CÓDIGO DE ÉTICA DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y ALCALDÍAS DE LA CIUDAD DE MÉXICO
Artículos explicados en lenguaje simple
- Art. 1Este artículo dice que todas las personas que trabajen en el gobierno de la Ciudad de México deben cumplir con este código. Esto aplica a empleados de base, becarios de servicio social, practicantes, profesionistas por honorarios y hasta personal de empresas que presten servicios ahí. Si alguien no lo cumple, puede ser denunciado según lo que marca el artículo 23 de este mismo código.
- Art. 2Este artículo explica para qué sirve el Código de Ética. Su propósito es decirles a todos los servidores públicos (gente que trabaja para el gobierno) cuáles son los valores, principios y reglas de honestidad que deben seguir. La idea es que haya un buen ambiente en el trabajo, que actúen con responsabilidad y se acabe la corrupción. También establece cómo se va a poner en marcha este código y a dónde puedes ir a reportar si alguien no lo cumple.
- Art. 3El artículo 3 define términos clave para entender el Código de Ética. **Acoso laboral** es cuando alguien te intimida o molesta repetidamente en el trabajo, ya sea de jefe a empleado, entre compañeros o de empleado a jefe, y puede pasar dentro o fuera de la oficina si está relacionado con tu empleo. **Acoso sexual** son conductas sexuales ofensivas, como comentarios o miradas, donde quien las hace abusa de su poder, sin importar si tiene un puesto más alto o más bajo que tú. **Corrupción** significa usar un cargo público o privado para obtener beneficios ilegales a costa de los demás. También se definen conceptos como **Alcaldías** (los gobiernos de las zonas de la Ciudad de México), **Buena administración** (que el gobierno sea honesto, eficiente y transparente para servir a la gente), y **Dignidad** (el derecho básico que te permite tener todos los demás derechos y desarrollarte como persona).
- Art. 4Este artículo dice que todos los servidores públicos deben trabajar siguiendo ciertas reglas básicas. Tienen que respetar los derechos humanos, ser transparentes y no discriminar a nadie. También deben ser disciplinados, actuar conforme a la ley, ser objetivos y profesionales. Además, se espera que sean honestos, leales, imparciales, íntegros y que rindan cuentas de su trabajo, siempre buscando hacerlo de manera eficaz y eficiente.
- Art. 5Los derechos humanos son lo más importante en el servicio público. Por eso, todos los trabajadores del gobierno deben tratar a las personas con respeto y dignidad, sin importar su origen, género, religión, edad, discapacidad o cualquier otra característica. Tienen prohibido hacer menos a alguien, discriminarlo o tratarlo diferente. Tampoco pueden hostigar sexualmente a nadie, ya sea con miradas, toques, comentarios o condicionando un empleo o servicio a cambio de favores sexuales. Si alguien rechaza una propuesta sexual, el servidor público no puede tomar represalias ni negarle derechos.
- Art. 6Los servidores públicos solo pueden hacer lo que las leyes les permitan específicamente, no lo que se les ocurra. Tienen que conocer y cumplir al pie de la letra las reglas de su trabajo. Por ejemplo, no pueden desobedecer las leyes, ni interpretarlas a su favor para beneficio propio o de su familia, o para perjudicar a alguien. Tampoco pueden dejar de explicar por qué toman una decisión, ni negarse a capacitarse en temas como derechos humanos o transparencia. Además, les está prohibido hacer campaña política con recursos públicos, entregar apoyos de forma ilegal, y deben siempre notificar a los ciudadanos sus derechos en cualquier juicio y cumplir con las resoluciones de los tribunales en el tiempo que marca la ley.
- Art. 7Los servidores públicos deben ser honestos y no aprovechar su puesto para obtener beneficios para ellos mismos o para otras personas. Por ejemplo, tienen que entregar a tiempo sus declaraciones de patrimonio, intereses y fiscales. Tampoco pueden compartir información secreta a la que tengan acceso por su trabajo, para sacar ventaja propia o de alguien más. No pueden pedir ni recibir regalos, favores o beneficios para ellos, su pareja, familiares hasta primos, o para conocidos con los que tengan relaciones personales o de negocios. Además, no deben usar los recursos del gobierno (como dinero, personal o materiales) para algo que no sea el objetivo del trabajo público.
- Art. 8Los servidores públicos deben trabajar con ganas de ayudar a la gente, poniendo las necesidades de todos por encima de sus intereses personales o de sus amigos. Por ejemplo, no deben: - Hacer su trabajo sin ganas, sin compromiso o de mala gana. - Retrasar o echar a perder los trámites para que sean lentos o mal hechos. - No contestar rápido y bien las peticiones de los ciudadanos. - Favorecer a algún amigo, familiar o empresa en lugar de pensar en el bien de todos. - Hacer o dejar de hacer algo que perjudique a su dependencia de gobierno. - Dejar de hacer sus funciones sin una razón válida que diga la ley. - Ocultar a sus jefes errores, fallas o cosas que se puedan mejorar en las reglas de su trabajo, para que no haya decisiones a modo o injustas.
- Art. 9Las personas que trabajan en el gobierno deben tratar a todas las personas y empresas por igual, sin darle ventajas a nadie por amistades, dinero, apellido o cualquier otra razón especial. No pueden ayudar a familiares a conseguir un empleo público ni aceptar invitaciones a fiestas privadas de quienes quieren venderle algo al gobierno. Tampoco pueden hacer trampa en las licitaciones (concursos para elegir proveedores) para beneficiar a alguien, y deben decir si tienen un conflicto de interés (cuando un asunto los toca personalmente) para no participar. Además, tienen la obligación de hacer ajustes para que personas o grupos en desventaja puedan acceder a servicios como salud, educación o trabajo en igualdad de condiciones.
- Art. 10Los servidores públicos deben usar el dinero y los recursos del gobierno (como oficinas, carros, papel o internet) de manera responsable y solo para lo que fueron planeados, sin gastar de más ni desperdiciar. Esto significa que no pueden usar las cosas del gobierno para beneficio personal, como llevarse el coche oficial a su casa o pedirle a un compañero que le haga mandados privados. Tampoco deben hacer gastos innecesarios, como dejar las luces prendidas todo el día o remodelar oficinas sin una razón válida. Además, no pueden contratar a más personas de las autorizadas ni pagar sueldos que no estén dentro de lo permitido. Por último, deben seguir las reglas de ahorro que haya emitido cada dependencia para no malgastar los recursos públicos.
- Art. 11Este artículo dice que todos los funcionarios públicos deben hacer su trabajo con una mentalidad de servicio a la gente, con profesionalismo y cumpliendo las metas de la dependencia donde trabajan. Para lograrlo, tienen prohibido hacer cosas como: usar su puesto de jefe para pedir favores personales a sus empleados; no actualizar sus conocimientos o impedir que su equipo se capacite; atender con flojera, retrasando trámites o servicios; no simplificar los procesos para que la ciudadanía no tenga tantos requisitos o esperas; no poner controles internos para evitar malas prácticas; retrasar sus actividades por descuido; y no aplicar medidas para que las reglas sean claras y se aprovechen bien los recursos en la Ciudad de México.
- Art. 12Toda la información que generan los servidores públicos al hacer su trabajo debe ser pública para que la sociedad pueda pedir cuentas, a menos que sea confidencial o reservada por ley. Por eso, los servidores públicos no deben ocultar información a propósito o por descuido, ni decir que no existe o que no tienen competencia para darla. Tampoco pueden clasificar documentos como secretos sin cumplir los requisitos legales, ni usar, esconder, alterar o destruir información que tengan por su cargo. Además, no pueden negar información de manera injustificada cuando alguien la pide, y deben manejar los datos personales solo para los fines autorizados, siempre avisando al ciudadano.
- Art. 13Para que el servicio público funcione bien, se necesita un ambiente de trabajo chido que se refleje en cómo se trata a la gente. Eso implica que los servidores públicos actúen con respeto, liderazgo y cooperación, además de cuidar la cultura y el medio ambiente. En pocas palabras, si ellos trabajan en un buen ambiente, la sociedad sale ganando.
- Art. 14Los servidores públicos tienen la obligación de tratar a todas las personas con amabilidad, incluyendo a sus compañeros de trabajo, y deben buscar una comunicación clara y efectiva. Esto significa que está prohibido que te falten al respeto o atenten contra tu dignidad, también deben seguir los protocolos especiales para atender casos de discriminación, acoso u hostigamiento sexual. No pueden usar groserías, insultos, ofensas o burlas con la intención de agredirte. Además, no deben hacer bromas, ignorar o despreciar tu forma de pensar, tus opiniones o ideas, evitando así que puedas dialogar o debatir sanamente.
- Art. 15Las personas que trabajan en el gobierno (servidores públicos) deben dar buen ejemplo tanto a la sociedad como a sus compañeros, especialmente a quienes están a su cargo. Tienen prohibido dejar de revisar los trabajos, planes o proyectos que les toca supervisar, o de checar que su equipo cumpla con sus obligaciones. Tampoco pueden comportarse de manera contraria a las reglas de ética, ni siquiera fuera del horario o las oficinas, si eso daña la imagen del servicio público. No deben encargar tareas exageradas o sin justificación a su equipo, que afecten su vida personal, sus responsabilidades de cuidado o su tiempo libre. Además, tienen que reconocer los logros de su equipo, resolver problemas que dañen el ambiente laboral, asegurarse de que no haya violencia en el trabajo, y evitar descalificar, desmotivar o crear pleitos entre los miembros del equipo.
- Art. 16Este artículo dice que los funcionarios públicos deben trabajar en equipo y ayudarse entre sí para cumplir las metas del gobierno. Les prohíbe hacer cosas como estorbar el trabajo del grupo, aislarse de sus compañeros, o evitar hacerse responsables de lo que les toca hacer. Tampoco deben poner trabas para resolver problemas del servicio público, ni negarse a colaborar con otras áreas de la institución. Al final, tienen que priorizar el diálogo y las metas de su dependencia por encima de sus intereses personales.
- Art. 17Las personas que trabajan en el gobierno de la Ciudad de México deben cuidar el medio ambiente y la cultura, como los parques, los animales, los monumentos históricos y las tradiciones. No pueden hacer cosas que dañen las áreas verdes, la biodiversidad o las reservas naturales, ni desperdiciar agua, luz, papel o gasolina. También deben respetar las reglas para no contaminar, separar la basura y reciclar. Además, no pueden afectar las expresiones culturales ni dañar monumentos arqueológicos o artísticos. Por último, si ven que alguien está dañando el entorno cultural o ecológico, tienen la obligación de reportarlo a las autoridades.
- Art. 18El artículo 18 dice que los servidores públicos tienen que cumplir con estos compromisos: 1. Portarse con integridad siempre, incluso fuera del trabajo y en su tiempo libre, para mantener buena imagen del gobierno, porque la sociedad confió en ellos. 2. Si usan redes sociales para asuntos del trabajo, deben cuidar su comportamiento y no bloquear ni restringir a nadie, respetando la opinión de los demás. 3. Usar lenguaje incluyente (que no discrimine por género) en todos los comunicados oficiales, ya sean escritos o hablados. 4. No aceptar regalos, dinero, servicios o cualquier beneficio por su cargo; si les llega algo sin pedirlo, deben devolverlo siguiendo un procedimiento oficial. 5. Cuando tengan un dilema ético (una situación donde deban elegir entre varias opciones), deben analizarlo a fondo para escoger la opción más honesta y correcta según las reglas de este Código.
- Art. 19Todas las personas que trabajan en el gobierno deben seguir ciertas reglas para hacer bien su trabajo. Tienen que actuar con honestidad y sin favoritismos, dar un trato respetuoso a la gente, y atender los trámites rápido y bien. También deben ser claros con la información pública, contratar solo bajo reglas justas, y manejar los bienes del gobierno con cuidado. La idea es que trabajen siempre pensando en el beneficio de todos.
- Art. 20Este artículo dice que todas las dependencias de gobierno deben cumplir con varias obligaciones para actuar con honestidad. Tienen que crear un Comité de Ética, que es un grupo de personas encargadas de vigilar que todos sigan las reglas de buena conducta. También deben redactar y repartir un Código de Conducta, que es como un manual de comportamiento, y darlo a todos los empleados nuevos. Además, tienen la obligación de dar capacitación para prevenir el acoso, la discriminación y la corrupción. Por último, deben fomentar un ambiente de trabajo donde se respete tu vida personal y familiar.
- Art. 21La Secretaría, junto con los Órganos Internos de Control (que son como los departamentos que cuidan el uso correcto del dinero y los recursos en cada dependencia) y los Comités de Ética, se encargarán de checar que todos sigan al pie de la letra lo que dice este Código de Ética. Cada uno revisará dentro de lo que le corresponde según sus funciones. Así nadie se puede pasar de listo.
- Art. 22La Secretaría, por medio de su Dirección General de Normatividad y Apoyo Técnico, es la única que puede aclarar cómo se debe entender o aplicar este Código de Ética. Si tienes dudas sobre alguna regla del Código, ellos son los que resuelven oficialmente el significado. Esto aplica solo para asuntos administrativos, no para juicios. En pocas palabras, si algo no está claro, ellos te explican cómo interpretarlo.
- Art. 23Tanto los trabajadores del gobierno como cualquier persona pueden reportar cuando alguien no cumpla con las reglas de ética o de conducta. El reporte se puede hacer a dos lugares: primero, al Comité de Ética, que busca prevenir problemas y puede dar recomendaciones para mejorar el ambiente en el trabajo y el servicio público. Segundo, al Órgano Interno de Control, que investiga y castiga las faltas según la ley de responsabilidades de los servidores públicos, y además puede avisar a otras autoridades si hay posibles delitos.
- Art. 24Las personas que están al mando de las oficinas del gobierno (entes públicos) tienen la obligación de compartir este Código con todo el personal que trabaja para ellas. Es como un aviso interno para que todos los empleados sepan las reglas de conducta que deben seguir.