Ley de Desarrollo Agropecuario Rural y Sustentable de la Ciudad de México
Artículos explicados en lenguaje simple
- Art. 1Esta ley aplica para todos en la Ciudad de México y su objetivo es que el desarrollo del campo y la agricultura sea completo, ordenado y que dure a largo plazo. Se busca que el crecimiento del sector agropecuario y rural beneficie a todos, sin descuidar los recursos naturales. En pocas palabras, es una regla general que busca mejorar el campo de la ciudad pensando en el futuro.
- Art. 2El artículo define quiénes son campesinas y campesinos: son personas que trabajan la tierra directamente para producir alimentos, lo hacen por su cuenta, dependen del trabajo familiar y cuidan su entorno. También aplica a quienes hacen ganadería, acuacultura o artesanías relacionadas al campo, e incluye a familias indígenas, con poca tierra o sin tierra, y a quienes viven en zonas rurales haciendo actividades similares. Luego, explica que el Consejo Rural, las Alcaldías, la Secretaría del Medio Ambiente, y leyes y programas locales son los que se encargan de esto. Las actividades agropecuarias son procesos de producción con recursos naturales como agricultura, ganadería y silvicultura. El desarrollo agropecuario y rural busca mejorar tu bienestar en educación, salud, vivienda y alimentación, con justicia social y cuidando los recursos. Por último, define a la mujer rural como quien produce alimentos y ayuda a la economía de su familia y de la Ciudad de México, y a los pueblos originarios como descendientes de las poblaciones que vivían aquí antes de la colonia.
- Art. 3Esta ley aplica en la Ciudad de México para todos los que viven o trabajan en el campo. Incluye a ejidos y comunidades, dueños de terrenos chicos, y grupos de productores, comerciantes o personas que dan servicios en el medio rural. También cubre a organizaciones de pueblos originarios e indígenas, así como a cualquier persona o empresa que haga actividades relacionadas con el campo en la Ciudad.
- Art. 4Las autoridades de la Ciudad de México tienen la obligación de cuidar y hacer valer tus derechos humanos, como los que vienen en la Constitución Mexicana, los tratados internacionales que México haya firmado, y las leyes locales. También se reconocen varios derechos relacionados con la comida: todo mundo tiene derecho a una alimentación nutritiva, suficiente, de buena calidad, que sea barata, accesible y que respete tus costumbres, para que estés sano y no pases hambre o tengas mala nutrición. Además, tienes derecho a que haya suficientes alimentos básicos disponibles (seguridad alimentaria), a recibir pláticas o información para aprender a comer mejor (educación alimentaria), y a elegir comidas que sean saludables y económicas según tu cultura (soberanía alimentaria). Los campesinos y campesinas tienen los mismos derechos que cualquier persona, sin discriminación, y pueden participar en las decisiones sobre proyectos que afecten el campo. Para que vivan dignamente, el gobierno debe proteger su integridad física, evitar que los acosen o los desalojen injustamente, y tomar medidas para que las mujeres campesinas tengan igualdad real con los hombres, sin violencia y con respeto a su autonomía.
- Art. 5El Gobierno de la Ciudad de México, por medio de una oficina llamada "la Secretaría", es el que tiene que cumplir y hacer cumplir todo lo que dice esta ley. Sin embargo, hay cosas que solo puede decidir la persona que está al frente del Gobierno (el o la Jefa de Gobierno), y otras que le tocan a otras oficinas o dependencias de la ciudad. En esos casos especiales, la Secretaría no es la responsable.
- Art. 6Este artículo dice que la Secretaría (una dependencia del gobierno) tiene varias tareas para apoyar el campo en la Ciudad de México. Se encarga de crear y vigilar programas para que la agricultura, los bosques y el sector rural sean sustentables, es decir, que cuiden el medio ambiente. También debe promover la comida saludable, apoyar a los campesinos y a las mujeres del campo, proteger plantas como el maíz y el nopal, y fomentar proyectos como huertos en casas o en la ciudad. Además, tiene que prohibir el uso de productos modificados genéticamente que dañen la salud, los ecosistemas o a la gente.
- Art. 7La Secretaría puede hacer convenios con otras oficinas del gobierno o con las alcaldías para trabajar mejor juntos. Estos acuerdos los usan para cumplir más fácil sus obligaciones. Todo se debe hacer siguiendo lo que diga el Reglamento, que son las reglas detalladas de esta ley. En pocas palabras, es como si la Secretaría pidiera ayuda o hiciera equipo con otras autoridades para hacer su chamba más eficiente.
- Art. 8La Secretaría (dependencia encargada del campo) va a trabajar junto con el gobierno federal. Para ello, van a hacer acuerdos y coordinar cómo usar el dinero que les toca del presupuesto nacional. Pero siempre van a tomar en cuenta las necesidades y características especiales de la Ciudad de México en temas de campo y agricultura. Todo esto se hará siguiendo el reglamento y las leyes correspondientes.
- Art. 9El/la jefe/a de Gobierno de la CDMX debe formar un grupo especial llamado Gabinete de Desarrollo Rural, siguiendo las reglas de la ley. En ese grupo van a participar varias secretarías, como la del Medio Ambiente (que lo va a coordinar o dirigir), la de Pueblos y Barrios Originarios, la de Gobierno, la de Desarrollo Económico, la de Inclusión y Bienestar Social, la de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, la de las Mujeres, y también la Procuraduría Ambiental. Este gabinete sirve para trabajar juntos en temas del campo y las zonas rurales de la ciudad.
- Art. 10La Secretaría tendrá un Consejo Rural de la Ciudad de México, que solo da consejos, revisa cómo van las cosas y da seguimiento a los planes del campo. Este grupo puede dar su opinión cuando lo crea necesario, y su forma de trabajar la define un reglamento. Si alguna oficina del gobierno o alcaldía tiene que decidir sobre un tema donde el Consejo ya dio su punto de vista, debe explicar por qué acepta o rechaza esa opinión.
- Art. 11El Consejo Rural lo preside la persona que esté al frente del Gobierno de la Ciudad de México, pero lo hace a través del Secretario o Secretaria del ramo. Los miembros permanentes de este Consejo incluyen: representantes de los núcleos agrarios (grupos de campesinos o dueños de tierras) que indique el reglamento; representantes de las alcaldías que tengan zonas rurales; y representantes de organizaciones de productores, vendedores, prestadores de servicios, escuelas, centros de investigación, ONG’s, y grupos sociales o privados que participen en actividades del campo, siempre que el reglamento los especifique. Además, el Consejo debe reflejar la diversidad económica y social del campo en la Ciudad de México.
- Art. 12Ser miembro del Consejo Rural de la Ciudad de México es un trabajo de honor, por lo que nadie recibe sueldo ni pago por hacerlo. Los miembros pueden nombrar a alguien que los reemplace cuando falten, incluso el presidente. Si el titular de la Secretaría no está, el secretario será quien dirija las juntas. Para hacer su labor, el Consejo puede formar grupos de trabajo normales o especiales sobre los temas que trata esta ley, siguiendo lo que diga el Reglamento. Ese Reglamento va a definir las reglas para cómo se organiza y funciona el Consejo.
- Art. 13El Consejo Rural va a revisar y dar su opinión sobre los temas en los que la Secretaría (la dependencia estatal encargada) y el gobierno federal trabajen juntos. Esto aplica solo cuando ambos niveles de gobierno tengan facultades compartidas, es decir, cuando la ley les dé autoridad a los dos. Básicamente, el Consejo actúa como un "cotero" que analiza si lo que están haciendo está bien y da su punto de vista. No toma decisiones finales, solo opina.
- Art. 14La Secretaría va a formar grupos de personas (comités) para decidir cómo repartir los recursos. Estos grupos se arman según lo que digan el reglamento y otras leyes. La Secretaría puede crear los comités que necesite, no hay un número fijo. Así se aseguran de que la evaluación y asignación de apoyos sea ordenada.
- Art. 15Este artículo lista los valores que el gobierno debe seguir al hacer leyes y planes para el campo en la Ciudad de México. Busca que la gente del campo tenga una mejor vida, más ingresos y empleos, incluso en actividades que no sean del campo. También quiere apoyar más a las zonas más pobres y marginadas, cuidando que el desarrollo sea sustentable (que no acabe con los recursos naturales). Además, protege los derechos de campesinos, mujeres e indígenas para que participen en decisiones y en el uso de los recursos como el agua y la tierra. Por último, fomenta que el campo pueda crecer económicamente con mejor infraestructura y apoyos directos para que los productores sean más eficientes.
- Art. 16Cuando se planea el futuro de la Ciudad de México, ya sea por el gobierno o por las empresas privadas, se debe tomar en cuenta cómo se va a apoyar el campo y a los pueblos rurales de la ciudad, siguiendo las reglas que marca esta ley. Todas las dependencias del gobierno deben seguir esos lineamientos al tomar decisiones o al poner límites a lo que hacen los negocios y las personas en temas de agricultura y desarrollo rural. En pocas palabras, el campo y lo rural son parte importante de la planeación de la ciudad, y nadie puede ignorarlos.
- Art. 17La Secretaría va a invitar al Consejo Rural para que participe en hacer los planes de desarrollo del campo, siempre siguiendo lo que dicen varias leyes (como la Ley Ambiental de la CDMX). También se encargará de apoyar el estudio y uso de pesticidas orgánicos y naturales, que ayuden a esos planes para mejorar el trabajo agrícola y la vida en el campo.
- Art. 18Para planear el desarrollo del campo y las zonas rurales en la Ciudad de México, el gobierno (a través de la Secretaría correspondiente) va a crear, poner en marcha y revisar un plan llamado Programa de Desarrollo Agropecuario y Rural. Este programa debe cumplir con las reglas que marca la ley para este tipo de planes. El programa se tiene que publicar en la Gaceta Oficial a más tardar seis meses después de que se publique el plan general de desarrollo de toda la ciudad, y el gobierno debe apartar el dinero necesario para llevarlo a cabo. Además, el programa debe incluir las acciones que el gobierno de la ciudad haya acordado con el gobierno federal y con otros estados para trabajar juntos en el campo.
- Art. 19Las alcaldías que tengan zonas de campo o cultivos deben hacer sus propios planes de desarrollo para el campo, pero tomando como base lo que dice el programa general de la Ciudad de México. También pueden hacer programas especiales para temas muy específicos, como el cuidado del agua o el apoyo a cierto tipo de siembra. El Consejo Rural puede dar su opinión sobre estos planes, para que los tomen en cuenta al momento de hacerlos. En otras palabras, las alcaldías con campo no trabajan solas: siguen las reglas de la ciudad y pueden pedir consejo a expertos.
- Art. 20La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada del campo y desarrollo rural) puede crear programas con apoyos, ayudas o subsidios para la gente del campo. Esto lo hará siempre siguiendo lo que diga el Reglamento de esta Ley, sin afectar otros apoyos que ya existan por otras leyes de presupuesto y desarrollo social de la Ciudad de México. En palabras más simples, el gobierno puede dar dinero o recursos a los campesinos, pero tiene que respetar las reglas que ya están escritas y no quitar otros beneficios que ya tengan.
- Art. 21La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada del campo) puede crear planes de ayuda de emergencia si ocurren desastres o crisis que afecten la agricultura o la vida en el campo. Estos planes solo se hacen cuando sea necesario y esté justificado según lo que marca esta ley. Para aplicarlos, deben seguirse las reglas que vienen en el reglamento de esta misma ley. Básicamente, es para que el gobierno pueda reaccionar rápido si algo sale mal con la cosecha o el desarrollo rural.
- Art. 22La Secretaría de Desarrollo Rural (junto con el Consejo Rural) tiene que hacer y publicar un informe cada dos años que explique cómo va el desarrollo del campo y las zonas rurales de la Ciudad de México. Ese informe debe juntar toda la información de las distintas dependencias del gobierno central y de las alcaldías. Para que sea posible, todas las oficinas del gobierno (como dependencias, entidades y alcaldías) están obligadas a entregarle a la Secretaría los datos que les pida. En pocas palabras, el gobierno debe rendir cuentas cada dos años sobre lo que pasa en el campo, y todas las áreas involucradas tienen que cooperar entregando la información necesaria.
- Art. 23El artículo 23 dice que el suelo rural es toda la tierra en la Ciudad de México que se usa para actividades como cultivar, criar animales, sembrar árboles o pescar, así como para procesar esos productos. Te pone como ejemplo lo que dice otra parte de la ley (la fracción XI del artículo 15). Además, menciona que los planes de la ciudad deben incluir poco a poco esta categoría de suelo rural, pero solo cuando sea necesario o tenga sentido hacerlo.
- Art. 24Dos dependencias del gobierno de la ciudad (las de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente) pueden pedir ayuda a otra Secretaría para planear y revisar programas que tengan que ver con terrenos del campo, como en el suelo rural. Para esto, también deben tomar en cuenta la opinión de las alcaldías. Además, estas dependencias pueden invitar a la Secretaría a participar en juntas o comités que se creen para tratar estos temas. En pocas palabras, es una forma de trabajar en equipo entre distintas áreas del gobierno para cuidar y ordenar el uso de las tierras rurales.
- Art. 25El artículo 25 dice que los alcaldes y alcaldesas de la Ciudad de México pueden pedir ayuda a la Secretaría (la dependencia del gobierno encargada del tema) cuando estén haciendo sus planes de ordenamiento territorial, pero solo si se trata de suelo rural, que son las zonas donde hay campos, bosques o actividades del campo. Básicamente, si el terreno no es de la ciudad, el alcalde puede consultar a la Secretaría para que le oriente al elaborar el proyecto de su programa de ordenamiento. Esto es para que los planes de cada alcaldía estén mejor hechos cuando tocan áreas no urbanas.
- Art. 26El gobierno tiene la obligación de meterle temas del campo y del desarrollo rural en las escuelas, sobre todo en las de nivel básico como primaria y secundaria, para que los niños y jóvenes aprendan desde chiquitos sobre el campo y sus valores. También deben hacer que la televisión, la radio y otros medios de comunicación ayuden a crear conciencia sobre la importancia de lo rural y a dar a conocer proyectos para el campo. Por último, la Secretaría de Educación de la Ciudad de México, junto con otras autoridades, tiene que lograr que las universidades y los centros de investigación formen expertos en desarrollo agropecuario y rural.
- Art. 27La Secretaría (que es la dependencia del gobierno encargada del campo) se encargará de fomentar cursos y talleres para que las personas del medio rural aprendan a trabajar mejor la tierra, cuidar a los animales o mejorar sus cosechas. Esto aplica tanto para actividades de agricultura como para todo lo relacionado con el desarrollo del campo. Básicamente, el gobierno busca que la gente del rancho o del ejido tenga acceso a enseñanza práctica para mejorar su trabajo y su calidad de vida.
- Art. 28La Secretaría (que es una dependencia del gobierno) va a trabajar con otras autoridades para impulsar estudios científicos y crear programas que ayuden a desarrollar nuevas técnicas y procedimientos relacionados con lo que dice esta ley. Para lograrlo, puede hacer acuerdos con universidades, centros de investigación, organizaciones sociales y empresas privadas, así como con científicos y expertos en el tema.
- Art. 29La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada del campo) puede sugerir que se den descuentos en impuestos a quienes produzcan, transformen productos o inviertan en el medio rural, siempre y cuando sigan las reglas de esta ley. Es como un beneficio económico que se propone para quienes trabajan en el campo de forma legal. Estos apoyos no son automáticos, sino que se tienen que estudiar y aprobar según las normas vigentes.
- Art. 30La Secretaría encargada del campo en la Ciudad de México puede sugerir que se den descuentos en impuestos y apoyos económicos para quienes hagan agricultura ecológica. Estos apoyos son para cosas como cambiar a formas más naturales de cultivar, producir, certificar que tus productos son orgánicos, venderlos o procesarlos. Básicamente, si eres agricultor y usas métodos que cuiden el ambiente, el gobierno puede proponer que te beneficies con menos impuestos y con ayuda para mejorar tu negocio.
- Art. 31El dinero que da el gobierno en apoyos del campo se debe usar primero para ayudar a las personas, comunidades y productores que están más jodidos económicamente, y también para disminuir las diferencias entre ellos. También debe servir para premiar a quienes sean más productivos, competitivos y rentables en el campo de la Ciudad de México. Van a tener prioridad los pequeños productores, los proyectos que ya sean rentables o los que generen muchos empleos para grupos que necesitan atención especial, como adultos mayores o personas con discapacidad.
- Art. 32La Secretaría va a crear un sistema para juntar y compartir información sobre el campo y el desarrollo rural en la Ciudad de México. Esta información incluirá datos de todo tipo, como económicos, sociales y culturales, tanto del país como del extranjero, y también de cada alcaldía. También se van a incluir datos sobre mercados, como qué se vende, qué se necesita, los precios, la calidad de los productos y hasta el clima. Todo esto servirá para apoyar a los pueblos originarios, fomentar la convivencia entre culturas y ayudar a quienes trabajan en el campo a tomar mejores decisiones.
- Art. 33El artículo 33 dice que para lograr los objetivos de la estrategia, se va a trabajar en equipo con varias personas y grupos. Primero, con las oficinas de gobierno que tengan datos sobre el campo. También con escuelas y centros de investigación, tanto públicos como privados, que estudien temas del campo. Se sumarán las organizaciones y personas que investigan sobre agricultura y ganadería, y quienes trabajan para que convivan distintas culturas en la Ciudad de México. Por último, podrán participar otros que el gobierno considere importantes para que la estrategia funcione.
- Art. 34Este artículo dice que toda la información sobre el campo en la Ciudad de México es para beneficio de todos, así que el gobierno local tiene la obligación de darla a conocer. Para lograrlo, la Secretaría debe armar un paquete básico de datos útil para las personas que trabajan en el campo, como productores y habitantes de zonas rurales, con el fin de que puedan tomar decisiones por su cuenta. Además, los organismos que vigilan que la información sea pública siempre podrán tener una copia de todo.
- Art. 35Para que no se pierdan los terrenos de cultivo y cría de animales, ni los lugares con valor cultural o natural importantes para el campo, el gobierno (la Secretaría), junto con los dueños de esas tierras y el Consejo Rural, va a crear "espacios de conservación rural". Esto es, va a declarar zonas protegidas para mantener la actividad del campo y sus tradiciones. Las categorías son tres: terrenos dedicados a la producción agropecuaria que sean amigables con el ambiente, caminos para el ganado y áreas naturales o culturales llamadas geoparques rurales.
- Art. 36El artículo 37 habla de tres tipos de espacios rurales. Primero, los espacios permanentes de producción agropecuaria son terrenos en los que el dueño o el gobierno deciden cuidarlos para que siempre se usen para sembrar o criar animales, dando preferencia a los cultivos típicos de la Ciudad de México. Segundo, las vías pecuarias son caminos que los ganaderos han usado por años para mover a sus animales, aunque también pueden servir para otras actividades que no dañen el campo ni el ambiente. Tercero, los geoparques rurales son zonas con formaciones geológicas importantes, como rocas o paisajes únicos, que se protegen para que la gente de la región pueda desarrollarse económicamente, aprender y cooperar entre todos. Todo esto busca mantener el campo, el paisaje y la naturaleza sin descuidar a las personas que viven allí.
- Art. 37El gobierno definirá más adelante, en un reglamento, cómo va a declarar oficialmente que un terreno del campo es una "zona de conservación rural". Si un terreno ya fue declarado como zona protegida, tendrá más probabilidades de recibir apoyos del gobierno, como dinero o programas de ayuda. Cuando haya terrenos rurales que fueron invadidos por casas o construcciones sin permiso, el gobierno buscará recuperarlos y, si se puede, los convertirá en zonas para cultivar y criar animales. Estos terrenos recuperados se usarán para producir comida que abastezca a la gente que vive cerca, siguiendo las reglas que salgan en el reglamento de esta ley.
- Art. 38La Secretaría va a trabajar cuidando las plantas que usamos para comer y para la agricultura, combinando métodos científicos con el conocimiento de las comunidades. Va a hacer listados y estudios de estas plantas, viendo cuáles están en peligro y cuáles podrían servir en el futuro. También apoyará a agricultores, comunidades rurales y pueblos indígenas para que ellos mismos cuiden y conserven sus propias plantas en sus terrenos. Además, promoverá guardar semillas y plantas en bancos especiales (conservación *ex situ*), asegurándose de que estén bien documentadas y cuidadas. Por último, supervisará que estas colecciones sigan siendo útiles y tomará acciones para quitar o reducir cualquier riesgo que las amenace.
- Art. 39La Secretaría se encargará de hacer varias cosas para cuidar las plantas que usamos para comer y cultivar. Una de ellas es apoyar políticas justas que ayuden a tener diferentes tipos de cultivos, para aprovechar mejor los recursos naturales. También impulsará investigaciones para mantener la variedad de plantas, ayudando a los agricultores, sobre todo a quienes crean sus propias semillas y cuidan el suelo sin químicos. Además, fomentará proyectos donde los agricultores participen para crear plantas que se adapten bien a sus condiciones, especialmente en zonas difíciles. Por último, promoverá el uso de cultivos y variedades locales que casi no se aprovechan, para que haya más diversidad y los cultivos sean más resistentes.
- Art. 40El artículo habla de que el gobierno de la Ciudad de México (a través de su Secretaría de Medio Ambiente) puede designar ciertos lugares como "Espacios de Origen" o "de Diversidad Genética" de las plantas nativas de la ciudad. Esto se hace para proteger nuestra capacidad de producir y tener nuestros propios alimentos (soberanía alimentaria), siguiendo las reglas que marca el reglamento. Esos espacios deben estar a salvo de problemas como el crecimiento de la ciudad (presión urbana) o cualquier otra cosa que pueda afectarlos o acabar con ellos. Además, el gobierno local le avisará al gobierno federal sobre estas declaraciones para que también sean reconocidas a nivel nacional e internacional.
- Art. 41La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada de este tema) creará programas para que puedas cultivar plantas medicinales (herbolaria) y hacer agricultura que no dañe el medioambiente, en terrenos pequeños. Estos programas buscarán usar los espacios que tengas disponibles en la ciudad o cerca de ella, como patios, azoteas o terrenos baldíos. Esto será para tu beneficio, el de los grupos de personas con los que te juntes, y también para organizaciones sociales y civiles que no busquen ganar dinero con esto.
- Art. 42Este artículo dice que los programas del gobierno van a impulsar varias actividades para cultivar alimentos de manera natural, sin químicos. Por ejemplo, apoyarán la agricultura en las ciudades, los huertos familiares que cuiden el medio ambiente, y todo lo relacionado con el uso de plantas medicinales. También protegerán la tierra y el agua que está debajo de la superficie. Los proyectos que la Secretaría (la dependencia encargada) apoye para esto serán muy importantes, porque ayudan a que la gente pueda ejercer su derecho a comer bien.
- Art. 43El gobierno de la Ciudad de México va a apoyar a los productores del campo para que modernicen sus formas de trabajar. Esto significa que los ayudará a cambiar sus métodos por otros más amigables con el medio ambiente, a usar nueva tecnología y a mejorar sus procesos. La idea es que puedan producir más y mejor, tener suficientes alimentos para todos y aprovechar bien la tierra. Para lograrlo, el gobierno dará apoyos económicos e inversiones, buscando que los recursos naturales, la tecnología y las personas se usen de forma más eficiente y rentable.
- Art. 44El Gobierno de la Ciudad de México va a diseñar programas y acciones (instrumentos de política pública) para apoyar a los ranchos, huertos o terrenos de cultivo (unidades de producción) del campo que se estén quedando atrás o sin oportunidades de crecer. Para lograrlo, le darán prioridad a las actividades económicas que mantengan formas de trabajar el campo sin dañar el medio ambiente (prácticas rurales sustentables).
- Art. 45Este artículo habla sobre cómo el gobierno va a ayudar a los campesinos a cambiar sus cultivos. Si hay terrenos donde las plantas no crecen bien o no son rentables, la Secretaría de Agricultura les ofrecerá otras opciones de siembra que sí funcionen en esa región. También van a apoyar la llamada "agricultura concertada", que es cuando los productores se organizan entre ellos para vender de manera más justa. Para eso, la Secretaría va a crear programas o herramientas que los ayuden a fortalecer su forma de trabajar y comercializar sus productos.
- Art. 46El Gobierno de la Ciudad de México va a ayudar a que los productos del campo (como frutas, verduras y otros bienes) se vendan mejor en las zonas rurales. Para lograrlo, distintas oficinas de gobierno van a trabajar junto con los campesinos y sus organizaciones, con el fin de conectar lo que se produce desde el principio con su venta. También van a certificar que los productos sean sanos, de buena calidad, orgánicos o sustentables, y a impulsar que haya más empresas y mercados para venderlos. Todo esto servirá para que no falten productos en la ciudad y para que el campo sea más competitivo, siguiendo las reglas y acuerdos internacionales.
- Art. 47Este artículo dice que las acciones para vender productos del campo deben tener varios propósitos. Se busca crear reglas justas para intercambiar lo que producen las comunidades rurales, conectar mejor a los campesinos con los procesos de venta y aumentar su competitividad. También se busca evitar que unos pocos acaparen los productos y suban los precios, y que la gente tenga mejor acceso a los alimentos. Para lograrlo, van a hacer un padrón (una lista oficial) de las organizaciones que venden productos agrícolas, y van a crear una plataforma digital y una app llamada “PEQUEÑ@S PRODUCTORES CIUDAD DE MÉXICO” para que los productores puedan encontrar clientes fácilmente.
- Art. 48La Secretaría, con ayuda del Consejo Rural, va a hacer programas para que los productores del campo puedan vender mejor lo que producen. Estos programas se enfocan tanto en la fabricación como en la venta de esos productos. La idea es apoyar a los que trabajan en el campo para que su labor sea más rentable. Se toma en cuenta la opinión de un grupo especializado, el Consejo Rural, para que los planes sean útiles.
- Art. 49El gobierno de la Ciudad de México va a ayudar a que los empresarios, comerciantes y quienes producen cosas (como alimentos o artesanías) hagan acuerdos entre ellos. Para lograrlo, organizará a los productores y les dará apoyos, como recursos o asesoría. La idea es que, en lugar de que cada quien venda por su cuenta, firmen contratos para producir de manera más ordenada. Así todos ganan: los que fabrican tienen clientes seguros, y los que venden reciben productos de manera confiable.
- Art. 50El gobierno de la Ciudad de México, por medio de una dependencia llamada Secretaría, va a decidir cuánto dinero y de qué manera se les va a dar a los productores del campo. Estos apoyos ya deben estar incluidos en el programa y en el presupuesto que la ciudad aprueba para el sector rural. Junto con otros apoyos para vender sus productos, la idea es que las actividades de agricultura y ganadería sean más rentables. También buscan que los productores puedan competir mejor y mejorar sus ingresos de forma constante.
- Art. 51La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada del campo) trabajará junto con el gobierno federal y escuchando al Consejo Rural para ayudar a vender productos mexicanos en el extranjero. Para lograrlo, demostrará que los productos cumplen con las reglas de salud, calidad y que son seguros para comer, además de que sean orgánicos o amigables con el medio ambiente. También pondrá en marcha programas para apoyar a los productores y transformadores del campo, aprovechando lo que cada región puede ofrecer.
- Art. 52La Secretaría (que es una oficina de gobierno de la Ciudad de México) va a trabajar junto con otras dependencias y con grupos de agricultores para reactivar la agroindustria, o sea, las empresas que procesan productos del campo. Van a apoyar a fábricas que estén paradas o trabajando mal, pero solo si demuestran que pueden funcionar bien. También van a ayudar a organizaciones que ya tengan empresas rurales, a buscar dinero del gobierno federal, local y de los mismos productores para que todos cooperen. Además, van a impulsar el uso de nuevas tecnologías para que estas empresas compitan en México y el extranjero sin dañar el ambiente, aprovechando lo que cada región produce mejor.
- Art. 53El Gobierno de la Ciudad de México va a ayudar a crear y fortalecer empresas que compren y vendan productos del campo, tanto privadas como sociales. También apoyará para que esas empresas puedan preparar o transformar industrialmente esos productos. Además, el Gobierno les va a echar la mano a los productores rurales para estudiar el mercado y promocionar sus productos aquí y en el extranjero. También les dará asesoría y capacitación en cosas como exportar, hacer contratos, transportar mercancía y cómo cobrar.
- Art. 54La Secretaría va a ayudar a que los productores del campo, como tú, puedan participar en ferias y exposiciones para vender tus productos. Esto lo hará a través de apoyos económicos o en especie, llamados ayudas sociales. La idea es que tengas más oportunidades de dar a conocer lo que produces y puedas venderlo directamente a la gente.
- Art. 55El artículo 55 dice que el Gobierno de la Ciudad de México va a apoyar la creación de grupos, empresas del campo y organizaciones rurales, y también va a fortalecer las que ya existen. La meta es mejorar cómo se produce, procesa y vende lo que se cultiva, cría o pesca en el campo, como frutas, verduras, carne o pescado. Se le va a dar preferencia a la gente más pobre y a sus grupos, para que reciban ayuda como capacitación, difusión de programas del gobierno y formación de técnicos y líderes. También se promoverá que estas organizaciones sean más fuertes y puedan negociar mejor con otros.
- Art. 56Este artículo dice que en México se aceptan como legales todas las formas de organizarse para producir o trabajar en el campo o en la ciudad, siempre que estén dentro de lo que marca la Ley Agraria u otras leyes federales o locales. Por ejemplo, puede ser una cooperativa, una empresa o una asociación, sin importar el giro o tema del que se trate. En pocas palabras, mientras una organización cumpla con las leyes mexicanas, se considera válida, sin importar cómo se llame o a qué se dedique.
- Art. 57Si tu organización quiere pedir dinero del gobierno para proyectos en el campo, tienes que seguir al pie de la letra las reglas del programa al que le pidas el apoyo, ya sea estatal o federal. Esto aplica tanto a grupos económicos como a organizaciones sociales. No importa si tu proyecto es muy bueno o lo organizas por tu cuenta: mientras uses recursos públicos, te toca cumplir con los requisitos que ya están establecidos.
- Art. 58Las personas que forman parte de comunidades del campo y viven en pobreza van a recibir ayuda especial por parte del gobierno. La ley las considera como miembros de grupos económicos o sociales, así que tendrán prioridad en los programas de apoyo. Esto significa que serán atendidas antes que otras personas para recibir beneficios como dinero, capacitación o herramientas. Todo esto está pensado para ayudarlas a mejorar su situación.
- Art. 59La Secretaría va a crear una lista de organizaciones y personas que han recibido apoyo del gobierno, pero que tienen deudas sin pagar o que no han comprobado en qué se gastaron el dinero. Esto es para evitar que sigan pidiendo más recursos y se endeuden aún más. Esa lista se va a compartir con las dependencias del gobierno, las entidades del sector y el Consejo Rural para que estén enterados. Así se cuida que el dinero público se use bien.
- Art. 60El Gobierno de la Ciudad de México va a dar a conocer programas para ayudar a la gente a salir de la pobreza, fomentar la ayuda mutua y el trabajo en equipo. Las autoridades locales harán una lista de lo que necesita el campo, y la presentarán al Consejo Rural de la Ciudad. Los programas de comida y desayunos escolares tienen que enfocarse en la gente más necesitada, y también se les va a organizar para que ellos mismos produzcan y repartan esos servicios. El Gobierno, por medio del Instituto de Vivienda, va a ayudar a construir o mejorar casas en el campo, pero solo para las personas de la misma comunidad rural. Además, las comunidades que estén en zonas de alto riesgo pueden unirse a las unidades de Protección Civil de las Alcaldías para participar en planes de emergencia y formar grupos de voluntarios.
- Art. 61El artículo 61 dice que, dentro del Programa Rural, el gobierno de la Ciudad de México va a dar apoyos, sobre todo a la gente que la está pasando más difícil en el campo, como quienes viven en pobreza extrema en zonas muy marginadas. Si eres campesino o trabajas en el campo y recibes este apoyo, no te quedas fuera de otros programas, es decir, puedes pedir también ayuda de otros apoyos del gobierno.
- Art. 62Este artículo dice que, para ayudar a las personas y comunidades más pobres de las Alcaldías, el gobierno debe enfocarse en apoyar su trabajo en el campo, pero con un trato justo y respetando su cultura y costumbres. Además, el Programa Rural tiene que tomar en cuenta que en esas zonas la gente se dedica a varias actividades (no solo a una), y que su economía y sus ingresos son distintos. La idea es ayudarles a hacer más cosas para ganarse la vida, crear empleos, y que les sea más fácil y barato vender sus productos en el mercado.
- Art. 63La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada de esto) va a elegir las zonas del campo en la Ciudad de México que más necesitan apoyo, tomando en cuenta ciertos datos y reglas que ella misma va a fijar, y pidiendo la opinión del Consejo Rural. Esas zonas van a ser tratadas como prioritarias, o sea, los programas del gobierno de la ciudad les van a dar preferencia antes que a otras. En pocas palabras, van a identificar las regiones del campo más jodidas o importantes para enfocar ahí los recursos y la ayuda.
- Art. 64El artículo 64 dice que los programas del gobierno para ayudar a las zonas más necesitadas del país deben enfocarse en apoyar a las familias para que produzcan más y mejor. Por ejemplo, dando herramientas, equipos, animales o plantas para que puedan trabajar la tierra, así como capacitación para que los campesinos aprendan nuevas técnicas y hasta oficios que no sean del campo. También se busca que las familias tengan comida más variada y saludable, ya sea cultivando en sus patios o criando animales para su propio consumo. Además, se fomenta que la gente se organice en cooperativas o grupos para crear pequeñas empresas, vender sus productos más caros y buscar otras formas de ganar dinero, como ofrecer servicios o hacer artesanías. Finalmente, se promueve cuidar los recursos naturales como el agua o el monte, y ayudar en casos de emergencia para que no falte la comida.
- Art. 65La Secretaría va a crear programas sociales especiales para ayudar a niñas, niños, jóvenes, mujeres, trabajadores del campo, personas mayores y personas con discapacidad que viven en zonas rurales. Estos programas buscarán que estas personas puedan desarrollarse bien tomando en cuenta cómo es su vida en el campo. También se van a enfocar en resolver los problemas de estas comunidades con acciones que promuevan el respeto, el crecimiento personal y en grupo, la capacidad de producir cosas, construir servicios básicos (como caminos o agua) y ayudar a las familias cuando sus ingresos varían según la temporada.
- Art. 66La Secretaría (es decir, la dependencia del gobierno encargada de este tema) va a crear programas para que la gente aprenda sobre comida y alimentación. El objetivo es que México pueda producir sus propios alimentos sin depender de otros países, y también ayudar a que todas las personas tengan una dieta saludable. Estos programas buscan que comas mejor y que el país tenga control sobre lo que se cultiva y consume.
- Art. 67El Gobierno de la Ciudad de México va a apoyar y asegurarse de que los productores contraten un seguro para sus cultivos o animales, que los proteja de desastres como climas extremos, plagas o enfermedades. Esto les va a ayudar a controlar mejor los riesgos en su trabajo del campo. Además, la Secretaría va a promover que se creen fondos de autoaseguro, donde los mismos productores junten dinero para cubrirse entre ellos si algo sale mal, siempre siguiendo las leyes que aplican.
- Art. 68El gobierno de la Ciudad de México, por medio de una dependencia específica y según el dinero que tenga disponible, va a considerar pagar una parte del seguro agrícola de los productores. Este pago es para cubrir daños causados por desastres naturales, enfermedades o plagas, y se hará siguiendo las reglas que establezcan las leyes correspondientes. Esto aplica tanto para hombres como para mujeres que se dedican a la agricultura.