LEY Federal de Austeridad Republicana
Artículos explicados en lenguaje simple
- Art. 1Esta ley es obligatoria y beneficia a todos. Su objetivo es que el gobierno federal gaste menos dinero innecesario y administre los recursos de forma honesta, clara, eficiente y sin desperdicios, tal como lo ordena la Constitución. Todas las oficinas del gobierno federal deben cumplirla. El Congreso, los jueces y otros organismos independientes también deben aplicarla cuando reciban dinero del presupuesto nacional.
- Art. 2Este artículo dice que cuando la ley no tenga una regla clara para algún caso, se usarán otras leyes para llenar ese vacío. Esas leyes se aplicarán en un orden específico, empezando por la Ley Federal de Presupuesto, luego la de Adquisiciones, y así hasta la Ley General de Responsabilidades Administrativas. En pocas palabras, es como una lista de respaldo para resolver cualquier situación que esta ley no haya previsto.
- Art. 3Esta ley tiene seis objetivos principales: primero, hacer de la austeridad (gastar solo lo necesario y sin lujos) una regla básica para todos los servidores públicos en México. Segundo, definir las reglas para aplicar esa política de austeridad en todo el gobierno. Tercero, decirle a cada dependencia gubernamental qué le toca hacer para cumplir esta ley. Cuarto, listar las acciones concretas para que la austeridad sea una política permanente. Quinto, crear medidas para ahorrar dinero del presupuesto y usarlo en lo que realmente necesita la gente. Sexto, establecer un sistema para revisar que todo esto se esté haciendo bien.
- Art. 4**Austeridad Republicana** son las reglas que deben seguir todas las dependencias del gobierno (como secretarías, el Congreso, los jueces, las empresas del Estado y los organismos autónomos) para gastar el dinero público de forma responsable. El objetivo es combatir la desigualdad, la corrupción y el derroche, usando los recursos con eficiencia, transparencia y honradez. El **Comité de Evaluación** es un grupo de varias dependencias que se encarga de revisar si se están cumpliendo estas medidas de austeridad. **Nepotismo** es cuando un funcionario público le da un puesto de trabajo en su misma oficina a un familiar, ya sea por sangre (hasta primos hermanos o tíos abuelos), por matrimonio, por unión libre o por parentesco político (suegros, cuñados). **Remuneración** es todo lo que recibe un funcionario como pago por su trabajo, ya sea en dinero o en especie (como aguinaldo, bonos o premios). No incluye los gastos que sí se pueden comprobar, como viáticos o gastos de viaje por trabajo. La **Secretaría** se refiere a la Secretaría de la Función Pública, que es la encargada de vigilar que se cumpla esta ley.
- Art. 5Cada oficina del gobierno (ente público) es responsable de cumplir esta ley, y para vigilar que se haga bien se va a apoyar en su propio equipo de control interno, que es como el que revisa que todo esté en orden. Solo dos dependencias, la Secretaría de la Función Pública y la de Hacienda, tienen la autoridad para aclarar cómo se debe entender la ley cuando haya dudas.
- Art. 6Este artículo dice que todas las oficinas del gobierno deben seguir varias reglas al usar su dinero, tanto para gastos diarios como para inversiones. Esas reglas vienen de la Constitución y de leyes como la de Presupuesto o la de Transparencia. También deben cumplir con lo que ordena esta misma Ley y con cualquier otra norma que tenga que ver con el tema. En pocas palabras, el gobierno no puede gastar como quiera, sino que tiene que apegarse a lo que marcan las leyes.
- Art. 7El artículo 7 dice que el gobierno debe planear su política de austeridad (recortar gastos) basándose en un estudio previo, respetando los planes de desarrollo del país y de cada sector, como salud o educación. También tiene que crear formas de medir si esa política está funcionando. Al final de cada año, las oficinas de gobierno deben entregar un informe al Congreso explicando cuánto dinero ahorraron con estos recortes. Pero hay tres reglas importantes: no pueden recortar derechos sociales como salud o educación, deben reducir primero gastos no esenciales (como eventos o viáticos), y no pueden bajar la inversión para atender emergencias como desastres naturales. Por último, todo lo que ahorren se debe usar siguiendo las leyes de presupuesto federal.
- Art. 8Cuando el gobierno compre cosas (como muebles o terrenos), los rente o contrate servicios y obras públicas, debe buscar siempre el mejor precio, que funcionen bien y que realmente sirvan, todo con austeridad y siguiendo las leyes. Normalmente, estos contratos se asignan mediante una licitación pública, que es como una competencia abierta donde varias empresas ofrecen sus precios. Solo en casos especiales se puede evitar la licitación, pero el gobierno tendrá que explicar muy bien las razones ante la autoridad encargada de vigilar que se maneje bien el dinero.
- Art. 9Este artículo dice que cualquier contrato con empresas, ya sean mexicanas o extranjeras, que se haya conseguido usando influencias, corrupción o que le cause un daño económico al gobierno, se considera inválido desde el momento en que se firmó. Para que ese contrato se anule, solo un juez puede declararlo oficialmente. Además, las áreas de control interno o de fiscalización de cada dependencia deben iniciar las investigaciones para castigar a los responsables y obligarlos a reparar el daño que causaron.
- Art. 10Este artículo quiere decir que, como regla general, las oficinas del gobierno no pueden gastar más dinero del que ya gastaron el año pasado en cosas como teléfonos, gasolina, rentas, viajes, muebles o papelería. Solo pueden gastar un poco más si es para ajustarse al aumento de precios o inflación. Si una dependencia necesita gastar aún más, debe pedirle permiso a la Secretaría de Hacienda y explicarle muy bien por qué es necesario.
- Art. 11El artículo 11 dice que todo el dinero que se gaste en congresos y convenciones debe seguir las reglas que pongan la Secretaría de la Función Pública y la Secretaría de Hacienda. Esas reglas se hacen pensando en la austeridad republicana, que es una forma de gastar solo lo necesario y sin lujos. Cada secretaría pone las reglas dentro de lo que le corresponde hacer, según sus facultades. En pocas palabras, no se puede gastar en eventos sin antes cumplir con los lineamientos oficiales para que no haya derroche de recursos públicos.
- Art. 12El artículo 12 dice que todas las oficinas de gobierno deben organizarse gastando lo menos posible, sin lujos ni gastos innecesarios. Para lograrlo, en el gobierno federal se aplican reglas como: solo los jefes pueden tener asistente personal, solo subsecretarios o puestos más altos pueden tener chofer, y están prohibidos los puestos de “dirección general adjunta” que no tengan funciones claras en la ley. Además, los representantes de los trabajadores en ciertos comités, excepto los de tribunales laborales, trabajan sin recibir sueldo. Y finalmente, si el gobierno contrata consultorías externas para hacer estudios o proyectos, solo puede hacerlo cuando sea estrictamente necesario y no haya personal del gobierno que pueda hacer ese mismo trabajo.
- Art. 13El artículo 13 dice que está prohibido que dos o más áreas del gobierno federal hagan exactamente el mismo trabajo, según lo que marca su propia ley de organización. Pero hay una excepción: si las tareas están relacionadas con la igualdad de género y son complementarias (apoyan otras funciones) o transversales (aplican en varias áreas), no se toman como duplicadas. Esto significa que las Unidades de Igualdad de Género pueden hacer su trabajo sin que las acusen de repetir funciones. En resumen, no se permite la repetición de labores en el gobierno, excepto cuando se trata de promover la igualdad entre mujeres y hombres.
- Art. 14Este artículo dice que el dinero que el gobierno usa para anuncios o propaganda oficial debe seguir las reglas que pongan la Secretaría de Gobernación y la de Hacienda. Ese gasto solo puede ser para lo estrictamente necesario, como informar, educar o dar orientación social a la gente. Además, una vez que se asigna el presupuesto para esto, el gobierno no lo puede aumentar durante el año, a menos que ocurra una emergencia grave o un desastre imprevisible.
- Art. 15Este artículo dice que ninguna oficina del gobierno mexicano puede tener sucursales en el extranjero, a menos que sean para asuntos de seguridad nacional o justicia. Quien se encarga de todo lo relacionado con México en otros países es solo la Secretaría de Relaciones Exteriores, como las embajadas y consulados. Ellos son los únicos que pueden representar al país, manejar la política exterior y tomar decisiones sobre eso.
- Art. 16Este artículo dice que el gobierno no puede gastar dinero en cosas innecesarias o lujosas. Por ejemplo, está prohibido comprar o rentar carros de lujo para funcionarios; si se necesita un vehículo especial para trabajar, hay que justificarlo y que lo autorice un control interno. Los carros del gobierno solo se pueden usar para asuntos del trabajo, nada de uso personal. Tampoco se permite comprar seguros de ahorro para funcionarios con dinero público, a menos que sea obligatorio por ley o contrato. Los aviones del gobierno solo se usarán para seguridad, defensa, protección civil o trasladar enfermos; los que no sirvan para eso se venderán para recuperar dinero. Finalmente, se prohíbe gastar en remodelaciones por gusto, muebles caros, y desperdiciar luz, agua, gasolina o servicios telefónicos.
- Art. 17Este artículo de la ley prohíbe que el gobierno federal cree fideicomisos o mandatos (acuerdos para administrar dinero o bienes) en temas como salud, educación, justicia, seguridad social y seguridad pública. La única excepción es si una ley, decreto o tratado internacional ya permite ese fideicomiso. En otros casos, las dependencias del gobierno necesitan autorización de la Secretaría de Hacienda para crearlos. Además, está totalmente prohibido usar estos instrumentos para ocultar gastos o evitar que se revisen con transparencia. Finalmente, todo el dinero, propiedades o documentos que el gobierno meta a un fideicomiso son públicos, y no se puede usar el "secreto fiduciario" (como el secreto bancario) para que los auditores no los revisen.
- Art. 18Este artículo dice que todos los fideicomisos (es decir, los contratos donde se guarda dinero para un fin específico) que usen recursos del gobierno federal deben cumplir ciertas reglas. Primero, solo la Secretaría de Hacienda puede crear estos contratos cuando los hagan las dependencias del gobierno. Segundo, cada tres meses deben dar información clara y verdadera para que todos puedan revisar cómo se gasta el dinero. Tercero, deben publicar sus estados financieros (como un resumen de sus ingresos y gastos) cada trimestre. Cuarto, deben entregar toda la información que les pida Hacienda para los reportes oficiales. Y quinto, necesitan tener todas las autorizaciones y permisos de Hacienda antes de actuar.
- Art. 19La Secretaría de Hacienda va a tener un sistema donde todas las dependencias del gobierno anoten cada fideicomiso (que es como un fondo especial para un fin específico) que maneje dinero público. Esa información se va a dar a conocer cada tres meses en un reporte oficial, como dice otra ley. Además, tanto Hacienda como la Auditoría Superior de la Federación (que son los que revisan el dinero público) van a supervisar todos esos fideicomisos, mandatos o contratos parecidos, para asegurarse de que se uses bien los recursos. Las autoridades que revisan el dinero del gobierno también van a incluir en sus planes de revisión a cualquier fideicomiso, mandato o contrato parecido que maneje dinero público. Van a checar que verdaderamente se cumplan los objetivos para los que se crearon. Aquí empieza una sección que habla sobre cómo los servidores públicos (los que trabajan en el gobierno) deben comportarse con austeridad (sin gastar de más) y con honradez. Es el capítulo único de esta parte de la ley.
- Art. 20Los trabajadores del gobierno (como policías, burócratas o funcionarios) solo pueden ganar el sueldo justo que se fije en el presupuesto del país, de acuerdo a sus responsabilidades y a lo que diga la Constitución. Por lo tanto, está prohibido que reciban lana extra, bonos especiales o cualquier otro beneficio económico que no esté autorizado por la ley.
- Art. 21Los empleados del gobierno federal tienen que cuidar el equipo y las instalaciones que usan para trabajar, como computadoras o edificios. También deben tratar a la gente con respeto y amabilidad, sin hacerla esperar de más. No pueden llegar borrachos al trabajo ni tomar alcohol durante su horario laboral. Les está prohibido aceptar regalos, dinero o viajes de personas que quieran obtener un favor gracias a su puesto. Por último, no pueden usar su influencia para contratar a familiares cercanos, como hijos, padres, hermanos, tíos, sobrinos, esposos o parejas.
- Art. 22Este artículo prohíbe usar dinero del gobierno para pagar jubilaciones, pensiones o seguros médicos privados que no estén autorizados por la ley o los contratos de trabajo. Tampoco se pueden dar pensiones extra al presidente de la República, aparte de la que ya le corresponde por ley a través del ISSSTE (el instituto de seguridad social de los trabajadores del gobierno). En pocas palabras, nadie puede recibir beneficios especiales con dinero público si no están claramente permitidos.
- Art. 23Este artículo dice que ningún funcionario público puede usar el dinero, equipo o personal de su trabajo para cosas que no tengan que ver con su chamba. Si alguien lo hace, puede meterse en un problema legal por faltar a sus obligaciones. Además, cada dependencia debe tener su propio código de conducta, y todos los empleados deben comprometerse a seguirlo.
- Art. 24Si quieres trabajar en algún puesto del gobierno o de un organismo público, primero tienes que deshacerte de cualquier negocio, inversión o interés económico que tenga que ver con el trabajo que vas a hacer. Esto es para evitar que beneficies a tus propios intereses en lugar de cumplir con tu deber. El asunto se considera un conflicto de interés, como lo explica la Ley General de Responsabilidades Administrativas. En otras palabras, no puedes tener un negocio o acciones en empresas que tengan relación con lo que vas a manejar en tu chamba.
- Art. 25Ninguna persona (ya sea como individuo o como empresa) puede usar su figura legal para hacerse pendejo y no cumplir con sus obligaciones, o para chingar los intereses de otros o del gobierno. Para evitar esto, el gobierno va a revisar y fiscalizar a las empresas privadas que manejen dinero público, incluso quitando las capas legales que esconden a los verdaderos dueños. Esto se hace para que un servidor público o sus familiares (hasta primos hermanos, tíos o sobrinos) no puedan escapar de su responsabilidad escondiéndose detrás de una empresa o asociación. En pocas palabras, no te sirve de nada crear una empresa para lavarte las manos si tienes deudas o hiciste algo malo. Todo esto se aplica según lo que marquen las leyes correspondientes.
- Art. 26La Secretaría de Hacienda y el gobierno van a crear reglas para ahorrar gastos, pero esas reglas no pueden impedir que se sigan dando buenos servicios a la ciudadanía. Tampoco deben estorbar para que el gobierno cumpla con sus objetivos principales. En pocas palabras, se busca gastar menos, pero sin afectar lo que te toca a ti como ciudadano.
- Art. 27Se va a formar un grupo de personas, llamado Comité de Evaluación, que se encargará de revisar y promover que las dependencias del gobierno ahorren dinero de manera responsable. Este Comité tendrá que entregar un informe cada año a la Cámara de Diputados (que son los legisladores). En ese informe debe explicar qué medidas de ahorro se tomaron, cuánto dinero se ahorró, por cuánto tiempo, cómo se podría mejorar el plan y en qué se gastó lo ahorrado. Los resultados se le presentarán al Presidente de la República y servirán para hacer mejores estrategias de ahorro en el futuro.
- Art. 28El artículo 28 dice que el órgano encargado del control interno (un área del gobierno que revisa cómo se usan los recursos) tiene permiso para supervisar y revisar en cualquier momento cómo trabajan todas las dependencias públicas. Su chamba es checar que se estén aplicando las medidas de austeridad republicana, o sea, que se gaste lo menos posible y sin lujos, tal como lo marca esta ley y otras reglas que aplican. En pocas palabras, ese órgano puede meter las narices en cualquier momento para asegurarse de que el dinero público se use bien y sin derroches.
- Art. 29Si alguien descubre que se está gastando dinero público de forma exagerada o sin control, las autoridades encargadas tienen que investigar el caso. Eso significa que deben seguir las reglas de la Ley General de Responsabilidades Administrativas, que es la que dice cómo castigar a los servidores públicos que abusan de los recursos. En pocas palabras, no se puede hacer como si nada: hay que actuar y aplicar las consecuencias.
- Art. 30La Auditoría Superior de la Federación, que es como el 'vigilante' de cómo se gasta el dinero del gobierno, va a revisar y dar seguimiento a todos los recursos federales que se les asignen a los estados y a los municipios, sin importar para qué sean. Esto significa que cualquier lana que baje del gobierno federal a tu estado o a tu municipio va a ser fiscalizada, es decir, checada a fondo para ver que se use bien y no se desvíe. Así que si tu gobierno local recibe dinero de la federación para obras, servicios o lo que sea, ya sabe que la Auditoría lo va a estar supervisando.