LEY Reglamentaria del Servicio Ferroviario
Artículos explicados en lenguaje simple
- Art. 1Esta ley aplica en todo México y nadie puede estar por encima de ella. Su objetivo es regular cómo se construyen, usan y mantienen las vías del tren, pero solo las que conectan diferentes estados o regiones del país (llamadas "vías generales de comunicación"). También busca que haya competencia justa entre las empresas que dan el servicio de trenes de pasajeros y de carga, y otras actividades relacionadas. El servicio ferroviario es muy importante para el desarrollo del país, por eso el gobierno es quien lo controla y decide las reglas. Al hacerlo, el gobierno debe cuidar la seguridad y la soberanía de México, y fomentar que haya libre competencia entre el tren y otros tipos de transporte, siempre buscando que el servicio sea eficiente.
- Art. 2Este artículo define términos clave para entender la Ley del Servicio Ferroviario. La **Agencia** es la dependencia que se encarga de los trenes y el transporte público. Una **Asignación** es un permiso especial del gobierno para construir y operar vías de tren sin necesidad de una competencia o concurso. Una **Concesión** es un permiso similar, pero se otorga después de una competencia o licitación pública. El **Derecho de arrastre** es cuando un dueño de trenes usa las vías y la locomotora de otra empresa para mover sus vagones, pagando por ello. Finalmente, el **Derecho de paso** permite que los trenes de una empresa circulen por las vías de otra empresa, también pagando una tarifa.
- Art. 3El artículo 3 dice que una vía de ferrocarril se considera de uso público o nacional cuando cumple cualquiera de estas tres condiciones: - Primero, si conecta dos o más estados de la república mexicana. - Segundo, si el tren pasa por la zona de 100 kilómetros cerca de la frontera con otro país, o por la franja de 50 kilómetros a lo largo de las playas; aunque esto no aplica para los trenes urbanos que no crucen la frontera ni salgan de la ciudad. - Tercero, si se empalma o conecta con otra vía que cumpla lo anterior, siempre y cuando ofrezca servicio al público; igual se excluyen los trenes urbanos que no crucen a otro país. Además, todo lo que forma parte de esa vía pública, como el derecho de paso (el terreno donde va la vía), los centros de control y las señales de tráfico, también se considera parte de la vía general.
- Art. 4Cuando algo es de "jurisdicción federal", significa que solo las autoridades del gobierno federal (como la policía federal o los jueces federales) pueden investigar y resolver ese asunto. Este artículo dice que eso aplica a las vías del tren, al servicio de transporte de pasajeros o carga que usa esas vías, y a los servicios que los apoyan. También cubre denuncias sobre robos de lo que se transporta, de las vías y sus partes, o del combustible de las locomotoras. Si surge un pleito por estas reglas, solo los tribunales federales lo resolverán, y las autoridades deben asegurarse de que el servicio del tren no se detenga mientras tanto.
- Art. 5Cuando esta Ley o los tratados internacionales no digan cómo resolver algo, se usan otras leyes para llenar ese vacío. Primero, se aplica la Ley de Vías Generales de Comunicación, después la Ley General de Bienes Nacionales, luego la Ley Federal de Procedimiento Administrativo y, por último, los códigos de Comercio, Civil Federal y Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares. En pocas palabras, es como un orden de "plan B" para resolver cualquier asunto que no esté cubierto directamente.
- Art. 6La Secretaría (una dependencia del gobierno federal) se encarga de planear y dirigir todo lo relacionado con los trenes en México, siguiendo los planes de desarrollo del país. También es la que autoriza los permisos para que empresas o personas puedan operar vías de tren, y decide si esos permisos se cancelan o se modifican. Además, vigila que quien tiene un permiso cumpla con las reglas establecidas. Por último, administra el derecho del gobierno de usar las vías para que los trenes transporten pasajeros o carga, y ese servicio lo puede dar el gobierno mismo o autorizar a alguien más mediante un permiso.
- Art. 6 BisLa Agencia es la que decide cómo deben ser las vías de los trenes, cómo debe funcionar el servicio de pasajeros y carga, y qué reglas técnicas deben seguir. También se encarga de revisar que todo lo anterior cumpla con la ley y con las normas oficiales mexicanas (las reglas que el gobierno obliga a seguir). Además, la Agencia ayuda a la Secretaría (otra dependencia del gobierno) a planear el desarrollo de los trenes y a tramitar los permisos (concesiones) para construir, operar y aprovechar el sistema ferroviario. También participa en las licitaciones públicas (concursos donde las empresas compiten por un proyecto) para la construcción de vías y la prestación del servicio. Otra de sus funciones es planear y coordinar con gobiernos locales y con las empresas dueñas de las vías la construcción, modernización o ampliación de tramos de ferrocarril. También se encarga de hacer libramientos ferroviarios (vías que rodean las ciudades para evitar que los trenes pasen por en medio de la población). La Agencia promueve que haya más conexiones entre distintos tipos de transporte (como tren, camión y barco) para que sea más fácil mover pasajeros y carga por todo el país. También revisa las propuestas de las empresas y otras personas sobre cómo planear, construir o mantener la infraestructura ferroviaria. Finalmente, la Agencia se asegura de que las vías de los trenes puedan conectarse entre sí cuando son rutas importantes de comunicación. Si las empresas no se ponen de acuerdo sobre el uso de las vías o los pagos, la Agencia interviene para fijar las condiciones. También establece tarifas cuando no hay suficiente competencia entre las empresas, y propone las medidas y características del
- Art. 7Para poder construir, operar y usar vías de tren que conecten diferentes partes del país, necesitas un permiso especial del gobierno, llamado concesión o asignación. Si obtienes ese permiso, puedes contratar a otras empresas para que te ayuden con la construcción o el mantenimiento de las vías, pero tú sigues siendo el único responsable ante las autoridades si algo sale mal. También necesitas ese mismo permiso para ofrecer el servicio de transporte de pasajeros o carga por ferrocarril. Dentro de ese permiso pueden incluirse autorizaciones para dar servicios adicionales, como reparación de locomotoras, y así no tienes que pedir otro permiso aparte.
- Art. 8Las vías del tren que conectan todo el país le pertenecen al gobierno federal, no a empresas ni particulares. Si una empresa recibe permiso para construir una nueva vía, esa vía se vuelve propiedad del gobierno en el momento en que se termina de construir. No importa cuánto tiempo dure el permiso de la empresa ni las condiciones del mismo, las vías siempre serán del gobierno desde el primer día. Esto quiere decir que el gobierno es el dueño definitivo de todas las vías del tren.
- Art. 8 BisPara que te den una concesión o permiso para usar vías del tren (o te la renueven), la Secretaría de Comunicaciones primero debe pedirle a Hacienda su opinión sobre si el proyecto es económicamente rentable. Es decir, si lo que vas a ganar usando esas vías es mayor que los costos del proyecto a lo largo del tiempo. Hacienda tiene 30 días naturales para responder; si no lo hace, se entiende que está de acuerdo. Además, si el proyecto va a usar dinero del gobierno, debe estar registrado en la cartera de inversiones, y también deben definirse cuánto vas a pagar al gobierno por la concesión.
- Art. 9La Secretaría, que es la dependencia del gobierno encargada de esto, debe dar los permisos para usar las vías del tren a través de una subasta pública, llamada licitación. Si alguien pide el permiso, la Secretaría tiene 180 días para publicar la convocatoria de la subasta, o dentro de los primeros 90 días debe explicar por escrito y con razones claras por qué no procede su solicitud. Si la Secretaría no hace nada en esos plazos, la persona afectada puede quejarse usando los recursos legales que existan. Además, en las reglas de la subasta y en los permisos, se debe obligar a las empresas a compartir las vías y dar servicio de interconexión entre ellas donde sea técnicamente posible.
- Art. 10Este artículo dice que el gobierno federal, por medio de la Secretaría, puede darle directamente trabajos o proyectos a estados, municipios o empresas del gobierno, sin necesidad de hacer una licitación pública. Si alguien quiere obtener uno de estos trabajos, tiene que demostrar que es legalmente capaz, que tiene la experiencia, la organización y el dinero para hacerlo, y además debe decir desde el principio qué partes del trabajo va a contratar con otras personas o empresas. Cuando se le da un proyecto a una empresa del gobierno, ese permiso no tiene fecha de vencimiento, pero no se puede vender ni pasar a nadie más, y solo se cancela si se comprueba que ya no beneficia al interés público, social o a la seguridad nacional.
- Art. 11El permiso para usar las vías del tren (concesión) se da por hasta 50 años, y se puede renovar una o varias veces, pero sin pasarse de otros 50 años en total. Para renovarlo, necesitas: haber cumplido todas las reglas de tu permiso actual, pedir la renovación antes de que falte una décima parte del tiempo (por ejemplo, si te dieron 50 años, pídelo antes de que falten 5 años), aceptar las nuevas condiciones que ponga el gobierno, y haber mejorado las instalaciones y la calidad del servicio, checado con pruebas de eficiencia y seguridad que marca la ley.
- Art. 12Cuando el gobierno te da un permiso especial (llamado concesión o asignación) para operar un tren, ese documento debe traer por lo menos esta información: quién recibe el permiso (nombre y domicilio), qué ruta, vía o ramal va a cubrir, y qué instalaciones, equipos y obras se incluyen. También tiene que decir cómo se va a prestar el servicio de transporte ferroviario, cuánto dura el permiso, y qué derechos y obligaciones tienes. Además, debe incluir los programas de inversión y mantenimiento, los indicadores para medir qué tan eficiente y seguro eres, y si aplica, el monto de la garantía que debes dar y cómo se pagan las cuotas correspondientes.
- Art. 13Las partes de un tren que ya no sirven, como rieles, durmientes o señales, se pueden vender si fueron reemplazadas por unas nuevas. La empresa que tiene el permiso para operar el ferrocarril puede pedirle permiso a la Secretaría para poner como garantía los derechos que tiene sobre su concesión, pero jamás puede empeñar los bienes que son propiedad del gobierno, como las vías o terrenos. En el contrato que firmen debe quedar escrito que esos bienes públicos no se pueden usar como garantía, y que cuando termine la concesión, todo eso debe regresar al gobierno.
- Art. 14Cuando una empresa recibe una concesión para usar vías de tren o instalaciones del ferrocarril, al terminar ese permiso, todo lo que construyó (como las vías, señales y centros de control) debe devolverse al gobierno en buen estado y sin cobrar nada. También tiene que entregar lo que haya edificado durante el tiempo que duró la concesión. Además, la Secretaría (la dependencia del gobierno encargada) tiene el derecho de comprar primero el equipo y los bienes muebles (como trenes, maquinaria o muebles) que crea necesarios para seguir dando el servicio. Esto significa que, si la empresa quiere venderlos, debe ofrecérselos al gobierno antes que a otros.
- Art. 15Necesitas un permiso para hacer varias cosas relacionadas con las vías del tren. Por ejemplo, para construir accesos, cruces o instalaciones cerca de las vías (lo que se llama "derecho de vía"), o para poner anuncios publicitarios ahí. También lo necesitas para construir y operar puentes sobre las vías, y para dar servicios de mantenimiento a las vías cuando una empresa los ofrezca a otra que sí tenga una concesión. Pero hay algo que no necesita permiso: construir vías de carga dentro de tu propio terreno, siempre y cuando solo las uses para mover tus propias cosas o a tu gente, sin ofrecer el servicio a otras personas. Eso se llama "carga propia", que es lo que usas para ti mismo, como para tus procesos de producción o para llevar tu mercancía hasta la red de tren público, sin vender el servicio a terceros. La Agencia (la autoridad de transporte) tampoco necesita permiso para construir accesos, puentes o dar mantenimiento a las vías. Esto se aclaró en cambios hechos a la ley en 2015 y 2025.
- Art. 16Para darte un permiso de servicio ferroviario, primero debes cumplir con todos los requisitos que pide la ley. Ese permiso se dará por el tiempo y bajo las condiciones que marca el reglamento, según el tipo de servicio que quieras ofrecer. La autoridad tiene un máximo de 90 días naturales, contados desde que entregas tu solicitud completa, para darte una respuesta. Un día natural es cualquier día del calendario, incluyendo fines de semana y festivos. Así que asegúrate de entregar todos los papeles correctos desde el principio para que el tiempo no se te vaya en puras vueltas.
- Art. 17Las concesiones (permisos especiales del gobierno para manejar ciertos servicios o recursos) solo se dan a empresas mexicanas. Si una empresa extranjera quiere invertir en estas empresas, solo puede tener hasta el 49% de las acciones, a menos que la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras lo autorice. Para dar ese permiso, la Comisión revisa que la inversión ayude al desarrollo de la región y la tecnología, sin poner en riesgo la soberanía del país. Las empresas que ya tengan la concesión deben avisar a la Secretaría si cambian sus reglas internas, como disolverse, fusionarse o modificar su objeto, y también si alguien compra o vende el 5% o más de sus acciones. Los permisos más simples solo se entregan a personas (individuos o empresas) mexicanas.
- Art. 18Cuando pidas un permiso o concesión, la Secretaría o la Agencia tienen hasta 90 días naturales para autorizar que le cedas tus derechos y obligaciones a otra persona, contando desde que entregas la solicitud. Esto aplica siempre que quien recibe la cesión se comprometa a cumplir con todo lo que aún falta por hacer y acepte las condiciones que ponga la autoridad. Antes de presentar la solicitud, tú y la otra persona deben avisar a la autoridad que vigila la competencia económica (como la COFECE). En pocas palabras, puedes pasar tu permiso a alguien más, pero todo debe hacerse en orden y con los avisos correspondientes.
- Art. 19Este artículo dice que si tienes una concesión o permiso del gobierno para usar algo público, como una carretera o una frecuencia de radio, jamás podrás vendérsela, regalársela o darla en garantía a un gobierno o país extranjero. Tampoco puedes pasarle tus derechos ni los bienes que usas para la concesión, como maquinaria o terrenos. En palabras simples, no tienes permitido que un país extranjero o su gobierno se quede con lo que el gobierno mexicano te autorizó. Es una regla para proteger los recursos e intereses de México.
- Art. 20Este artículo habla de cuándo se acaba un permiso o concesión que te haya dado el gobierno. Se termina si se cumple el tiempo que te dieron, si tú renuncias a él, si el gobierno te lo quita por alguna falta, si el gobierno decide recuperarlo, si ya no tiene razón de ser o si la empresa dueña quiebra o se liquida. Aunque el permiso termine, tú sigues siendo responsable de las obligaciones que tenías mientras estuvo vigente, como pagar deudas o cumplir acuerdos.
- Art. 21El gobierno puede quitarte una concesión o permiso para usar vías de tren si no usas los derechos que te dieron por más de 180 días seguidos desde que los recibiste. También te lo pueden quitar si le pasas, vendes o hipotecas tu permiso a alguien más sin seguir las reglas de la ley. O si tú, como dueño, cambias de nacionalidad. Si dejas de operar el tren o dar el servicio sin una razón permitida por la ley, también aplica. Y en general, si no cumples con cualquier obligación que firmaste en tu permiso.
- Art. 22Si te revocan tu concesión o permiso (es decir, te lo cancelan de manera definitiva), no podrás conseguir otro igual durante los siguientes 5 años. Eso aplica desde que la revocación queda firme, o sea, cuando ya no puedas impugnar la decisión. Además, tampoco podrás obtenerlo por medio de otra persona, como un familiar o una empresa tuya. Así que, si pierdes el permiso, tendrás que esperar todo ese tiempo para volver a solicitarlo.
- Art. 23Este artículo dice que si ocurre un accidente o una emergencia muy grave (como un desastre natural o algo que nadie pudo evitar), la Secretaría tiene el poder de cambiar cómo funcionan las vías del tren o el servicio de trenes. Pero solo puede hacer estos cambios por el tiempo y en la parte que sea absolutamente necesaria. Si una persona o empresa resulta afectada por estos cambios, tendrá derecho a recibir una indemnización (es decir, una compensación económica) por el daño que le causaron.
- Art. 24Este artículo dice que los trenes deben dar servicio a todos los usuarios que lo pidan, de forma constante, sin hacer distinciones injustas, y con las mismas condiciones en precio, calidad y horarios. La Agencia (que es la autoridad encargada) tiene que preguntar a las empresas de trenes y a los usuarios para definir indicadores de qué tan bien dan el servicio, y luego publicarlos para llevar estadísticas. También puede vigilar que se cumplan esos estándares y, si algo falla, hacer recomendaciones para mejorarlos. El servicio solo se puede suspender si hay un riesgo de seguridad pública, por una catástrofe o accidente inevitable, si el usuario no paga, o en otros casos que ya marca la ley; pero siempre se necesita un permiso especial de la Secretaría o de la Agencia.
- Art. 25Este artículo dice que construir y mantener las vías del tren es algo que beneficia a todo el público, por lo que es importante para el país. La Secretaría, a petición de la Agencia o de las empresas dueñas de la vía, puede comprar los terrenos necesarios, o si no se llega a un acuerdo, iniciar un proceso para expropiarlos (es decir, quitárselos a sus dueños con una compensación). También pueden usar terrenos del gobierno y cuerpos de agua nacionales, junto con los materiales que haya ahí, siempre y cuando sigan las leyes correspondientes.
- Art. 26Las empresas que tienen permiso del gobierno para operar vías de tren deben tener centros donde controlen el tráfico de los trenes. Estos centros tienen que estar ubicados dentro de México, no se vale ponerlos en otro país. Así se aseguran de que todo funcione ordenado desde aquí mismo.
- Art. 27Si quieres construir o reconstruir vías de tren, primero debes contratar a un Supervisor de Proyecto (un experto que tú pagas) para que revise y apruebe tus planos, asegurándose de que cumplan con todas las reglas técnicas y legales. Después, tienes que presentar esos planos ya aprobados a la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario para pedirles su autorización técnica. La única excepción es si haces trabajos urgentes, de mantenimiento o reparaciones chicas, pero aún así debes avisar a la Agencia apenas empieces. Si tu proyecto cruza pueblos u otras carreteras, tu diseño debe incluir medidas para proteger a la gente y que todo funcione bien. La autorización que te den dura hasta que termines la obra, pero si cambias algo, necesitas pedir una nueva.
- Art. 28Las personas o empresas que tienen permiso para operar vías de tren (llamadas concesionarios) están obligadas a darle mantenimiento y conservar en buen estado las vías. Esto lo deben hacer tantas veces como lo marquen los reglamentos oficiales y siguiendo al pie de la letra las instrucciones técnicas que ahí se indiquen.
- Art. 29Si una empresa que tiene permiso para usar vías de tren no las mantiene en buen estado según lo que marca la ley, la Agencia puede nombrar a un inspector especial por el tiempo que haga falta para arreglar los problemas. Todos los gastos de esa inspección los paga la empresa responsable.
- Art. 30Si una empresa de trenes quiere construir o modificar algo dentro de una ciudad o pueblo, tiene que seguir todas las reglas de desarrollo urbano y cuidado del medio ambiente, como cualquier otra construcción. Además, el gobierno federal (por sí mismo o a través de la Agencia) va a acercarse a los estados, municipios y empresas para ponerse de acuerdo en cómo mantener, reparar o ampliar las vías que son federales. También van a buscar construir vías alternas que rodeen las poblaciones, para que los trenes no tengan que pasar por en medio de la gente.
- Art. 31Si alguien quiere construir o arreglar un cruce de vías del tren, ese trabajo lo paga la empresa que hace la nueva obra o vía que cruza las vías ya existentes, siempre y cuando cumpla con los requisitos que pide la ley. Los cruces pueden ser por puentes, por túneles o al mismo nivel del suelo, pero solo los puede autorizar la Agencia (la autoridad encargada). Los cruces a nivel en ciudades solo se permiten si son seguros y si hace sentido económico y social tenerlos. Además, todos los cruces deben tener las señales de advertencia necesarias para evitar accidentes, y quien las pone y las mantiene es la misma empresa que hizo el cruce.
- Art. 31 BisEste artículo ya no existe, es decir, fue eliminado de la ley. Se había agregado en 2015 y luego se quitó en 2020. Como está derogado, no tienes que cumplir con ninguna obligación ni derecho que antes estuviera ahí. En pocas palabras, ya no aplica para nada.
- Art. 31 QuáterEl artículo 31 Quáter ya no existe, porque fue eliminado oficialmente de la ley. Esto es lo que significa "derogado": que se canceló y dejó de tener validez a partir del 6 de noviembre de 2020. Antes, el artículo se había agregado en enero de 2015, pero después se decidió quitarlo. En pocas palabras, ya no tienes que preocuparte por esa regla porque ya no aplica.
- Art. 31 TerEste artículo ya no existe en la ley. Se eliminó oficialmente el 6 de noviembre de 2020, después de haber estado vigente desde el 26 de enero de 2015. Como está derogado, ya no tienes que preocuparte por lo que decía ni aplicarlo.
- Art. 32El artículo dice que, en los terrenos que estén a 100 metros o menos de una carretera o vía de comunicación federal, no se pueden construir fábricas o negocios que usen explosivos, a menos que la Agencia (la autoridad encargada) te dé un permiso especial por escrito. Esto aplica desde el borde del derecho de vía, que es la franja de tierra que pertenece a la carretera. Básicamente, si quieres poner un negocio con explosivos cerca de una vía, necesitas pedir permiso.
- Art. 33La Agencia y el municipio pueden pedirte que pongas una cerca o límite en tu terreno si está junto a las vías del tren, por seguridad. Esto solo aplica si tu propiedad está pegada al derecho de vía, que es el espacio legal que ocupan las vías. No es una orden automática, solo te lo pueden solicitar cuando lo consideren necesario. La idea es evitar accidentes o problemas cerca de los trenes.
- Art. 34Si quieres instalar cables de luz, fibra óptica, postes, cercas, tuberías de petróleo o cualquier otra obra subterránea, en el suelo o en el aire, dentro de las vías del tren, primero debes pedir permiso a la Agencia Reguladora. El gobierno puede cobrarte una tarifa por usar ese espacio, y también puede cobrarle algo a la empresa que tiene la concesión de la vía. Las dependencias del gobierno federal, como la Secretaría de Comunicaciones, pueden hacer esas mismas obras sin pagar nada, pero siempre coordinándose con la Agencia. En todos los casos, tienes que asegurarte de que tu obra no afecte el servicio del tren ni dañe las instalaciones de la vía.
- Art. 35Las empresas que tienen permiso para operar trenes (concesionarias) están obligadas a compartir sus vías y servicios con otras empresas del mismo ramo, siempre y cuando se haya acordado un precio de por medio. Esto incluye servicios básicos como la conexión entre vías, el paso de trenes y el uso de terminales. Si dos empresas no logran ponerse de acuerdo en 60 días naturales desde que empezaron a negociar, la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario intervendrá para resolver el pleito. La Agencia escuchará a ambas partes y, en máximo 30 días naturales, fijará las condiciones y el precio que deberán pagarse, basándose en reglas internacionales. Para definir estas reglas, la Agencia puede pedir la opinión de la Comisión Federal de Competencia Económica (quien vigila que no haya monopolios). Además, cada vez que dos empresas firmen un convenio de este tipo, deben enviar una copia a la Agencia para que esté enterada.
- Art. 36Si tienes una concesión o asignación para usar vías de tren, estás obligado a dejar que otros conecten sus vías con las tuyas en tres casos: cuando ya esté escrito en tu título de concesión, cuando tú y la otra empresa lo acuerden, o cuando la autoridad de competencia económica (la que evita monopolios) determine que no hay suficiente competencia en esa ruta y la Agencia lo ordene. Cada vez que otorgues este derecho de paso, tienes que especificar qué vía, qué productos, la distancia y los puntos de salida y llegada. Además, la longitud total de los derechos de paso que des a otra empresa no puede ser más larga que las vías que te dieron originalmente en tu concesión, contando también los kilómetros que ya estaban establecidos desde el principio por el gobierno federal.
- Art. 36 BisCuando un juez o una autoridad especializada en competencia económica (que vigila que no haya monopolios) dice que no hay competencia efectiva en el servicio de trenes, la Agencia (la que regula los ferrocarriles) debe escuchar a las empresas involucradas para acordar cómo y cuánto se va a pagar por usar las vías de tren. Todo este proceso tiene un límite de 30 días naturales. Para poner las reglas y los precios, la Agencia se fijará en lo que se usa internacionalmente para estos casos, y puede pedir la opinión de la misma autoridad que declaró la falta de competencia.
- Art. 36 TerSi vas a usar un camión o un taxi de carga que pasa por varias rutas manejadas por diferentes dueños o compañías (concesionarios), tú decides cómo pagar. Puedes pagar por separado a cada dueño por el tramo que te lleva, o pagar todo el viaje completo a uno solo, ya sea el que te recoge al inicio o el que te deja al final.
- Art. 37El artículo dice que el servicio de trenes que es público puede ser de dos tipos: uno para llevar pasajeros (personas) y otro para transportar carga (mercancías). No importa si el tren es de pasajeros o de carga, ambos son considerados servicios públicos de transporte ferroviario. Esto aplica solo a trenes que operan para el público en general, no a trenes privados.
- Art. 38Las empresas que tienen permiso para operar trenes de pasajeros o carga deben tener el equipo correcto para el tipo de servicio que dan, y su personal debe estar entrenado para manejarlo y dar el servicio de manera segura, rápida y que funcione bien, tal como lo marca esta ley.
- Art. 39Este artículo dice que los trenes y vagones deben cumplir con reglas estrictas sobre su peso, tamaño y capacidad, y además pasar una revisión técnica para asegurarse de que están en buen estado físico y mecánico. Si cumplen todo, reciben un documento que lo comprueba. También, las máquinas que jalan los trenes (llamadas equipo tractivo) tienen que llevar aparatos que registren o controlen la velocidad máxima, ya sea con gráficos o electrónicamente. En pocas palabras, es para garantizar que el equipo esté seguro y no exceda los límites permitidos.
- Art. 40Todas las personas que manejen o ayuden a manejar trenes necesitan una licencia federal ferroviaria que entrega la Agencia, y también deben hacerse los chequeos médicos que marca la ley. Las empresas que tienen la concesión o asignación del servicio de trenes tienen la obligación de checar y asegurarse de que su personal cumpla con sacar esa licencia y hacerse esos exámenes. En pocas palabras, ni los maquinistas ni sus ayudantes pueden trabajar sin tener los papeles en regla y sin estar médicamente aptos.
- Art. 41Las empresas de trenes que tienen permiso para operar el servicio público deben capacitar y entrenar a su personal, como los maquinistas y conductores, para que el servicio sea seguro y eficiente. La Agencia de Transporte Ferroviario, junto con la Secretaría del Trabajo (que vigila los derechos laborales) y otras autoridades federales, va a decidir qué habilidades y conocimientos necesitan certificación obligatoria para garantizar la seguridad. Esa certificación se hará según las reglas que pongan estas autoridades. Para definir esas reglas, las autoridades deben tomar en cuenta las propuestas y la forma de trabajar de las empresas de trenes.
- Art. 42Si tienes una concesión o asignación para mover carga en tren, puedes transportar cualquier tipo de mercancía. La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada) va a poner reglas para mover materiales peligrosos, como residuos o desechos tóxicos, por las vías del tren. Esto no quita que otras oficinas del gobierno también tengan facultades para supervisar esos materiales según la ley. En pocas palabras, el permiso te deja cargar de todo, pero lo peligroso tiene reglas especiales.
- Art. 43El Gobierno Federal se va a encargar de llevar el servicio de tren a pueblos o comunidades que estén bien retiradas y no tengan ningún otro medio de transporte público disponible. Las empresas que tengan permiso para operar trenes están obligadas a dar servicio en esas comunidades, siguiendo las reglas que ponga la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Para que sea negocio para las empresas, el gobierno les puede dar un subsidio directo, o sea, dinero para ayudarlas a costear el servicio. Además, estas empresas deben tomar las medidas necesarias para atender bien a las personas con discapacidad y a los adultos mayores.
- Art. 44La Agencia puede darte permisos para ofrecer servicios extra en el ferrocarril, como terminales donde suben y bajan pasajeros, lugares para cargar mercancía, puntos para pasar líquidos de un contenedor a otro, talleres para reparar trenes y centros donde los trenes cargan combustible o provisiones.
- Art. 45Si tienes un permiso para dar servicio de tren, estás obligado a tener las instalaciones necesarias para que todo funcione seguro, rápido, limpio y sin problemas. En el caso de terminales de carga y lugares donde se pasan líquidos de un lado a otro, también debes tener el personal, equipo e instalaciones adecuados para el tamaño y tipo de carga que manejes. Esto es para que todo se haga de forma correcta y sin riesgos.
- Art. 46Las empresas que tienen permiso para operar trenes pueden poner sus tarifas como quieran, siempre y cuando el servicio sea de buena calidad, eficiente, seguro y constante. Antes de empezar a cobrar, deben registrar en la Agencia (la autoridad que regula los ferrocarriles) las tarifas máximas que piensan aplicar, y publicarlas en internet. Si dos empresas se ponen de acuerdo en el precio, no necesitan registrarlo, pero deben tener esa información lista por si la Agencia la pide. Para otros servicios especiales, también deben registrar las tarifas y las reglas para aplicarlas, y la Agencia puede pedirles explicaciones en cualquier momento. Si quieren subir las tarifas, primero deben avisar a la Agencia con una justificación, y ésta puede dar recomendaciones o pedirle opinión a la autoridad de competencia económica si lo considera necesario.
- Art. 47Este artículo dice que la Agencia (una autoridad gubernamental) tiene que fijar reglas sobre las tarifas o precios de un servicio. Solo puede hacerlo cuando la autoridad encargada de la competencia económica decida que no hay suficiente competencia real entre las empresas que ofrecen ese servicio. Después de que la autoridad tome esa decisión, la Agencia tiene 30 días naturales (incluyendo fines de semana y días festivos) para escuchar a las partes involucradas y establecer la tarifa que deberá cobrarse a la persona que solicite el servicio. La Agencia debe asegurarse de que el servicio se preste de manera eficiente y de buena calidad. Estas tarifas que se fijen se mantendrán vigentes solo mientras sigan existiendo las razones que llevaron a ponerlas, como la falta de competencia. En otras palabras, si las condiciones cambian y vuelve a haber competencia, las tarifas podrían dejar de aplicarse.
- Art. 48El transporte en tren que cruza la frontera de México con otro país, ya sea que venga de allá para acá o de acá para allá, se maneja según lo que digan los tratados internacionales que México haya firmado. Si no hay un tratado aplicable, entonces se rige por los acuerdos que hagan directamente las empresas de trenes involucradas. Esto aplica tanto para viajes que entran a México como los que salen de México hacia otro país.
- Art. 49Si un tren o equipo de ferrocarril viene del extranjero y entra a México, tiene que cumplir con todas las reglas de seguridad que marca esta ley. No importa que sea de otro país, acá debe seguir las mismas medidas para evitar accidentes. Esto aplica a cualquier máquina, vagón o equipo que cruce la frontera.
- Art. 50Las empresas que tienen permiso para dar el servicio de tren de pasajeros tienen que tomar todas las medidas necesarias para que los viajeros estén seguros desde que suben hasta que bajan del vagón. Si un pasajero sale lastimado o le pasa algo a su equipaje durante el viaje, la empresa es la responsable y debe pagar los daños. Además, por ley, estas empresas están obligadas a contratar un seguro que cubra cualquier accidente que le ocurra al pasajero o a su maleta. Así que, si viajas en tren, tienes derecho a que te protejan y a que te reparen si algo sale mal.
- Art. 51Las empresas de trenes de carga son responsables de todo lo que transportan, desde que reciben los productos hasta que los entregan. Si las mercancías se pierden o dañan, ellas tienen que pagar, excepto en estos casos: cuando el daño sea por defectos propios de la carga o por mal empaque; cuando la carga se deteriore por su naturaleza y el tren haya llegado a tiempo; cuando el remitente pida por escrito que se use un vagón inadecuado, aunque la carga necesite otro tipo; o cuando quien manda la carga dé información falsa sobre cómo manejarla.
- Art. 52Si quieres que la empresa de transporte (concesionaria o asignataria) te pague el precio completo de tus cosas si se pierden o dañan, incluso por accidentes o causas de fuerza mayor (como un temblor o tormenta), tienes que declarar cuánto valen. Además, puede que te cobren un extra por esa garantía especial que acuerdes con ellos. Si no declaras el valor de lo que envías, la empresa solo te pagará hasta 15 días de salario mínimo por cada tonelada, o una parte proporcional si pesa menos.
- Art. 53Las empresas del tren que tienen permiso para operar en México están obligadas a pagar por cualquier daño que le causen a personas, a sus propiedades o a las carreteras y vías de comunicación. También deben responder por los accidentes que ocurran por culpa del equipo del tren o de la carga que transportan. Si se trata de materiales peligrosos o tóxicos, deben contratar un seguro especial según las reglas del reglamento, y ese seguro lo paga el cliente que usa el servicio, a menos que acuerden otra cosa.
- Art. 54El Artículo 54 dice que las indemnizaciones de las que habla este capítulo se pagan siguiendo las reglas del Código Civil (que aplica en la Ciudad de México y en todo el país para asuntos federales). Además, para saber quién cobra primero cuando hay varias personas con derecho a indemnización, se usa lo que dice el Artículo 501 de la Ley Federal del Trabajo. En otras palabras, el monto y la forma de pago dependen de otras leyes, no de este capítulo.
- Art. 55La empresa aseguradora tiene que pagarte la indemnización en un plazo máximo de 90 días naturales (incluyendo fines de semana y días festivos) a partir del momento en que entregues tu reclamación. Los días corren desde que presentas tu solicitud, no desde que ocurrió el accidente o problema. Si no te pagan en ese tiempo, la empresa está incumpliendo la ley.
- Art. 56Este artículo dice que el Gobierno Federal puede tomar el control de los ferrocarriles, sus equipos, terrenos y hasta del personal que ahí trabaja, en situaciones como desastres naturales, guerras, disturbios graves o cuando haya un peligro inminente para la seguridad o economía del país. El gobierno decide cómo usar todo eso mientras dure la emergencia. Si no es una guerra internacional, el gobierno tiene que pagar una indemnización por los daños, basada en el valor real de lo que se afectó. Si no se ponen de acuerdo en cuánto pagar, unos peritos (expertos elegidos por cada lado) fijan el monto, y cada parte paga la mitad de los gastos del peritaje.
- Art. 57La Agencia (la autoridad encargada de los ferrocarriles) va a revisar que las empresas de trenes cumplan con las leyes. Las empresas que tienen permisos para operar trenes deben dejar entrar a los inspectores de la Agencia a sus instalaciones y hasta llevarlos en sus propios trenes para que puedan hacer su trabajo. También tienen que darles toda la ayuda necesaria y, si la Agencia lo pide, entregar informes sobre cómo están operando y usando el servicio de trenes.
- Art. 58Las certificaciones que emitan empresas externas de verificación solo son válidas si la Agencia (la autoridad) las autorizó primero, tal como lo marca la Ley de Infraestructura de la Calidad. Además, la Agencia puede dar permiso directo a las empresas ferroviarias (las que tienen concesión, asignación o permiso) para que ellas mismas revisen físicamente su propio equipo, siempre y cuando cuenten con el equipo técnico y el personal capacitado para hacerlo.
- Art. 59Si alguien opera un tren de pasajeros o carga sin el permiso especial de la Agencia, le pueden imponer una multa que va de 68 a 169 veces el valor de la UMA anual (la Unidad de Medida y Actualización es un valor que el gobierno actualiza cada año para calcular multas y otras obligaciones). También hay castigos más pequeños, de 7 a 136 veces la UMA, si el tren no cumple las normas de seguridad o si las vías están en mal estado. Por manejar borracho o drogado, la multa es de 2 a 4 veces la UMA, y además le suspenden la licencia por un año; si reincide, se la cancelan de plano. Si la empresa dueña del tren permite estas faltas, a ella le toca una multa de 6 a 14 veces la UMA.
- Art. 60Si haces construcciones o instalaciones en una vía del tren sin permiso oficial, pierdes todo lo que hayas hecho y pasa a ser propiedad de la nación. La Secretaría puede pedir a las autoridades que te desalojen y que derriben lo construido, además de que tú tendrás que pagar por los daños. En cuanto se enteren, van a asegurar esas obras y a ponerlas bajo el cuidado de un supervisor, mientras esperan la decisión final. En resumen, no metas construcciones ni obstruyas las vías del ferrocarril, porque te lo van a quitar y te puedes meter en problemas.
- Art. 61Este artículo dice que si te sancionan por no cumplir con alguna regla de esta ley, la sanción no te quita otras responsabilidades que puedas tener. O sea, además de la multa o castigo que te pongan, todavía puedes tener que pagar por daños (responsabilidad civil) o enfrentar un juicio penal si cometiste un delito. También, si tienes un permiso o concesión del gobierno, te lo pueden cancelar sin importar que ya te hayan sancionado. En corto: te pueden castigar de varias formas al mismo tiempo.
- Art. 62El Artículo 62 dice que, para quitarle a alguien una concesión, permiso o suspenderle un servicio, o para aplicar multas o sanciones, se debe seguir el proceso que marca la Ley Federal de Procedimiento Administrativo. Esto aplica también si quieres meter una queja o apelación. En pocas palabras, cualquier trámite o castigo relacionado con permisos o servicios se hará como lo indica esa otra ley, no como se te ocurra a ti o a la autoridad.