lesiones o tengan como finalidad anular la personalidad y menoscabar la dignidad de las personas privadas de la libertad. La autoridad no podrá realizar, en ningún caso, actos que se traduzcan en tratos crueles, inhumanos o degradantes, torturas o cualquier tipo de extorsión.

Ver ley oficial en el DOF (pág. 13) ↗

⚖️ Esta información es general y no sustituye la asesoría de un profesional. Si tu situación es delicada o tiene detalles particulares, es importante que la consultes con un abogado.

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