Artículo 10 de la LEY DE EVALUACIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO
Explicado en lenguaje simple
En palabras simples
Para que alguien sea consejero o consejera necesita: ser mexicano con derechos políticos y civiles activos, vivir en la Ciudad de México los últimos tres años, y comprobar que tiene al menos cinco años de experiencia en áreas como bienestar, pobreza, políticas sociales o medio ambiente. También debe tener título y cédula profesional, no tener conflictos de intereses, no haber sido dirigente nacional o estatal de un partido político en los últimos cinco años, no estar castigado para ocupar cargos públicos, y tener buena fama. Además, al armar el Consejo, la mitad de los integrantes deben ser mujeres y la otra mitad hombres, y por lo menos tres consejeros deben ser parte del Sistema Nacional de Investigadores.
Texto oficial
Artículo 10. Para ser persona consejera se requiere cumplir con los siguientes requisitos: I. Contar con ciudadanía mexicana, en pleno ejercicio de sus derechos políticos y civiles; II. Acreditar residencia efectiva en la Ciudad de México durante los tres años anteriores al día de la designación; III. Contar con conocimiento y experiencia comprobable cuando menos de 5 años en el campo de la evaluación, o en alguna de las áreas de bienestar, pobreza y desigualdad, políticas sociales, económicas, de medio ambiente, de seguridad ciudadana o de desarrollo urbano y rural; IV. Contar con título y cédula profesional; V. No tener conflicto de intereses para el desempeño de su encargo; VI. No desempeñar ni haber desempeñado cargo de dirección nacional o estatal en partido político alguno durante los cinco años anteriores a su designación; VII. No estar inhabilitada para ocupar cargos públicos, y VIII. Gozar de buena reputación. En la integración del Consejo se cumplirá con el principio de paridad de género y se garantizará que, al menos tres de las personas consejeras, pertenezcan al Sistema Nacional de Investigadores del Consejo de Ciencia y Tecnología.
⚖️ Esta información es general y no sustituye la asesoría de un profesional. Si tu situación es delicada o tiene detalles particulares, es importante que la consultes con un abogado.
Esta explicación es informativa y no constituye asesoría legal. Consulta siempre el texto oficial y, si lo necesitas, a un profesional.