Versión en proceso de prueba · la información puede contener errores y no constituye asesoría legal.

Artículo 5 de la LEY PARA LA PROTECCIÓN, ATENCIÓN Y ASISTENCIA A LAS VÍCTIMAS DE LOS DELITOS EN MATERIA DE TRATA DE PERSONAS DE LA CIUDAD DE MÉXICO

Explicado en lenguaje simple

Texto

En palabras simples

Si una persona fue víctima directa (le hicieron el daño), indirecta (como un familiar), o incluso si solo fue testigo de un delito, tiene derecho a recibir ayuda y protección del gobierno, sin importar si conocía al delincuente o si ya lo agarraron, lo juzgaron o lo sentenciaron. Esa ayuda debe darse de manera voluntaria (con tu consentimiento) y pensando en tus necesidades, sobre todo si eres mujer, niño, niña, adolescente o parte de un grupo que necesita atención especial. Nadie te puede negar estos servicios por tu origen, cómo te ves, tu forma de pensar, tu orientación sexual, si tienes tatuajes, consumes ciertas sustancias o por cualquier otra característica personal. Además, tampoco importa si eres víctima indirecta, ofendido o testigo; todos tienen el mismo derecho a ser atendidos sin discriminación.

Texto oficial

Artículo 5. Todas las víctimas directas e indirectas o potenciales, personas ofendidas o testigos de los delitos previstos en la Ley General tienen derecho de acceder a las medidas de atención, asistencia y protección previstas por esta Ley, independientemente de la relación que mantuvieran con el sujeto activo o si éste ha sido identificado, localizado, aprehendido, juzgado o sentenciado. Los servicios de asistencia se otorgarán de manera consensual y apropiada, considerando las necesidades especiales de mujeres, niñas, niños, adolescentes y de otros grupos de atención prioritaria, sin discriminación motivada por origen nacional, lengua, sexo, identidad y expresión de género, edad, discapacidad, condición jurídica, social, económica o de salud; pertenencia a un pueblo o barrio originario o comunidad indígena; apariencia física, religión, situación familiar, condición de embarazo; por sus opiniones políticas, académicas o filosóficas; identidad o filiación política, orientación o preferencia sexual, estado civil; por su forma de pensar, vestir, actuar, gesticular, tener tatuajes o perforaciones corporales o consumir sustancias psicoactivas, ni por su calidad de víctima indirecta, persona ofendida o testigo.

Ver ley oficial en el DOF (pág. 2) ↗

Esta explicación es informativa y no constituye asesoría legal. Consulta siempre el texto oficial y, si lo necesitas, a un profesional.