LEY DE FOMENTO DE PROCESOS PRODUCTIVOS EFICIENTES PARA EL DISTRITO FEDERAL
Artículos explicados en lenguaje simple
- Art. 1Esta ley es de cumplimiento obligatorio para todos y busca beneficiar a la sociedad en general. Su objetivo es hacer que los procesos de producción sean más eficientes, es decir, que se use menos para producir más. También busca reducir la basura y los contaminantes para cuidar el medio ambiente y la salud de las personas. Además, pretende que la economía y la sociedad crezcan de manera sustentable, o sea, sin acabar con los recursos del futuro.
- Art. 2El artículo define qué significa para esta ley que un proceso productivo sea "eficiente": se trata de ir mejorando todo el tiempo las formas de producir, con el fin de cuidar la salud de las personas y el medio ambiente. Esto se logra usando energías limpias y materiales que no dañen, aplicando mejores tecnologías y administrando bien los recursos para no desperdiciarlos. La idea principal es evitar la contaminación desde el principio, no después de que ya se generó. También busca que se produzca menos basura y desechos durante todo el proceso, desde que se fabrica un producto hasta que se usa.
- Art. 3Este artículo te dice qué significan ciertas palabras que se usan en esta ley. Por ejemplo, cuando dice "Dependencias", se refiere a todas las oficinas del gobierno de la Ciudad de México, como las centrales, las que están repartidas y las empresas del gobierno. "Delegaciones" son las alcaldías de cada zona de la ciudad. "Emisión de contaminantes" es cualquier cosa que sueltes (como humo o químicos) que dañe la salud, el aire, el agua o la tierra.
- Art. 4Si en la ley no hay una regla clara sobre un tema, y siempre que no contradiga lo que ya está escrito aquí, se usan otras leyes de la Ciudad de México: la Ley Ambiental, la de Residuos Sólidos y la de Procedimiento Administrativo. Esto es como un plan B para saber qué hacer cuando la ley principal no cubre algo.
- Art. 5En la Ciudad de México, todas las personas (ya sean individuos o empresas) y las oficinas del gobierno que participen en la creación, distribución o uso de materiales o servicios, tienen que poner en marcha sistemas de trabajo que ahorren recursos y sean efectivos. Esto aplica desde que se genera un producto hasta que llega al consumidor final. La regla dice que deben seguir lo que marca esta ley para organizar todo de manera eficiente. En pocas palabras, es una obligación para que no desperdicies ni recursos ni dinero al producir o vender algo.
- Art. 6El Gobierno tiene la obligación de apoyar formas de producir que sean rápidas y que no desperdicien recursos. Tanto el Gobierno como las Delegaciones (oficinas locales) deben incluir en sus planes para el desarrollo económico y social ideas para producir de manera eficiente, cuidando el medio ambiente y usando bien los recursos. También deben tomar en cuenta el crecimiento de la industria y de las regiones del país. En pocas palabras, busca que producir cosas no dañe el planeta ni desperdicie materiales.
- Art. 7La Secretaría (una oficina del gobierno) tiene que organizar y coordinar cómo hacer que la producción en toda la Ciudad sea más eficiente. Las dependencias, las Delegaciones y el Instituto de Ciencia y Tecnología también deben ayudar a que los procesos productivos sean eficientes, cada uno en sus tareas. El Gobierno y las Delegacionales tienen que tomar la iniciativa para mejorar la producción en sus áreas.
- Art. 8El Gobierno de la Ciudad de México se compromete a impulsar la investigación científica, la tecnología y los acuerdos con otros países para que las fábricas y negocios produzcan de manera más eficiente, ahorrando recursos. También se encargará de dar a conocer esa información a todo el público y de hacer que estas formas de producir sean entendidas y usadas por más personas. Además, va a invitar a la gente común y a las organizaciones de la sociedad a participar en la educación y vigilancia de estos procesos, para que todos estemos al tanto de cómo se puede producir mejor.
- Art. 9El Gobierno de la Ciudad de México y las delegaciones tienen que crear reglas y medidas para que los procesos de producción (como en fábricas o negocios) sean más eficientes, es decir, que gasten menos recursos y den mejores resultados. También deben impulsar políticas que ayuden al desarrollo industrial y tecnológico, además de difundir estas ideas. Por último, tienen que supervisar y administrar todo para asegurarse de que realmente se esté trabajando de manera eficiente.
- Art. 10La Secretaría (dependencia del gobierno que maneja este asunto) y las Delegaciones (oficinas locales) van a hacer planes junto con la Secretaría del Medio Ambiente para enseñar a la gente formas más eficientes de producir cosas. La idea es que estos planes usen medios electrónicos para que el impacto ambiental sea menor, o sea, para reducir la huella ecológica. En pocas palabras, quieren que aprendamos a producir mejor y más limpio, aprovechando la tecnología para cuidar el planeta.
- Art. 11El gobierno federal y las delegaciones (oficinas locales) tienen que hacer planes bien pensados para crear proyectos económicos regionales y cambiar la industria. La meta es que todos se adapten a una economía del reciclaje, donde las empresas trabajen juntas para aprovechar al máximo los materiales y tirar lo menos posible. Así se busca usar los recursos de manera más eficiente y reciclarlos mejor.
- Art. 12La Secretaría, las dependencias y las Delegaciones deben hacer acuerdos de colaboración para apoyar la creación de sistemas de información sobre procesos productivos limpios. También deben ofrecer consultoría técnica y un sistema de servicios para que el público pueda obtener información sobre métodos y tecnologías para producir de manera más eficiente. Además, deben proporcionar datos sobre la oferta y demanda de desechos reciclables, como papel y cartón, y sobre políticas de producción eficiente.
- Art. 13La Secretaría, junto con otras áreas del gobierno y las Delegaciones, debe publicar listados (catálogos) cada cierto tiempo. En esos listados se va a informar sobre qué tecnologías, procesos, equipos y productos ayudan a que los procesos productivos gasten menos recursos y sean más eficientes. Además, las dependencias tienen que juntar guías o manuales técnicos para que las industrias y regiones específicas sepan cómo implementar esos procesos. Todo esto se hace para que las actividades productivas reduzcan su huella ecológica, o sea, el daño que causan al medio ambiente.
- Art. 14El Gobierno está obligado a crear reglas comunes para dejar de usar tecnologías, procesos, equipos y productos que ya están pasados de moda y que dañan mucho el medio ambiente o desperdician recursos. La Secretaría (la dependencia encargada) tiene que hacer una lista oficial de esas tecnologías y productos que deben desaparecer, siguiendo esas reglas. Además, todo esto se tiene que hacer trabajando junto con otras oficinas del gobierno. En pocas palabras, busca que se eliminen cosas viejas y contaminantes, pero coordinadamente entre varias áreas.
- Art. 15Las oficinas del gobierno encargadas del tema pueden decidir si ponen o no un sistema de etiquetado en los productos. Este etiquetado sería para ayudar a cuidar el medio ambiente y los recursos naturales, por ejemplo, ahorrando agua y energía, o indicando cómo reusar y reciclar los desechos. También pueden crear reglas o normas que se adapten a lo que se necesita en cada zona de la Ciudad de México.
- Art. 16El Instituto de Ciencia y Tecnología tiene la tarea de ayudar a que se hagan investigaciones dentro del país y crear tecnologías que no dañen el medio ambiente. También debe buscar formas más limpias de producir cosas y fabricar productos que cuiden la naturaleza. Además, tiene que enseñar cómo funcionan esas tecnologías y hacer que sean conocidas por todos, para que la gente pueda usarlas sin problemas.
- Art. 17El gobierno de la Ciudad de México, a través de su Secretaría de Educación, tiene que buscar y crear clases importantes para enseñar cómo hacer procesos de producción más eficientes, y también cómo administrarlos, en universidades y escuelas técnicas. Las diferentes oficinas del gobierno y las alcaldías deben organizar pláticas y cursos sobre estos temas, y también hacer que los funcionarios, los empresarios y el público en general entiendan por qué es bueno producir de manera más eficiente. Además, las áreas del gobierno que manejan la difusión de cultura y las organizaciones sociales deben usar su alcance para compartir información sobre cómo producir de forma más eficiente.
- Art. 18El gobierno y sus oficinas locales tienen la obligación de comprar primero productos que ayuden a ahorrar energía y agua, que generen menos basura y que cuiden el medio ambiente. También deben hacer campañas de publicidad, pláticas o cursos para que tú y los demás aprendan a comprar y usar esos mismos productos. La idea es que todos, incluyendo las instituciones, contribuyan a no desperdiciar recursos naturales como el agua o la electricidad. En pocas palabras, buscan que tanto el gobierno como la ciudadanía actúen de manera más ecológica.
- Art. 19La Secretaría del Medio Ambiente tiene que asegurarse de que las empresas usen procesos más eficientes para contaminar menos. El Gobierno y las Delegaciones deben hacer una lista pública de las empresas locales que más contaminan, basándose en cuánto contaminante tiran al agua o al aire. Si una empresa pasa los límites permitidos de contaminación, su nombre sale en esa lista. Además, esa información debe darse a conocer a todos, para que se sepa si las empresas están cumpliendo con ser más limpias.
- Art. 20La Delegación, con ayuda de la Secretaría del Medio Ambiente, va a revisar que las obras nuevas, las remodelaciones y las ampliaciones de proyectos afecten lo menos posible al medio ambiente. Las empresas tienen que ponerse de acuerdo para usar tecnologías y equipos que ahorren recursos y generen menos basura o contaminación. En otras palabras, deben buscar formas de producir que desperdicien menos y cuiden más el entorno.
- Art. 21Cuando una empresa cambie sus tecnologías, debe hacerlo de forma más limpia y eficiente. Primero, tiene que usar materiales que no sean tóxicos ni peligrosos, en vez de los que sí lo son. También debe poner equipos que ahorren recursos y generen menos contaminación. Además, tiene que aprovechar al máximo cosas como el agua sucia, el calor de los procesos y los residuos, ya sea reciclándolos o usándolos de forma racional. Por último, necesita instalar sistemas para prevenir y controlar la contaminación, así cumple con los límites que marca la ley para la Ciudad de México.
- Art. 22Al momento de crear un producto y su empaque, las empresas deben pensar en cómo afectan a las personas y al medio ambiente durante todo el tiempo que existan, desde que se fabrican hasta que se desechan. De preferencia, deben usar materiales que no tengan venenos, que no hagan daño, que se deshagan rápido en la naturaleza o que sean fáciles de reciclar. También tienen que usar la cantidad justa de empaque, sin excesos, para no generar tanta basura innecesaria.
- Art. 23Si una empresa fabrica un montón de aparatos como motores, piezas de carros o cualquier otro producto que la Secretaría indique, tiene que ponerle una etiqueta al producto. En esa etiqueta debe decir de qué material está hecho y cuáles son sus partes principales, siguiendo las reglas técnicas. Esto aplica solo para productos hechos en grandes cantidades, no para cosas de un solo uso o artesanales. La idea es que tú sepas bien qué trae ese producto antes de comprarlo.
- Art. 24El artículo 24 dice que los agricultores deben usar fertilizantes y pesticidas siguiendo métodos con base científica para mejorar sus cultivos, que den frutos más sanos y de mejor calidad. También deben manejar los desechos del campo para evitar contaminar el ambiente. Además, está prohibido usar basura tóxica o dañina como abono o para rellenar terrenos. La Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades de la Ciudad de México es la encargada de vigilar que se cumpla esto. En pocas palabras, busca que se produzca comida más limpia y sin dañar el medio ambiente.
- Art. 25Los restaurantes, hoteles, antros y negocios parecidos tienen la obligación de cuidar el agua y la luz, además de usar equipos y tecnología que no dañen el medio ambiente. También deben dejar de usar productos que gasten recursos de más o que contaminen, como plásticos de un solo uso. En pocas palabras, estos lugares tienen que ponerse las pilas para no desperdiciar y ser más verdes.
- Art. 26Cuando hagas un proyecto de construcción, debes elegir diseños, materiales y equipos que ahorren agua y energía y que cuiden el medio ambiente. También tienes que usar materiales de construcción y decoración que cumplan con las reglas oficiales mexicanas (las normas que dice el gobierno). Está prohibido hacer, vender o usar materiales que tengan sustancias tóxicas o dañinas en cantidades mayores a lo permitido por esas normas. Esto aplica a casas, edificios y cualquier obra parecida en la Ciudad de México. La idea es que todo lo que construyas no dañe el planeta ni la salud de las personas.
- Art. 27Cuando alguien busque minerales o los saque de la tierra, debe usar métodos y máquinas que no desperdicien los recursos, cuiden el medio ambiente y eviten la contaminación. La idea es que se aprovechen bien los materiales que se extraen, sin dañar el planeta o gastar de más. Esto aplica tanto para explorar si hay minerales como para ya empezar a sacarlos.
- Art. 28Las empresas tienen que reusar o vender sus propios desechos y el material quemado que ya no sirve de su producción, para que les salga más barato y funcione mejor. Si no pueden hacerlo ellas mismas, deben pasárselos a otras empresas o personas que sí tengan la capacidad de aprovecharlos. Así se evita tirar todo a la basura y se cuida que el negocio sea rentable.
- Art. 29Si un producto o su empaque aparece en una lista oficial de reciclaje obligatorio, las empresas que lo fabrican o venden están obligadas a reciclar los residuos que generen. La Secretaría (la dependencia de gobierno encargada) hará esa lista y también definirá las reglas específicas sobre cómo se debe reciclar.
- Art. 30El gobierno tiene que crear programas económicos para fomentar el reciclaje de productos y envases que están en una lista oficial de reciclaje obligatorio. Las dependencias de gobierno, como secretarías y delegaciones, deben revisar de forma regular que sí se esté reciclando lo que marca la ley. También tienen que publicar reportes periódicos para que tú, como ciudadano, puedas ver los resultados de esas revisiones. Además, la Secretaría correspondiente debe diseñar pasos o métodos específicos para lograr todo esto.
- Art. 31Las empresas deben estar al tanto de cuánta agua, luz y otros recursos usan, y de cuánta basura generan mientras producen cosas o dan servicios. Además, tienen que revisar cómo lo están haciendo para ver si pueden mejorar. Si una empresa contamina más de lo permitido por la ley, tiene que analizar cómo hacer sus procesos más limpios y eficientes. Si la empresa usa materiales tóxicos o peligrosos, o genera desechos dañinos, debe checar seguido sus procesos para no contaminar, y luego avisarle los resultados a la Secretaría del Medio Ambiente y a otra Secretaría. Las reglas para hacer estas revisiones las van a crear juntas la Secretaría y la Secretaría del Medio Ambiente.
- Art. 32Una vez que una empresa cumple con los límites de contaminación que marca la ley local, puede hacer acuerdos voluntarios con las autoridades ambientales para cuidar mejor los recursos naturales y contaminar menos. El gobierno tendrá que publicar en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México los nombres de las empresas que hicieron estos acuerdos y los resultados que lograron ahorrando recursos o reduciendo la contaminación. Esto es solo si la empresa quiere, no es obligatorio. Así se premia y se da a conocer a quienes ayudan al medio ambiente más allá de lo básico.
- Art. 33Las empresas pueden pedir por su cuenta una certificación que demuestre que trabajan de manera más eficiente. Para eso, tienen que mandar su solicitud a las organizaciones del gobierno que se encargan de dar esas certificaciones, siguiendo las reglas del sistema. No es obligatorio, es algo que hacen si quieren. El objetivo es que produzcan mejor, gastando menos recursos y siendo más responsables. Básicamente, es un sello de calidad que pueden tramitar si les interesa.
- Art. 34Si eres una empresa que contamina mucho, el gobierno te va a poner en una lista especial. Esas empresas tienen la obligación de hacer pública, de vez en cuando, la información de cuánto están tirando de sus contaminantes más importantes. Además, deben presentar esos datos para que las autoridades los revisen y vigilen.
- Art. 35La Secretaría de Finanzas de la Ciudad de México creará un sistema donde las empresas o personas que tengan resultados importantes en producir de manera eficiente puedan recibir estímulos, como descuentos en impuestos o beneficios administrativos. Esto no es un regalo automático, sino un reconocimiento basado en recomendaciones para quienes realmente destaquen en el ahorro de recursos y procesos. En pocas palabras, si eres un negocio o trabajas por tu cuenta y demuestras que produces mejor gastando menos, el gobierno te puede apoyar con beneficios económicos o trámites más fáciles.
- Art. 36El gobierno debe darle dinero a las pequeñas y medianas empresas (pymes) para que crezcan, pero ese dinero no puede ser el mismo que se usa para ayudarles a producir mejor según lo que cada una necesita. O sea, son dos apoyos separados: uno para crecer y otro para producir más eficiente, y cada uno tiene sus propias reglas locales. Esto evita que se mezclen los fondos o que uno quite recursos del otro.
- Art. 37La Secretaría de Finanzas de la Ciudad de México va a crear un programa especial para productos hechos con basura o materiales reciclados. Este programa busca bajarles los impuestos o incluso no cobrarles nada, según lo que digan las reglas locales.
- Art. 38Cuando una empresa revise que su producción no contamina el ambiente o capacite a su personal en ese tema, todo lo que gaste en eso debe anotarlo como un costo normal de operación, como si fuera la luz o la renta. Eso significa que no se puede inventar un gasto aparte ni tratarlo de manera especial en la contabilidad. Con esto, las empresas llevan un control claro de lo que invierten en cuidar el medio ambiente. Es parte de las obligaciones legales que tienen que cumplir.
- Art. 39Cuando la Secretaría (la dependencia del gobierno) te va a multar o castigar, primero tiene que explicarte bien por qué lo hace y con base en qué leyes, tomando en cuenta lo que dice la Ley de Procedimiento Administrativo de la Ciudad de México. Las multas en dinero deben estar entre una cantidad mínima y una máxima, y se calculan tomando como referencia la Unidad de Cuenta de la Ciudad de México que esté vigente el día que cometiste la falta. Si vuelves a cometer la misma infracción en menos de un año, te pueden aplicar hasta el doble de la multa que te pusieron la primera vez, pero sin que esa nueva multa sea mayor al doble de la cantidad máxima permitida.
- Art. 40Si una empresa o persona no cumple con lo que dice el artículo 23 de esta ley, miente en la etiqueta sobre los materiales del producto o da información falsa, las autoridades de calidad y tecnología le van a ordenar que corrija el error en un plazo de 10 días naturales. Si no arregla lo que le pidieron, le aplicarán una multa que va de 10 a 50 veces la Unidad de Cuenta de la Ciudad de México, que es una medida oficial para calcular sanciones.
- Art. 41Si una empresa o persona fabrica o vende materiales de construcción o decoración que sean tóxicos o dañinos, y su nivel de toxicidad supera lo permitido en la Ciudad de México, la autoridad le aplicará una multa. Esa multa será de entre 100 y 500 veces el valor de la Unidad de Cuenta vigente (que es una referencia oficial para calcular pagos). Además, si el caso lo amerita, la Secretaría tendrá que avisar a otras autoridades para que revisen si también se violaron leyes administrativas, civiles o penales.
- Art. 42Si una empresa o persona no recicla sus desperdicios o empaques como lo dice la ley, el gobierno de la Ciudad de México o sus delegaciones le van a pedir que corrija el problema en un plazo de 20 días naturales desde que recibe el aviso. Si no lo hace, le pondrán una multa de entre 30 y 70 veces la Unidad de Cuenta de la Ciudad de México (que es una referencia para calcular montos). Para que te des una idea, esa multa puede ir desde unos 3,000 hasta 7,000 pesos aproximadamente.
- Art. 43Si una empresa o persona no cumple con lo que dice el artículo 31 de esta ley, no hace las revisiones necesarias para producir de manera eficiente, o las hace pero no reporta los resultados, entonces la Secretaría del Medio Ambiente le va a ordenar que corrija el problema en un plazo de 20 días desde que recibe el aviso. Además, si no hace la corrección, le van a aplicar una multa de entre 50 y 70 veces la Unidad de Cuenta de la Ciudad de México, que es una medida para calcular montos oficiales.
- Art. 44Si una empresa o persona no cumple con las reglas del artículo 34 de esta ley, o no publica la información necesaria sobre los contaminantes que emite, la Secretaría del Medio Ambiente te va a multar. La multa será de entre 40 y 60 veces el valor de la Unidad de Cuenta de la Ciudad de México (una medida oficial que se actualiza cada año). Además, la autoridad obligará a esa empresa o persona a que publique todos los detalles sobre las emisiones contaminantes que generó.