REGLAMENTO DE IMPACTO AMBIENTAL Y RIESGO EN LA CIUDAD DE MÉXICO
Artículos explicados en lenguaje simple · página 2
- Art. 201Si alguien daña el ambiente, tiene la obligación de repararlo. Eso significa regresar los hábitats, ecosistemas y recursos naturales al estado en el que estaban antes del daño, incluyendo su suelo, agua, aire y las relaciones entre ellos, como los servicios que nos dan (por ejemplo, aire limpio o agua pura). Para lograrlo, se pueden hacer acciones como restaurar, limpiar, sanear o recuperar el lugar afectado. Además, la reparación debe hacerse exactamente donde ocurrió el daño, no en otro lado.
- Art. 202Este artículo dice que, si dañas el medio ambiente y no puedes repararlo por completo, tienes que compensarlo. La compensación puede ser de tres tipos: física (por ejemplo, plantar árboles en el mismo lugar donde causaste el daño), equivalente (cuando es imposible hacerlo físico, pero sí algo similar en otro sitio) o económica (como último recurso, pagando al Fondo Ambiental Público para que lo use en proteger la naturaleza). La prioridad siempre es reparar cerca del lugar afectado, y solo si no hay otra opción, la autoridad puede decidir otro sitio. Todo esto debe cumplir con las leyes y normas oficiales.
- Art. 203Si te dan un Dictamen de Daño Ambiental, estás legalmente obligada a reparar el daño que causaste o compensarlo. Tienes que hacerlo en el tiempo y forma que te indique la autoridad (la DGEIRA), y para eso debes contratar expertos que hagan y supervisen esos trabajos.
- Art. 204Cuando alguien ya terminó de reparar o compensar el daño ambiental que causó, tiene un plazo de 30 días hábiles (sin contar sábados, domingos ni días festivos) para entregar a la Secretaría un reporte final. En ese reporte debe demostrar que cumplió con todas las medidas que le pusieron en el Dictamen de Daño Ambiental, y tiene que incluir los comprobantes. También debe pedir que la autoridad le dé un documento oficial llamado acuerdo administrativo de cumplimiento.
- Art. 205Si causaste daños al ambiente y todavía no terminas tu proyecto, tienes que pedir un permiso especial antes de seguir con las obras que faltan. Ese permiso se llama autorización de impacto ambiental. Pero para que te lo den, primero debes demostrar que ya reparaste o compensaste el daño que hiciste, tal como lo indica el reporte oficial de daños ambientales. Además, todo el proceso para revisar el impacto ambiental se tiene que hacer siguiendo las reglas de este reglamento.
- Art. 206Este artículo dice que si ya te negaron la autorización de impacto ambiental para una obra o actividad (es decir, la dependencia ya te dijo que no puede seguir porque daña al ambiente), entonces ya no intentes pedir una evaluación de impacto ambiental para justificar lo que ya hiciste. En lugar de eso, tienes que esperar a lo que decida el proceso de sanción o el juicio por daño ambiental. O sea, si ya te multaron o te están investigando, ya no puedes echarle la culpa a un trámite nuevo; tienes que pagar el castigo o resolverlo en el juzgado.
- Art. 207La DGEIRA (que es la autoridad de impacto ambiental) no siempre puede pedir que arregles el daño ambiental reparando físicamente el lugar afectado. Si es imposible hacer esa reparación, o si conviene más juntar dinero con otros proyectos para ayudar al ambiente, entonces puede exigirte que pagues una cantidad al Fondo Ambiental Público. Ese dinero se usa para acciones que compensen el daño que causaste. La misma autoridad también puede ordenarte que pagues al fondo como forma de compensación por los daños que ya ocasionaste, siguiendo las reglas de la ley.
- Art. 208La Secretaría va a crear un sistema de mapas donde puedas consultar información sobre proyectos de construcción y su impacto en el medio ambiente. Este sistema incluirá datos como qué obras fueron autorizadas, cuáles causaron daño ecológico, cuántos árboles se talaron o plantaron, y dónde se hicieron acciones para compensar el daño. También aparecerán lugares con patrimonio natural o cultural y árboles importantes. Todo esto servirá para que el público tenga acceso claro a cómo se cuida el ambiente en la Ciudad de México.