XXI.1o.85 K Tesis Aislada9a. ÉpocaT.C.C.Común
PERSONALIDAD. CONTRA LA RESOLUCIÓN QUE DIRIME LA DE QUIEN COMPARECE A ABSOLVER POSICIONES A NOMBRE DE OTRO, SIN AFECTAR LA REPRESENTACIÓN DE LAS PARTES EN EL JUICIO, ES IMPROCEDENTE EL AMPARO INDIRECTO.
[TA]; 9a. Época; T.C.C.; S.J.F. y su Gaceta; Tomo XI, Marzo de 2000; Pág. 1018
Conforme al criterio sustentado por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la tesis aislada número P. CXXXIV/96, intitulada "
PERSONALIDAD. EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN QUE DIRIME ESTA CUESTIÓN, PREVIAMENTE AL FONDO, PROCEDE EL AMPARO INDIRECTO (INTERRUPCIÓN PARCIAL DE LA JURISPRUDENCIA PUBLICADA BAJO EL RUBRO ‘PERSONALIDAD. EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN QUE DESECHA LA EXCEPCIÓN DE FALTA DE PERSONALIDAD SIN ULTERIOR RECURSO, ES IMPROCEDENTE EL AMPARO INDIRECTO, DEBIENDO RECLAMARSE EN AMPARO DIRECTO CUANDO SE IMPUGNA LA SENTENCIA DEFINITIVA
.’).", procede el amparo indirecto contra la resolución que reconoce o desconoce la personalidad de las partes previamente al fondo, siempre que no ponga fin al juicio, ya que, por tratarse de un presupuesto procesal sin el cual no queda debidamente integrada la litis, la resolución que la decide no es meramente declarativa o de reconocimiento o desconocimiento de la personalidad de las partes, sino que también es constitutiva, lo que le imprime un grado extraordinario de afectación, que amerita su análisis constitucional de inmediato; sin embargo, cuando el reconocimiento o desconocimiento de la personalidad se refiere sólo a quien comparece a absolver posiciones a nombre de otro, por incidir exclusivamente en el desahogo de la confesión, sin afectar la representación de quienes actúan en el juicio a nombre de las partes, no procede su examen de manera inmediata en el amparo biinstancial, pues en este supuesto, la resolución cuestionada no tiene una afectación extraordinaria y exorbitante, ya que no obstruye la integración legal de la litis, sólo afecta el desahogo de la prueba, porque permite o impide al mandatario con cláusula especial absolver posiciones, cuyo resultado puede dejar o no sin defensa al quejoso y trascender al resultado del fallo definitivo, lo cual se traduce en una violación procesal que, conforme a lo previsto por los artículos
159, fracciones III y IV, y 161 de la Ley de Amparo
, debe ser reclamada en el amparo directo, cuando se impugne la sentencia definitiva. Además, los alcances vinculatorios de la sentencia que llegara a conceder el amparo, sólo serían para que se permita o no al mandatario absolver posiciones, es decir, repercutiría en el desahogo de la prueba, de ahí que no se causa un perjuicio inmediato y directo de imposible reparación que haga procedente el amparo indirecto.
PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL VIGÉSIMO PRIMER CIRCUITO.
Precedentes
Amparo en revisión (improcedencia) 563/99. Enrique Illescas Rico. 8 de diciembre de 1999. Unanimidad de votos. Ponente: Daniel Patiño Pereznegrón. Secretario: Armando Cruz Espinosa.
Nota: La tesis P. CXXXIV/96 citada, aparece publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo IV, noviembre de 1996, página 137.