Artículo 101 de la LEY de Navegación y Comercio Marítimos
Explicado en lenguaje simple
En palabras simples
Puedes poner como garantía (hipoteca) un barco que ya esté terminado o que todavía se esté construyendo. La hipoteca la puede pedir el dueño del barco o alguien más que no sea el dueño, pero siempre a favor de esa persona. Para hacerla válida, necesitas firmar un documento ante un notario o corredor público; si es en el extranjero, también puede ser ante un fedatario de ese país. Una vez que se registre en el Registro Público Marítimo Nacional, se define qué orden de cobro le toca a cada hipoteca si hay varias.
Texto oficial
Artículo 101.- Se podrá constituir hipoteca sobre embarcaciones construidas o en proceso de construcción. La hipoteca marítima podrá ser constituida tanto por el propietario de la embarcación como por un tercero a su favor. Para la constitución de las hipotecas marítimas se estará a lo establecido por esta Ley y a falta de disposición expresa en ella, a lo ordenado en el Código Civil Federal. La constitución de la hipoteca deberá constar en instrumento otorgado ante notario o corredor públicos, o cualquier otro fedatario público de acuerdo con la legislación del Estado extranjero en que se haya constituido. La orden de inscripción en el Registro Público Marítimo Nacional determinará el grado de preferencia de las hipotecas.
Esta explicación es informativa y no constituye asesoría legal. Consulta siempre el texto oficial y, si lo necesitas, a un profesional.