Artículo 9 de la LEY General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes
Explicado en lenguaje simple
En palabras simples
No puedes escaparte del delito de tortura solo porque un jefe te haya dado la orden de hacerlo. Aunque un superior te diga que tortures a alguien, tú sigues siendo responsable ante la ley. Esas órdenes son claramente ilegales desde el principio, así que tienes la obligación de desobedecerlas y reportarlas. En pocas palabras, la obediencia a un jefe no es una excusa válida para cometer tortura.
Texto oficial
Artículo 9.- No constituyen causas de exclusión del delito de tortura la obediencia a órdenes o instrucciones de un superior jerárquico que dispongan, autoricen o alienten la comisión de este delito. Las órdenes de los superiores jerárquicos de cometer el delito de tortura son manifiestamente ilícitas y los subordinados tienen el deber de desobedecerlas y denunciarlas.
Esta explicación es informativa y no constituye asesoría legal. Consulta siempre el texto oficial y, si lo necesitas, a un profesional.