Artículo 71 del Reglamento de los Centros Penitenciarios y de Reinserción Social del Estado de México
Explicado en lenguaje simple
En palabras simples
Este artículo habla sobre la mediación en las prisiones, que es como una plática con ayuda de un profesional para resolver pleitos entre personas que están en la cárcel. La idea es que, en lugar de agarrarse a golpes o guardar rencor, puedan dialogar con respeto, reconocer sus errores y llegar a un acuerdo para llevarse mejor. Para que esto funcione, las autoridades de la prisión van a crear programas que enseñen a los reclusos sobre este método y promuevan valores como la honestidad y el respeto. Si alguien quiere participar, tendrá a su disposición un mediador neutral, que no toma partido, solo ayuda a que ambos lados encuentren una solución pacífica. En pocas palabras, busca que la vida en la cárcel sea menos tensa y más tranquila para todos.
Texto oficial
Artículo 71. La mediación penitenciaria tiene como objetivo el promover el entendimiento y encuentro entre las personas privadas de la libertad involucradas en una controversia, generando la pacificación de las relaciones y la reducción de la tensión derivada de los conflictos cotidianos que la convivencia en internamiento genera. La mediación penitenciaria se llevará a cabo como un método de solución de conflictos entre las personas privadas de la libertad, facilitando así la oportunidad de resolver sus problemas interpersonales y estará basada en el diálogo y el respeto que, permita a las personas privadas de la libertad implicadas asumir la responsabilidad de su conducta, y llegar a una resolución pacífica del conflicto. Con la finalidad de difundir y concientizar a las personas privadas de la libertad sobre este medio de resolución de conflictos y convivencia penitenciaria, la Subsecretaría, a través de la Dirección General elaborará programas de mediación, los cuales tendrán como objetivo el reconocimiento de responsabilidades, el sentido de respeto, y la honestidad, así como la incorporación del diálogo en las relaciones conflictivas entre las personas privadas de la libertad y sus pares. Las personas privadas de libertad que decidan ser parte de este proceso contarán con un profesional en materia de mediación, quien en todo momento permanecerá neutral e imparcial, con el objetivo de llegar a un acuerdo que ayude a mejorar las relaciones entre los mismos.
Esta explicación es informativa y no constituye asesoría legal. Consulta siempre el texto oficial y, si lo necesitas, a un profesional.