LEY DE FISCALIZACIÓN SUPERIOR DE LA CIUDAD DE MÉXICO.
Artículos explicados en lenguaje simple
- Art. 1Esta ley es importantísima para todos los que vivimos en la Ciudad de México porque busca que se maneje bien el dinero público. Su propósito es establecer cómo funciona y qué puede hacer la Auditoría Superior de la Ciudad de México, que es la oficina encargada de revisar que el gobierno gaste correctamente los impuestos. También define las reglas que debe seguir esa oficina para hacer su trabajo de vigilancia. En pocas palabras, esta ley le pone orden a cómo se fiscaliza el dinero de la ciudad.
- Art. 2El artículo 2 define, en lenguaje sencillo, quiénes y qué cosas se mencionan en esta ley. Un **Auditor** es un profesionista que revisa cómo se gasta el dinero público y cómo trabajan los servidores públicos; si encuentra fallas, propone cómo arreglarlas. La **Auditoría** es el proceso de revisar que todo se haga correctamente, como checar los libros de contabilidad y los sistemas administrativos para ver si están bien. La **Auditoría Superior** es la oficina encargada de hacer esas revisiones en la Ciudad de México. También se explica que la **Autonomía de Gestión** es la libertad para administrar el dinero público asignado, y la **Autonomía Técnica** es la libertad para hacer el trabajo con profesionalismo y sin presiones. Finalmente, el **Control Interno** son las reglas y procedimientos que cada dependencia aplica para asegurarse de que sus propias operaciones sean eficientes y legales.
- Art. 3La Asamblea (el Congreso de la Ciudad) tiene el poder de revisar cómo se gasta el dinero público, y para eso usa a la Auditoría Superior, que revisa los gastos e ingresos del gobierno de la Ciudad de México. La Auditoría Superior trabaja por fuera del gobierno, es decir, es independiente y no le hace caso a nadie más para hacer sus revisiones. Además, si encuentra que algún servidor público cometió una falta administrativa (como un mal uso del dinero), puede investigarlo y sancionarlo según la ley de responsabilidades. Esta Auditoría tiene su propio dinero, personal y reglas internas, así que decide por sí misma cómo organizarse y qué decisiones tomar.
- Art. 4La Auditoría Superior (la oficina que revisa cómo se gasta el dinero público) tiene que entregar al Congreso sus informes sobre las auditorías que hizo. Esto lo hace a través de una Comisión (un grupo de diputados o senadores encargados del tema). En esos informes debe incluir los resultados finales, reportes parciales de las revisiones que estén en proceso, y si encuentra errores, fallas o cosas raras en el manejo del dinero, también tiene que reportarlas.
- Art. 5El Auditor Superior es el encargado de crear y autorizar el reglamento interno de su propia oficina, que es la Auditoría Superior. En ese documento se van a definir qué puede hacer cada área, quién las encabeza y qué pasa cuando los jefes no están. Todo esto se hace para que la Auditoría pueda trabajar de manera independiente, sin que otras autoridades se metan en sus decisiones técnicas o administrativas. Finalmente, ese reglamento tiene que publicarse en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México para que sea de conocimiento público.
- Art. 6Este artículo dice que el Congreso de la Ciudad de México tiene que ponerse de acuerdo con la Cámara de Diputados para checar si los convenios entre el gobierno federal y la Ciudad se están cumpliendo y si el dinero y los bienes que le dieron a la ciudad se usaron correctamente. También debe coordinarse con los congresos de otros estados para revisar los acuerdos que la Ciudad de México tenga con ellos. La Auditoría Superior, que es como el "supervisor" del dinero público, vigilará que las dependencias hagan caso a sus recomendaciones. Si alguna autoridad no colabora para atender esas recomendaciones, los servidores públicos responsables pueden hacerse acreedores a multas o incluso a problemas legales. Cada tres meses, las dependencias que son revisadas deben informar a la Auditoría Superior qué hicieron para corregir lo que se les señaló. Si no lo hacen y es una falta no grave, se le avisará al órgano de control interno para que actúe. Pero si la omisión es grave, la Auditoría investigará por su cuenta y, si es necesario, presentará una denuncia ante el Ministerio Público.
- Art. 7El artículo 7 dice que cuando se usen recursos económicos que vienen del gobierno federal, esos dineros van a ser vigilados y revisados según lo que marca la Ley correspondiente. Lo mismo aplica para los recursos que se usen en programas con otros estados. Además, se debe informar a la Comisión, sin falta, sobre cómo van los avances o qué resultados se obtuvieron.
- Art. 8La Auditoría Superior es la que revisa cómo se gasta el dinero público. Se encarga de checar que la Cuenta Pública (el informe de gastos del gobierno) esté correcta y que todas las dependencias hayan seguido las leyes al usar el presupuesto. También puede hacer visitas, auditorías y pedir documentos para verificar que no haya desvíos de dinero. Además, define las reglas para hacer estas revisiones y evalúa si los programas cumplieron sus metas de manera honesta y eficiente.
- Art. 9Cualquier persona o empresa que reciba dinero del gobierno de la Ciudad de México está obligada a entregar a la Auditoría Superior todos los documentos (contratos, recibos, libros, archivos) que justifiquen cómo usaron ese dinero. Tienes que guardar los papeles originales por el tiempo que marque la ley, y el plazo para entregarlos es de mínimo 3 días y máximo 15 días hábiles, con posibilidad de una sola prórroga. Si no entregas la información o no la conservas, se va a presumir que cometiste una irregularidad, a menos que demuestres lo contrario. Si haces trampa para evitar la revisión, te niegas a dar los documentos o entregas información falsa, te pueden aplicar multas o incluso meterte en problemas penales. Si como servidor público o particular te opones a que te revisen los libros, no dejes hacer auditorías, evades los requerimientos o no sigues las recomendaciones de la Auditoría, ellos pueden usar medios para obligarte (como multas o fuerza pública) y denunciarte ante las autoridades. Esto aplica también a quienes recibieron subsidios, concesiones o permisos de los que manejan dinero público.
- Art. 10La Auditoría Superior (la oficina que revisa cómo se gasta el dinero público) tiene un jefe llamado Auditor Superior, que dura 7 años en el puesto y solo puede ser ratificado una vez más (otros 7 años). No lo pueden correr durante su encargo, a menos que cometa faltas graves. Para elegirlo, se publica una convocatoria, se revisan las solicitudes, se eligen hasta 20 candidatos, se les hace una entrevista y luego se presenta una terna (lista de 3) al Congreso, que elige al Auditor con el voto de dos de cada tres diputados presentes. Si el Auditor renuncia o es removido, se vuelve a iniciar el proceso en unos días, y mientras tanto, otra persona se encarga temporalmente. Para ratificarlo, la Comisión evalúa su trabajo y, si es positivo, le pregunta si quiere seguir; si dice que sí, el Congreso vota para aprobarlo.
- Art. 11Para ser Auditor Superior en la Ciudad de México, necesitas cumplir varios requisitos. Debes ser mexicano con todos tus derechos ciudadanos, tener título y cédula de licenciatura en áreas como administración, economía o derecho, y comprobar al menos cinco años de experiencia en auditorías o control gubernamental. También tienes que ser una persona honrada, sin condenas por delitos graves ni haber sido despedido o inhabilitado de un cargo público, y vivir en la Ciudad de México por lo menos tres años. No puedes haber sido jefe de algún organismo público, candidato a un puesto de elección, directivo de un partido político ni ministro religioso durante el año anterior a la elección. Si ya fuiste Auditor Superior y te ratifican, no necesitas volver a demostrar estos requisitos porque ya los cumpliste cuando te nombraron por primera vez.
- Art. 12Mientras sea Auditor Superior, solo puede recibir el sueldo que le fije el Congreso, nada más. No puede trabajar para empresas privadas, partidos políticos ni gobiernos (federal, estatal o municipal), pero sí puede dar clases. Al año siguiente de dejar el puesto, tampoco puede trabajar en el Gobierno de la Ciudad de México, a menos que sea en áreas de control, fiscalización o para fincar responsabilidades.
- Art. 13Solo pueden quitar al Auditor Superior (el encargado de revisar el dinero público) si comete alguna de estas faltas: actúa de manera deshonesta o muy ineficiente, tiene problemas físicos o mentales graves para trabajar, o lo condenan por un delito intencional que afecte el patrimonio de alguien. También lo pueden remover si no cumple con calcular los daños y multas cuando ya sabe quién es el responsable, o si esconde, destruye o usa mal la información que debe cuidar por su trabajo. Otras causas son: ser parcial al revisar las cuentas del gobierno, faltar al trabajo más de 30 días seguidos sin justificación, o violar gravemente las reglas de la Auditoría. Para que lo quiten, la comisión encargada debe tener pruebas y razones muy claras, y si el Congreso está en receso, pueden suspenderlo temporalmente hasta que los diputados decidan si lo echan de manera definitiva.
- Art. 14Artículo 14. El Auditor Superior es como el jefe de la Auditoría y tiene estos poderes: Puede representar a la Auditoría ante cualquier autoridad, empresa o persona, y también ante los comités que combaten la corrupción en la Ciudad de México. Tiene la facultad de pedirle a otras autoridades que investiguen a servidores públicos que hicieron algo malo, que cobren dinero que no se pagó al gobierno, que paguen por los daños que causaron, y que obliguen a cumplir contratos o acuerdos. También puede hacer investigaciones, armar un plan de trabajo anual y reportar cada tres meses cómo va ese plan. Puede hacer convenios con otros gobiernos, escuelas o empresas, nombrar al personal, y proponer el presupuesto de la Auditoría cada año antes del 15 de noviembre.
- Art. 15La Auditoría Superior puede multarte con entre 20 y 180 veces el valor diario de la Unidad de Cuenta si no cumples con sus órdenes. Si vuelves a hacer lo mismo, la multa se duplica. Antes de castigarte, deben avisarte y darte chance de defenderte, y también revisar qué tan grave fue tu falta. Si te niegas a obedecer una orden legal, podrías enfrentar cargos penales por desobediencia.
- Art. 16El Auditor Superior va a tener un montón de ayudantes para hacer su chamba, como jefes, auditores, supervisores y otros trabajadores que se necesiten, y los puestos van a estar definidos en el Reglamento Interior o en acuerdos que él mismo publique. Él puede pasarle sus tareas a otros, menos las que por ley no se puedan delegar. Las áreas de la Auditoría Superior harán lo que diga el reglamento o los acuerdos del Auditor Superior. Todas las decisiones para crear áreas o pasar tareas se tienen que publicar en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México para que todos las conozcan.
- Art. 17El Auditor Superior va a decidir cómo se organiza internamente su equipo de trabajo, qué partes lo componen y qué tareas y poderes tiene cada jefe de área. Para eso, usará un reglamento interno o acuerdos especiales. Esto significa que él mismo define su estructura, no alguien más. En pocas palabras, él pone las reglas de cómo trabaja su propia oficina.
- Art. 18El artículo dice que la Secretaría (una dependencia del gobierno) es la encargada de vigilar que la Auditoría Superior y sus trabajadores cumplan con su trabajo de manera correcta y honesta. Para hacerlo, debe seguir las reglas de esta ley, de la ley que castiga a servidores públicos que cometan faltas, y del reglamento interno de la Auditoría Superior. En otras palabras, la Secretaría es como un supervisor que revisa que todo se haga bien, pero también tiene que acatar las normas que ya están escritas.
- Art. 18 BisUn Contralor General será el jefe de la Contraloría, que es el área encargada de revisar cómo se gasta el dinero de la Auditoría Superior. Este jefe dura 7 años en el puesto, no puede reelegirse, y es elegido por el Congreso de la Ciudad de México a propuesta de la Junta de Coordinación Política. Si el Contralor falta, lo reemplazan temporalmente los jefes de las áreas de Auditoría, Legalidad y Responsabilidades, o Control y Evaluación, en ese orden. El Contralor puede pedir ayuda a esas mismas áreas y a otros trabajadores para hacer bien su trabajo.
- Art. 18 TerPara ser Contralor General de la Auditoría Superior necesitas: tener carrera universitaria en leyes, administración o economía; al menos 3 años de experiencia profesional; no ser familiar (hasta primos o cuñados) ni socio de ningún diputado; y no tener antecedentes por delitos graves. El Contralor debe: presentar cada seis meses un informe de gastos al Congreso; avisarle al Auditor Superior antes de dar resoluciones; investigar quejas contra empleados de la Auditoría por faltas como deshonestidad o ineficiencia; y aplicar castigos por faltas leves o, si son graves, turnar el caso a las autoridades correspondientes. También resuelve apelaciones de sanciones y verifica que todas las áreas cumplan con las leyes de planeación y presupuesto.
- Art. 19Este artículo detalla las labores de una Comisión del Congreso que se encarga de vigilar el dinero público. Básicamente, la Comisión recibe el informe de gastos del gobierno (la Cuenta Pública) y lo manda a revisar a la Auditoría Superior, que es como el "auditor" que revisa que todo esté en orden. También puede pedirle a este auditor que investigue a cualquier dependencia si el Congreso lo autoriza, y tiene la tarea de proponer quién debe ser el jefe de la Auditoría. Además, la Comisión se asegura de que los resultados de las revisiones lleguen a la gente y de que el auditor cumpla con su trabajo, pudiendo incluso citarlo para que explique sus hallazgos.
- Art. 20Las relaciones de trabajo entre la Auditoría Superior y sus empleados se manejan según reglas especiales que vienen de la Constitución, no del contrato común de los trabajadores privados. Esto significa que aplican las normas del Apartado B del Artículo 123, que son para empleados del gobierno, como funcionarios públicos. En específico, se usan las fracciones IX y XIV: una dice que los trabajadores tienen derecho a un salario justo y a no ser despedidos sin causa, y la otra habla de que pueden formar sindicatos y hacer huelgas si es necesario. También se sigue una ley especial que desarrolla esas reglas constitucionales. En pocas palabras, los empleados de la Auditoría tienen derechos y obligaciones como los de cualquier trabajador del gobierno.
- Art. 21El artículo habla sobre quiénes trabajan en la Auditoría Superior y cómo se contratan. Primero, dice que ahí hay dos tipos de empleados: los de confianza (como jefes o auditores) y los de base (trabajadores con más derechos como los sindicalizados). La relación de trabajo es directamente entre la Auditoría y el empleado, no con otra institución. También permite contratar personal temporal o por honorarios cuando se necesita para auditorías o tareas especiales. Por último, aclara que los auditores y todo el que maneje información de las auditorías son considerados personal de confianza, lo que significa que tienen menos protecciones laborales que los de base.
- Art. 22La Cuenta Pública es como un informe financiero completo que muestra cómo se gastaron los ingresos y el presupuesto del gobierno, incluyendo deudas y otros datos importantes. Se entrega al Congreso tanto en papel como en formatos digitales, para que sea más fácil analizarla con computadoras. Básicamente, es el resumen de todo el dinero que entró y salió, y cómo se usó, para que los ciudadanos y los diputados puedan revisarlo.
- Art. 23El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México tiene que entregar al Congreso un informe detallado de cómo se gastó el dinero público, llamado Cuenta Pública. Cuando ese informe llega al Congreso, la Comisión de Gobierno lo recibe y tiene un plazo de tres días hábiles (días que no sean sábado, domingo ni feriado) para pasarlo a otra comisión que lo va a revisar. Esto solo se refiere al primer paso para que el Congreso pueda analizar si todo se gastó de manera correcta.
- Art. 24La Auditoría Superior puede pedir y revisar toda la información sobre cómo se gasta el dinero público, como facturas, libros y documentos. Una vez que las dependencias entregan su Cuenta Pública (el informe de gastos del año), deben darle a la Auditoría todo lo que pida, incluso datos de los programas que manejan. Puede ver información secreta o confidencial si está relacionada con el dinero público, pero tiene que guardar el mismo secreto. Los empleados de la Auditoría y los auditores externos también deben mantener esa información en reserva. Las oficinas de control interno de cada dependencia deben ayudar a la Auditoría a conseguir los documentos que necesite, y esa información solo se puede usar para revisar el uso del dinero público.
- Art. 25Cuando una ley dice que ciertos documentos se deben guardar por un tiempo, este artículo explica quién tiene que conservar qué. Las personas o empresas que son fiscalizadas (es decir, que son revisadas por el gobierno) deben quedarse con sus libros contables, su información financiera y todos los recibos o comprobantes de su Cuenta Pública. Por otro lado, la Auditoría Superior (la autoridad que revisa el dinero público) tiene que guardar los informes de sus resultados, las opiniones que emitió, las recomendaciones que hizo y los papeles de trabajo de sus auditorías. En pocas palabras, tanto los que rinden cuentas como los que las revisan tienen la obligación de no botar esos documentos mientras dure el plazo que marque la ley.
- Art. 26La Auditoría Superior y la Secretaría de Finanzas son las que deciden qué documentos de la Cuenta Pública (los registros de gastos del gobierno) se deben guardar, microfilmar o tirar. Ellas ponen las reglas sobre cómo guardarlos, destruirlos, microfilmarlos o pasarlos a formato electrónico, siempre siguiendo la ley. Los microfilms y archivos electrónicos que se creen valdrán igual que los originales, pero solo si las leyes aplicables a esas operaciones lo permiten.
- Art. 27Cuando el gobierno entrega su informe de gastos (la Cuenta Pública), la Auditoría Superior tiene permiso de revisar cualquier cosa que quiera: libros, archivos, documentos, sistemas, y hasta puede hacer visitas, inspecciones y auditorías para asegurarse de que todo esté en orden. También puede pedir papeles o pruebas que necesite para hacer su trabajo. Para eso, puede usar cualquier método legal que le ayude a aclarar cómo se usó el dinero. Al siguiente día hábil de recibir el informe, ya puede solicitar información adicional a quienes fiscaliza para planear mejor su revisión.
- Art. 28Este artículo explica que cuando se revisa la Cuenta Pública (el informe de cómo el gobierno de la Ciudad de México gastó el dinero en un año), se checa si todo se hizo correctamente. Se revisa que los ingresos y gastos estén de acuerdo con la ley, con el presupuesto aprobado y con los objetivos de los programas; además, se verifica que los cobros y pagos sean exactos y estén justificados con precios justos. Si durante la revisión se encuentran señales de corrupción o de que un servidor público no hizo bien su trabajo, se investiga si hubo delito. Finalmente, si se detectan faltas graves, se promueven denuncias para aplicar sanciones, y si son faltas menores, se avisa al Órgano Interno de Control para que ellos continúen con el proceso.
- Art. 29La Auditoría Superior puede investigar, por su cuenta o si el Congreso local se lo pide, cuentas de años pasados o del año actual, pero solo si hay sospecha de que ocurrió algo grave. Lo grave puede ser: un daño a la Hacienda Pública mayor a $1,800,000 pesos (calculado con la Unidad de Cuenta vigente), corrupción, desvío de dinero para otros fines, daño a servicios o infraestructura clave de la Ciudad de México, o riesgo de que se paren servicios públicos esenciales. También puede investigar por otras razones que marquen la Constitución o las leyes. Además, para hacer más fuerte su revisión, puede pedirle un informe al control interno de la dependencia y esos resultados se agregan a los reportes de cuentas públicas.
- Art. 30La Auditoría Superior (un equipo de auditores que revisa cómo gasta el dinero el gobierno de la Ciudad de México) tiene permiso de hacer revisiones a las dependencias que manejan recursos públicos. Entre las actividades que pueden hacer, está checar que los reportes financieros se entreguen a tiempo, sean verdaderos y fáciles de entender. También pueden verificar que se hayan cumplido las metas de los programas del gobierno usando bien el dinero, los materiales y el personal. Además, revisan si se recaudaron los ingresos como lo marca la ley y si el presupuesto se usó correctamente. Por último, investigan si hubo actos de corrupción y, si encuentran algo, pueden denunciar a los responsables para que los castiguen.
- Art. 31El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México debe pasarle información a la Auditoría Superior (que es como un organismo que revisa cómo se gasta el dinero público) sobre los ingresos y gastos del gobierno. Tiene que mostrar los documentos y registros que comprueben de dónde viene el dinero y en qué se gastó, además de los resultados de los programas que se hicieron. Todo esto lo tiene que informar siguiendo lo que dice esta ley. Básicamente, es para que quede claro cómo se usan los recursos públicos.
- Art. 32El artículo 32 dice que la Auditoría Superior puede mandar a sus propios auditores o contratar auditores externos para hacer visitas, inspecciones o auditorías, siempre y cuando no tengan algún interés personal en lo que revisan. Estas personas deben mostrar un documento oficial (oficio de comisión) y presentarse como representantes del Auditor Superior antes de empezar su trabajo. Durante la revisión, tienen que hacer un acta (un reporte por escrito) con dos testigos presentes, donde anoten todo lo que encontraron, ya sean cosas buenas o malas. Ese acta y los documentos que hagan valen como prueba completa ante la ley. Por último, los auditores deben guardar secreto sobre toda la información y documentos que vean durante su trabajo.
- Art. 33Al final del año fiscal (o antes, si aplican ciertas situaciones especiales), las personas o empresas que son fiscalizadas deben avisarle a la Auditoría Superior sobre los acuerdos, contratos o convenios que generen derechos y obligaciones. Esto es para que la Auditoría revise si esos documentos podrían causar pérdidas de dinero al gobierno de la Ciudad de México. Tienes que hacerlo en el plazo que la Auditoría te indique.
- Art. 34Tienes la obligación de darle toda la información que te pida la Auditoría Superior (la que revisa el dinero público), y en los tiempos y formas que ellos te indiquen. También estás forzado a dejar que te hagan visitas, inspecciones, revisiones y auditorías para aclarar cómo se usaron los recursos.
- Art. 35Si alguien que está siendo auditado (revisado por la Auditoría) se niega sin una razón válida a dar información o a dejar que le revisen sus libros, cuentas y documentos, la Auditoría puede avisar a las autoridades correspondientes. Además, va a asumir que las irregularidades que encontraron son ciertas, a menos que la persona o institución demuestre lo contrario después. También aplica para quienes recibieron dinero, permisos o concesiones del gobierno: si ellos se niegan a cooperar, les pasa lo mismo, se da por hecho que cometieron las faltas.
- Art. 36El artículo 36 dice que la Auditoría Superior empieza a revisar el dinero público al día siguiente de que termine el año que se está revisando. Para eso, debe entregar su plan de trabajo a una comisión del Congreso. Antes de una reunión para aclarar dudas, llamada "confronta", le avisa a la dependencia o entidad revisada con al menos 10 días de anticipación para que lleve documentos que expliquen las observaciones. Esa reunión solo se puede posponer hasta 3 días si la entidad da una razón válida y por escrito. Después de la confronta, ya no se aceptan documentos nuevos, a menos que complementen los que ya se mostraron y se entreguen 15 días antes del informe final. La Auditoría tiene hasta 45 días hábiles después de la confronta para dar el informe final aprobado. También debe entregar dos informes parciales al Congreso: uno el último día hábil de noviembre y otro el último día hábil de abril, con detalles del avance, problemas y retrasos. La comisión puede hacer comentarios al plan de trabajo en 5 días hábiles, y si no responde en 10 días, se da por aprobado. Finalmente, la Auditoría debe presentar su informe final de resultados al Congreso a más tardar el 30 de abril del año siguiente a la recepción de la cuenta pública.
- Art. 37El artículo 37 dice que las dependencias del gobierno y la Auditoría deben cumplir con varias obligaciones, como entregar a tiempo su informe de gastos (la Cuenta Pública) y dar toda la información que pida la Auditoría. También tienen que revisar bien sus cuentas, seguir las reglas de contabilidad, responder a las observaciones que les hagan, y proteger los recursos públicos. Además, deben guardar secreto sobre la información que manejan y, si detectan daños al dinero público, tienen que demandar para recuperarlo. Si no cumplen seguido y es una falta leve, la Auditoría avisará a quien investiga las faltas administrativas para que actúe.
- Art. 38La Auditoría Superior va a pedirle a un juez o autoridad que castigue a quienes causaron daños al dinero público, calculando exactamente cuánto se perdió y cuánto deben pagar, incluyendo intereses y ajustes por inflación según las leyes de impuestos de la Ciudad de México. Los jefes de las dependencias que fueron revisadas tienen la obligación de demandar por su cuenta para recuperar el dinero perdido que la Auditoría detectó en la revisión de la Cuenta Pública.
- Art. 39Este artículo dice que cuando la Auditoría Superior encuentra problemas en el trabajo de servidores públicos o ciudadanos, tiene que seguir las reglas de la Ley de Responsabilidades Administrativas de la Ciudad de México. Si la falta es leve, le pide a las áreas de control interno que inicien un proceso administrativo; si es grave y afecta el dinero de la ciudad, lo lleva ante un Tribunal para que imponga sanciones y puede denunciar a la Fiscalía. Además, las dependencias del gobierno deben darle a la Auditoría toda la información que pida para estos casos. La Contraloría o la Procuraduría Fiscal deben reportar cada tres meses cómo van los procesos, y quien aplique las sanciones o cobre multas debe avisar que ya se cumplió.
- Art. 40El Artículo 40 dice que si la Auditoría Superior te encuentra una falta administrativa (ya sea grave o no tan grave) por no cumplir con tus obligaciones según esta ley, eso no te quita que también puedas tener problemas en otras áreas, como en lo civil (demandas por daños) o en lo penal (delitos). Es decir, pueden castigarte por separado en cada ámbito según sus propias reglas. Por ejemplo, si mal usaste dinero público, además de una multa administrativa, podrías enfrentar una denuncia penal por fraude. Cada tipo de responsabilidad se maneja por su cuenta, sin que una quite la otra.
- Art. 41El artículo 41 explica quién puede presentar una denuncia cuando alguien comete un delito. Si el sospechoso es un funcionario elegido por voto popular o nombrado por el Congreso de la Ciudad de México, la denuncia la hace el Congreso o la Junta de Coordinación Política. Si es otro tipo de servidor público, como un empleado de base, o alguien que ya dejó el cargo, la denuncia la presenta la Auditoría Superior. También le toca a la Auditoría denunciar a cualquier persona o empresa que no sea funcionario, si durante una auditoría se descubre que pudo haber cometido un delito.
- Art. 42Este artículo dice que cuando la Auditoría Superior revisa el dinero público de la Ciudad de México y encuentra problemas que parezcan haber causado pérdidas al gobierno, tiene que hacer dos cosas de inmediato. Primero, debe hacer un informe técnico donde explique con pruebas cómo se usó mal el dinero y cuánto fue el daño. Segundo, debe avisarle al Órgano Interno de Control (que es como el jefe de vigilancia) para que inicie un proceso de castigo contra los responsables, según la Ley de Responsabilidades. En ese aviso, tiene que incluir el informe con el monto del daño y todos los documentos que lo comprueben.
- Art. 43La Auditoría Superior puede pedirle a los órganos de control interno o al Tribunal de Justicia Administrativa que castiguen a quienes hayan causado un daño económico al gobierno de la Ciudad de México. Esto aplica tanto para servidores públicos como para ciudadanos o empresas que, por acción o error, afecten el dinero público o los bienes de las instituciones que se revisan. También pueden sancionar a funcionarios públicos que no entreguen a tiempo los informes sobre cómo siguieron las recomendaciones que les hizo la Auditoría. Además, si algún trabajador de la propia Auditoría se chafa y no reporta las irregularidades que encuentra al revisar las cuentas del gobierno, también le pueden fincar responsabilidades. En resumen, buscan que nadie se salte la ley ni perjudique el dinero de todos.
- Art. 44La Auditoría Superior puede exigir que se pague una compensación económica cuando alguien cause daños al dinero público de la Ciudad de México o al patrimonio de las entidades que fiscaliza. Esto aplica si el daño o pérdida se puede calcular en dinero, como cuando se malgastan recursos o se comete un fraude. El objetivo es que se devuelva exactamente lo que se perdió o dañó, para que el gobierno o la entidad afectada recupere lo que le corresponde. Todo esto se hace siguiendo las reglas que marca el Código correspondiente.
- Art. 45Este artículo dice que si alguien causa un daño, las multas o sanciones económicas que tenga que pagar se calcularán siguiendo las reglas que ya marca el Código. Además, el Tribunal puede imponer sus propias sanciones, y estas no sustituyen a las que ya hayan puesto otras autoridades. Es decir, una persona puede recibir un castigo del Tribunal y, al mismo tiempo, otro castigo diferente de otra dependencia, todo por el mismo asunto.
- Art. 46La Auditoría Superior, que es como el "supervisor" del dinero del gobierno, revisa la Cuenta Pública (el informe anual de gastos) y, si encuentra fallas, emite unos documentos llamados "pliegos de observaciones". Si los responsables no aclaran o arreglan esos problemas, la Auditoría calcula cuánto dinero se perdió y define una multa o sanción económica que deben pagar. Después, ellos mismos van con un juez para que obligue a los infractores a devolver lo que dañaron. Todo esto aplica cuando se afectan los programas públicos o el presupuesto del país, es decir, cuando se usa mal el dinero de todos.
- Art. 47Si te llega un reporte con observaciones sobre tu situación financiera o administrativa, tienes 30 días hábiles (sin contar sábados, domingos ni días festivos) para entregar documentos y explicaciones que aclaren esas observaciones. Si no lo haces en ese tiempo, la Auditoría Superior aplicará lo que dice el Artículo 39 de esta ley, que puede implicar sanciones. El Auditor Superior puede darte otros 30 días extra si tú se lo pides por escrito, explicando por qué necesitas más tiempo y presentando pruebas que justifiquen tu solicitud.
- Art. 48El artículo dice que si alguien debe dinero por una infracción de esta Ley, esa deuda se considera un crédito fiscal, como los impuestos que no se pagan. Esto significa que el gobierno puede cobrarla mediante un proceso de ejecución, como embargar bienes o cuentas bancarias. El procedimiento para hacer ese cobro está en el Código que menciona la ley y en otras reglas similares. En corto, si debes, te pueden cobrar por la vía fiscal.
- Art. 49Este artículo habla de los plazos para denunciar o reclamar cuando alguien comete una falta relacionada con el dinero público. Las acciones legales, sean civiles, penales o administrativas, tienen un tiempo límite para presentarse, que se llama "prescripción". Si la falta es grave, ese plazo no puede ser menor a siete años. La Auditoría Superior debe darle seguimiento a estos casos para que no se venzan los plazos y se pueda actuar hasta el final. Además, la Secretaría de Finanzas y otras autoridades tienen que darle a la Auditoría toda la información que necesite para hacer su trabajo.
- Art. 50Este artículo dice que la Auditoría Superior, que es la que revisa cómo se gasta el dinero público, necesita un presupuesto para hacer su trabajo. Cada año, su presupuesto debe ser al menos el 0.32% de todo el dinero que el gobierno de la Ciudad de México planea gastar. El monto exacto lo calculan con base en ese porcentaje mínimo. Después, el proyecto de presupuesto de la Auditoría se revisa y se incluye dentro del presupuesto general de la Asamblea Legislativa.
- Art. 51El Congreso tendrá que aprobar cada año un dinero extra para que el Servicio Profesional Fiscalizador de Carrera pueda funcionar bien. Ese presupuesto extra debe alcanzar para que este servicio tenga sus propias áreas de trabajo, así como reglas claras para contratar, capacitar, ascender y evaluar a su personal. En pocas palabras, se asegura que haya recursos suficientes para que este grupo de auditores públicos pueda hacer su labor de manera profesional y permanente.
- Art. 52La Auditoría Superior revisa cómo se gastó el dinero público, pero lo hace desde afuera, sin depender de nadie más. Eso significa que su trabajo es totalmente independiente y no tiene nada que ver con otras revisiones que hagan las propias dependencias del gobierno. No hay conflicto de intereses porque ellos no son parte del mismo equipo que están auditando.
- Art. 53La Auditoría Superior debe trabajar en equipo con las oficinas que revisan el dinero público dentro del gobierno de la Ciudad de México, siguiendo las reglas del Sistema Anticorrupción de la Ciudad. Esto sirve para que compartan información y documentos cuando sea necesario, y para que se ayuden mutuamente a cumplir su trabajo de revisar cómo se gasta el dinero del gobierno. Además, el jefe de la Auditoría Superior y el de la Secretaría de la Contraloría General se van a juntar cada mes para ponerse de acuerdo en tres cosas: primero, definir las políticas y acciones que van a promover juntos contra la corrupción; segundo, compartir sus planes de auditorías para detectar riesgos y áreas donde pueda haber problemas; y tercero, intercambiar opiniones sobre los resultados de las revisiones y acordar criterios para decidir cuándo algo es una irregularidad.
- Art. 54La Auditoría Superior, que es la oficina encargada de revisar cómo se gasta el dinero público, debe trabajar junto con otras dependencias del país y del extranjero. Para eso, tiene que cooperar con los demás miembros del Sistema de Fiscalización de la Ciudad de México y con organismos nacionales e internacionales. Todo esto lo hace con el propósito de revisar mejor el uso de los recursos y adoptar las mejores formas de hacer su trabajo, tanto las que se usan en México como en otros países.
- Art. 55La Auditoría Superior se encarga de revisar cómo se gasta el dinero público y lo hace a través de diferentes tipos de auditorías. Estas auditorías pueden ser, por ejemplo, para checar que los números cuadren (financiera), que se sigan las reglas (cumplimiento), que el dinero se use bien (desempeño), para investigar posibles fraudes (forense) o para revisar construcciones y obras financiadas por el gobierno (obra pública). La lista de tipos de auditoría no está cerrada, solo son ejemplos de las más comunes.
- Art. 56La Auditoría Superior (la oficina que revisa cómo se gasta el dinero público) puede ver todos los papeles, archivos y datos de cualquier dependencia del gobierno que esté revisando. También les puede pedir a esas dependencias cualquier información que necesite para hacer su trabajo de supervisión. Además, la Auditoría decide si va a hacer la revisión en las oficinas de la dependencia o si prefiere que le lleven los documentos a sus propias instalaciones.
- Art. 57La Auditoría Superior puede dar su opinión técnica al Congreso y al gobierno cuando se lo pidan, siempre y cuando no afecte su trabajo de revisar el dinero público. Lo hace dentro de lo que le toca hacer por ley. Si es necesario, firman acuerdos para trabajar juntos.
- Art. 58La Auditoría Superior puede hacer su propio plan de trabajo anual de auditorías sin pedir permiso a nadie. Las opiniones de una comisión no cuentan como aprobación. Tiene libertad total para decidir qué revisar, cómo planear, hacer y dar seguimiento a sus auditorías, cómo organizar su equipo, y qué acciones tomar si encuentra problemas, como presentar informes o denuncias. Pero ojo: no puede meterse en cómo manejan su día a día las instituciones que audita.
- Art. 59La Auditoría Superior, que es la que revisa cómo se gasta el dinero público, debe hacer su trabajo de forma clara y abierta para que todos podamos enterarnos. Toda la información que suelte, como los planes de auditoría o los informes de resultados, tiene que publicarse a tiempo, con datos fáciles de entender y en formatos que cualquier persona pueda usar, como archivos simples de descargar. También debe dar a conocer las recomendaciones que hace, las acciones que toma y cómo se va dando seguimiento a todo, a menos que por ley algunos datos sean secretos o privados. Además, tiene que poner en marcha formas de compartir información de manera proactiva, es decir, no esperar a que le pregunten, para que los ciudadanos sepamos cómo se fiscaliza el dinero y qué resultados se logran.
- Art. 60La Auditoría Superior debe presentar un informe completo que incluya todos los resultados de las revisiones que hizo al dinero público. Ahí van a venir los reportes de cada auditoría, las quejas que investigaron, los problemas graves que encontraron y sugerencias para mejorar las leyes y evitar corrupción. También tienen que agregar propuestas para que el gobierno maneje mejor sus cuentas, incluso si algunas dependencias no fueron revisadas ese año. Todo esto debe publicarse en internet en un formato fácil de entender y descargar.
- Art. 61La Auditoría Superior (la que revisa cómo se gasta el dinero público) puede usar guías, manuales y reglas propias, y también las normas nacionales e internacionales, para hacer sus auditorías (revisiones de cuentas). También puede tomar en cuenta las recomendaciones de la ONU y otras organizaciones para mejorar sus procesos, sin tener que seguirlas al pie de la letra si no le aplican.
- Art. 62El artículo dice que la Auditoría Superior es la única que puede explicar cómo se aplica esta ley en temas de administración. Para eso, tiene tres encargos: primero, hacer guías de auditoría bien detalladas para que los trabajos sean de alta calidad. Segundo, asegurarse de que todas las personas o empresas que manejen dinero público lo hagan de forma correcta y eficaz. Tercero, revisar que los que reciben recursos públicos tengan sistemas de control interno que funcionen bien, que garanticen que se cumplan las leyes y que las decisiones se tomen con honestidad. Además, esos controles deben evaluarse periódicamente para ver si siguen siendo útiles.
- Art. 63La Auditoría Superior, cuando revisa las cuentas del gobierno, no te puede pedir más papeles o trámites de los que ya están marcados en la ley. Solo puede exigir lo que las reglas y normas ya establecen para quienes están siendo auditados. En otras palabras, no te pueden inventar requisitos nuevos ni hacerte perder el tiempo con formalidades extra. Todo debe estar dentro de lo que ya está escrito en los reglamentos y principios que aplican.
- Art. 64Los organismos o personas que son revisados por la Auditoría Superior deben entregar a tiempo toda la información y documentos que les pidan para que se pueda hacer la revisión. Si no tienen esa información, deben comprobar que ya la pidieron a quien la tiene, y decir dónde está. Así, la Auditoría puede pedirla directamente o verificarla con quien la guarda. Esas personas o instancias tienen la obligación de ayudarle a la Auditoría cuando lo necesite.
- Art. 65Cuando se acaba el tiempo para entregar documentos, ya no podrás meterlos, a menos que estés en uno de estos casos: primero, que tengan una fecha más reciente (es decir, que se hayan hecho después). Segundo, que puedas comprobar que ya le pediste los documentos a otra persona dentro del plazo. Tercero, que demuestres que no te fue posible conseguir la información antes.
- Art. 66Si un negocio o persona está siendo auditada, debe prestarle al equipo de auditores un espacio de trabajo y las herramientas necesarias para que hagan su revisión sin problemas. Esto aplica tanto mientras hacen la auditoría como cuando están redactando el reporte final. En pocas palabras, si te toca una auditoría, no puedes poner trabas: tienes que darles lo básico para que trabajen (como una mesa, sillas o acceso a equipo).
- Art. 67El artículo 67 dice que cuando la Auditoría Superior (que es como un súper contador del gobierno) quiera revisar cómo se gastó el dinero en alguna dependencia pública, los jefes de esa dependencia tienen que ponerse de acuerdo con el Auditor para que la revisión se pueda hacer sin problemas. Pueden asignar a una persona específica que sea el enlace o el representante para que se encargue de toda la comunicación con los auditores. En pocas palabras, deben nombrar a alguien que coordine las visitas y entregue los papeles que pidan. Si no lo hacen así, la Auditoría no podría hacer su trabajo de revisión de cuentas.
- Art. 68La Auditoría Superior tiene la obligación de crear su propio Código de Ética, que es como un reglamento interno que define cómo deben comportarse sus trabajadores. Ahí deben incluir los valores y principios que guían su trabajo público, como la honestidad y la justicia. También tienen que asegurarse de que todo su personal tenga la preparación profesional y las cualidades personales necesarias para actuar con integridad, independencia, objetividad, imparcialidad, confidencialidad y capacidad técnica. En otras palabras, la ley obliga a la Auditoría a poner por escrito cómo quieren que se manejen sus empleados para que hagan su labor de manera ética y profesional.
- Art. 69La Auditoría Superior (la oficina que revisa cómo se gastan los recursos públicos) tiene que crear reglas y pasos claros para asegurarse de que su trabajo de revisión sea de buena calidad. También debe poner en marcha métodos para verificar que esas reglas se estén cumpliendo en las revisiones que hacen.
- Art. 70La Auditoría Superior tiene que hacer su trabajo siguiendo unas reglas llamadas Normas Generales de Auditoría Gubernamental, que están en esta ley, y también otras reglas especiales que ella misma pueda crear. Esas reglas son obligatorias y marcan los estándares mínimos que deben cumplir quienes revisan el dinero y las acciones del gobierno, basándose en lo que hacen los auditores en otros países. El objetivo de estas normas es definir qué requisitos personales y técnicos debe tener el auditor, dar criterios para guiar y evaluar su trabajo, y asegurar que todos los auditores actúen de manera profesional y clara para que la sociedad entienda su función y responsabilidad.
- Art. 71La Auditoría Superior puede crear reglas especiales para hacer distintos tipos de auditorías, siguiendo lo que ya está definido en el Sistema de Fiscalización de la Ciudad de México. Esto sirve para que todas las revisiones se hagan de la misma forma y con técnicas profesionales adecuadas, según las diferentes áreas que participan en la revisión del dinero público. En pocas palabras, buscan que las auditorías sean uniformes y estén bien hechas.
- Art. 72Todo lo que se hace en esta ley (trámites, juntas o procesos) solo se puede hacer en días laborales. Esos días son los mismos que la ley del trabajo marca como hábiles, y no cuentan los días que esa misma ley considera como inhábiles. Tampoco se trabajan los periodos de vacaciones o las suspensiones que decidan la Auditoría Superior y las empresas fiscalizadas, siempre y cuando lo publiquen en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México. En otras palabras, si es sábado, domingo, día festivo o día que ellos mismos cierren por vacaciones, no se puede hacer ningún trámite de los que habla esta ley.
- Art. 73En este artículo se habla de los plazos o tiempos que tienes para hacer algo en un juicio. Por regla general, esos plazos se cuentan por días hábiles, es decir, solo de lunes a viernes, sin contar sábados, domingos ni días festivos. El plazo empieza a correr desde el día hábil después de que te notifiquen (te avisen oficialmente). Si necesitas más tiempo, puedes pedir una prórroga, pero solo si explicas bien las razones por las que la necesitas.
- Art. 74Cuando la ley no te diga específicamente en cuántos días debes hacer un trámite o entregar un documento, se toma por regla que tienes tres días hábiles. Días hábiles son los que sí cuentan para trabajar, es decir, de lunes a viernes, sin incluir sábados, domingos ni días festivos. Así que, si no hay un plazo indicado, se entiende que debes cumplir en ese tiempo.
- Art. 75Cuando te avisen de algo dentro de un trámite de auditoría, ese aviso cuenta desde el mismo día en que te lo dan, no tienes que esperar al día siguiente. Esto aplica para cualquier notificación que te hagan durante el procedimiento que marca esta ley. Así que si te avisan hoy, ya surte efecto hoy mismo.
- Art. 76El Artículo 76 habla sobre cómo los auditores hacen su trabajo de revisión. Dice que los procedimientos de auditoría son los pasos prácticos que usan para investigar y verificar la información de una dependencia o institución pública. Su objetivo es reunir pruebas suficientes para que el auditor pueda dar una opinión honesta y profesional, y también para mejorar cómo funciona esa institución. Para hacerlo, el auditor se basa en reglas llamadas Normas Generales de Auditoría Gubernamental, que le dicen cómo revisar las operaciones y acciones de los que son auditados. Al final, con lo que encuentra, hace conclusiones y recomendaciones para que las cosas se hagan mejor.
- Art. 77El artículo 77 establece las reglas para hacer auditorías de dinero público. Primero, los auditores deben revisar que se haya usado la Ley General de Contabilidad Gubernamental (que es la que dice cómo llevar las cuentas del gobierno). Segundo, cada auditoría tiene que tener una razón clara, basarse en la ley y ser ordenada por alguien con autoridad para hacerlo. Tercero, se asume que los funcionarios, servidores públicos y cualquier persona relacionada con la institución auditada actuaron de buena fe (es decir, con honestidad), a menos que haya pruebas formales de lo contrario.
- Art. 78El artículo 78 dice cuáles son las obligaciones y facultades del auditor, que es la persona encargada de revisar cómo se usan los recursos públicos. El auditor tiene que hacer auditorías (revisiones detalladas), visitas, inspecciones y evaluaciones, siempre siguiendo las leyes. También puede levantar actas (documentos oficiales) con dos testigos presentes. Debe investigar cualquier cosa ilegal, revisar documentos y sacar copias certificadas de papeles originales si es necesario. Además, tiene que guardar secreto sobre lo que ve en su trabajo y elaborar reportes con los resultados, como el Informe de Auditoría y las cédulas de observaciones (listas de fallas encontradas).
- Art. 79Cuando un auditor de la Auditoría Superior planea o revisa cuentas, debe seguir al pie de la letra las reglas oficiales y las Normas Generales de Auditoría. Tiene que ser justo y usar su criterio profesional sin inclinarse por nadie. Esas normas se dividen en cuatro grupos: - **Personales**: el auditor debe ser profesional, honesto y cuidadoso. - **De ejecución**: pasos para hacer la auditoría bien, como revisar controles internos y juntar pruebas. - **De informes**: cómo presentar los resultados de forma clara. - **De recomendaciones**: dar seguimiento a las sugerencias para que se cumplan y beneficien al público.
- Art. 80El auditor tiene que estar siempre al día en las reglas, métodos y técnicas para hacer su trabajo, y debe tener los conocimientos y habilidades necesarios para realizarlo. También necesita tener experiencia profesional y un buen criterio para tomar decisiones. Además, está obligado a seguir aprendiendo sobre temas técnicos, de contabilidad, administración, finanzas y las leyes del gobierno.
- Art. 81El auditor que revisa cuentas públicas debe trabajar sin que nadie lo presione ni tener intereses personales que afecten su juicio. Para lograrlo, tiene que: resolver cualquier problema que le impida hacer bien su trabajo; no meterse en negocios o regalos con la persona o empresa que está auditando; apartarse si hay algo que le quite imparcialidad, como una amistad o un conflicto de intereses; y no violar la Ley de Responsabilidades de la Ciudad de México. Si al auditor le surge un impedimento, debe avisar a su jefe, quien tiene tres días hábiles para decidir si lo cambia o no. Si el jefe dice que no hay problema, el auditor sigue; si acepta la excusa, nombra a otro auditor. Y esa decisión del jefe ya no se puede impugnar ni reclamar.
- Art. 82El artículo 82 habla sobre cómo debe trabajar un auditor: tiene que planear y hacer su chamba con una actitud de escepticismo profesional, es decir, no creyéndole todo a la primera. Esto significa que el auditor debe revisar con ojo crítico la evidencia que consigue, y estar bien atento a cualquier cosa que contradiga o haga dudar de los documentos que le da la empresa. Básicamente, el auditor no se puede dejar engañar y tiene que asegurarse de que la información que revisa no tenga errores.
- Art. 83El auditor debe hacer su trabajo con criterio profesional, usando al máximo sus conocimientos y experiencia, y explicando de manera clara y sencilla qué va a revisar y para qué. Mientras audita, tiene que buscar formas de prevenir problemas o reducir riesgos, pérdidas o desperdicios, para que la información financiera y de gestión sea útil, confiable y se usen bien los recursos. Tiene que actuar con dedicación, honestidad y profesionalismo, haciendo su labor con cuidado, buena fe y esmero, y debe asegurarse de que todo se haga siguiendo estos puntos: 1. Usar métodos y pruebas adecuados para que los resultados de la auditoría sean seguros. 2. Que los hallazgos y conclusiones estén bien explicados, con razones claras y basados en evidencia suficiente. 3. Revisar de manera objetiva que la evidencia sí respalde lo que se encontró. 4. Supervisar el trabajo de auditoría de forma constante y en el momento adecuado. 5. Sustentar los informes con profesionalismo y objetividad, sin meter opiniones personales.
- Art. 84El auditor tiene la obligación de no contar ni compartir con nadie la información que descubre cuando revisa las cuentas de una empresa o entidad. Tampoco puede usar esa información para beneficio propio o de otras personas, a menos que un juez o una autoridad se lo pida con una razón válida y por escrito. Puede compartir esa información solo con quienes supervisan su trabajo, pero sin que se filtre a otros. Los documentos que usa el auditor para hacer su trabajo son privados y solo se muestran si una autoridad competente los solicita.
- Art. 85Antes de empezar una auditoría, el auditor debe hacer un plan donde defina qué va a revisar, cómo lo hará, con qué recursos y en qué tiempo, para que la auditoría salga bien. Ese plan tiene que estar por escrito, pero debe ser flexible por si surgen imprevistos o cambios. También debe diseñar pruebas y acciones que aseguren que las operaciones revisadas cumplen con las leyes y reglamentos. Para decidir qué áreas o programas revisar, el auditor debe tomar en cuenta los riesgos, la importancia de lo que se revisa y cómo está el control interno de la empresa o dependencia. Por último, para definir el alcance de la auditoría, debe considerar cosas como los objetivos del programa, la experiencia en casos de riesgo, el análisis de las operaciones y los plazos para entregar los informes, siempre priorizando la calidad.
- Art. 86El artículo 86 dice que, según el tipo de auditoría que se haga, los auditores deben revisar bien los controles internos (las reglas y procesos que usa una empresa para evitar errores o fraudes) de la persona o empresa que están revisando. Con base en eso, deciden qué tanto confiar en esos controles y qué tan profunda será la auditoría. La cantidad de revisión depende de lo que se quiera lograr y del nivel de precisión que se necesite. Para eso, el auditor debe elegir claramente qué controles y procedimientos va a revisar, y explicar si sirven para prevenir fallas, procesar información o verificar cosas. También debe hacer pruebas a esos controles y a los procedimientos importantes para obtener evidencia sólida.
- Art. 87El Artículo 87 dice que, para ver si los controles internos de una organización realmente funcionan, el auditor (la persona que revisa las cuentas) debe hacer pruebas según lo que quiera revisar. Primero, el auditor debe planear exámenes para asegurarse de que los controles o prácticas que ya existen sean eficientes. Segundo, revisar esos controles es parte normal de cualquier auditoría, y el auditor tiene que comprobar que estén bien puestos y sirvan para lograr lo que se busca. Además, es obligatorio evaluar el sistema de control interno de la empresa o institución que se revisa, porque si esos controles son buenos, hay menos riesgo de que haya errores o trampas.
- Art. 88Cuando alguien va a hacer una auditoría (una revisión de cuentas o procesos), primero debe planearla bien. Esto incluye: fijar metas claras de lo que se quiere revisar, decidir hasta dónde va a llegar la revisión, elegir la forma en que se van a analizar los datos, y establecer con qué reglas se va a evaluar lo que se encuentra. También hay que coordinarse con otras dependencias del gobierno para no hacer el mismo trabajo dos veces o llegar a conclusiones diferentes. Por último, se debe elegir al personal adecuado, que tenga la experiencia necesaria, y asignarle bien las tareas y la supervisión.
- Art. 89La auditoría, que es una revisión detallada de cuentas o procesos, tiene que ser vigilada en cada una de sus etapas, desde el inicio hasta el final. También hay que supervisar a las personas que participan en ella para que hagan bien su trabajo. Todo esto se hace para asegurarse de que se cumplan los objetivos que se buscan con la auditoría.
- Art. 90El artículo dice que la supervisión de un plan, su puesta en marcha y su reporte sirve para guiar, orientar, vigilar y checar que se cumplan las metas. También implica que hay que documentar todo lo que se hace y contar los resultados. En pocas palabras, es como llevar un control para asegurarse de que las cosas salgan como se espera.
- Art. 91La supervisión de una auditoría sí puede dejarse en manos de otra persona, siempre y cuando se aseguren formas de revisar que el trabajo se haga bien, siguiendo las reglas de esta ley, las normas de auditoría y los estándares de calidad.
- Art. 92La supervisión de una auditoría la hace una persona con mucha experiencia, que tiene que explicar y justificar bien los resultados de su trabajo. Debe tener pruebas claras de lo que revisó, y dejarlas anotadas en los documentos de la auditoría. Así cualquiera puede verificar que sí se hizo una supervisión completa.
- Art. 93Los supervisores van a ayudar a diseñar los planes de trabajo para que los auditores aprendan bien lo que necesitan saber y hacer. La idea es que el personal auditor desarrolle sus conocimientos y habilidades. Además, con esto se busca que entiendan claramente los objetivos, el alcance, el enfoque y los pasos a seguir en su trabajo.
- Art. 94Este artículo dice que cuando alguien supervisa una auditoría, tiene que revisar varias cosas. Primero, checar que los trabajos estén bien planeados desde el principio. También debe asegurarse de que todo se haga según el programa aprobado, con los métodos correctos y cualquier cambio autorizado. Además, tiene que verificar que los documentos (como notas y reportes) se hagan bien y estén completos, y que cualquier observación o conclusión tenga fundamentos legales y técnicos. Por último, debe confirmar que la auditoría cumpla sus objetivos y que los informes sean claros, objetivos y estén escritos de forma útil y convincente.
- Art. 95El auditor, que es la persona que revisa el dinero o los programas del gobierno, tiene que juntar pruebas que sean suficientes (que alcancen), claras, que tengan que ver con lo que revisa y que estén bien hechas, para poder opinar con seguridad. También debe tener todos los papeles que comprueben lo que encontró, desde el plan de trabajo hasta los reportes finales. Para hacer su trabajo, debe usar métodos que le ayuden a estar seguro de la verdad de lo que vio, sin inventar nada, y está obligado a decir todo lo que descubrió, aunque sea malo, sin esconder nada. La evidencia son los documentos o datos que respaldan lo que dice en su reporte, y deben ser útiles tanto para la ley como para los hechos. Al final, todo lo que revise, como papeles, sistemas o registros, servirá para justificar sus conclusiones y, si encuentra problemas, para que se tomen acciones.
- Art. 96El artículo dice que el auditor debe hacer su trabajo con mucha atención y sin dar nada por hecho, revisando bien cada prueba que encuentre para asegurarse de que sea confiable y útil. Si la información que tiene no es clara, confiable o no sirve para lo que necesita, el auditor debe buscar otras formas o métodos para confirmar si los datos son verdaderos.
- Art. 97El auditor tiene que guardar un registro de todo lo que hizo durante su revisión, ya sea en papel o en computadora. Todos los resultados de la auditoría deben estar anotados de forma clara, ordenada y precisa, incluyendo los análisis, pruebas y conclusiones de lo que examinó. La Auditoría Superior debe asegurarse de que el auditor prepare sus documentos a tiempo y que estos demuestren que la auditoría se hizo siguiendo las reglas y la ley. Esos documentos (llamados papeles de trabajo) son propiedad exclusiva de la Auditoría Superior, nadie más puede verlos y son confidenciales, a menos que una autoridad legal los pida. Además, los papeles deben ser tan completos y detallados que otro auditor, aunque no haya estado en esa auditoría, pueda entender todo el trabajo que se hizo y por qué se llegó a ciertas conclusiones. La Auditoría Superior guarda estos papeles por el tiempo que marque la ley y cuida que no se pierdan o dañen.
- Art. 98Cuando el auditor termine su trabajo, tiene que hacer un reporte por escrito, bien claro y sin rodeos, para que cualquier persona lo entienda. Ese reporte debe incluir todo lo que hizo, los problemas que encontró, las pruebas que usó y sus recomendaciones, sin información vaga o que pueda prestarse a confusiones. También debe basarse solo en pruebas reales y seguir las reglas de la ley y de la Auditoría Superior. Antes de entregar el reporte final, el auditor tiene que revisarlo con la persona a la que auditó o su representante, y con los responsables de las áreas que revisó.
- Art. 99La Auditoría Superior va a decidir cómo deben ser los informes de las auditorías que se hacen al gobierno. Esto incluye las reglas, los requisitos, el formato y la estructura que deben seguir esos documentos. En otras palabras, ella pone las reglas del juego para que todos los informes tengan la misma forma y no falte nada importante. Así se asegura de que estén completos y claros.
- Art. 100Este artículo dice que cualquier observación que se haga sobre un documento o asunto legal debe organizarse y escribirse de forma clara, precisa y objetiva. Además, si se puede, hay que medir o ponerle un número a esas observaciones para que sean más fáciles de entender. Por ejemplo, en vez de decir "hay muchos errores", mejor decir "hay 10 errores". La idea es que todo quede bien explicado y sin confusiones.
- Art. 101El auditor que hace la auditoría es el único responsable de todo lo que escriba en su informe, como sus descubrimientos, opiniones y sugerencias. Eso significa que si hay errores o problemas en lo que dice, a él o ella le toca responder. No puede echarle la culpa a otra persona, ni al jefe ni al equipo. En resumen, lo que ponga en el papel es su responsabilidad directa.
- Art. 102Si un auditor encuentra algo raro o ilegal durante su revisión, tiene que avisarle a su jefe directo. También debe ayudar al área legal de la empresa o dependencia para que armen los documentos y pasos necesarios. Esto sirve para que se puedan tomar las medidas correspondientes, como denuncias o correcciones. En pocas palabras: el auditor reporta lo malo y colabora con los abogados para solucionarlo.
- Art. 103Cuando se hace una auditoría, si se encuentran cosas raras o sospechosas, deben investigarse a fondo para saber si realmente hay algún problema o no. Se revisan los detalles de las operaciones y cualquier pista que aparezca, ya sea durante la auditoría o por otros medios. La idea es confirmar si todo está bien o detectar si hay irregularidades, como fraudes o errores.
- Art. 104El auditor debe investigar muy bien cualquier cosa que parezca fuera de lo normal o incorrecta. Para eso, tiene que poner mucha atención y esforzarse al máximo en su trabajo. Lo que busca es cumplir con su objetivo de manera efectiva, sin dejar pasar detalles importantes.
- Art. 105Cuando el auditor lo necesite, debe pedir ayuda a expertos para hacer su revisión. Es obligatorio que un abogado participe cuando se tengan que justificar las irregularidades encontradas, es decir, explicar por qué algo está mal y con qué leyes se sustenta.
- Art. 106El auditor (la persona que revisa cuentas o gastos) tiene que checar, con ayuda de los abogados de la dependencia, que todo lo que investigó y puso en su reporte esté bien comprobado. Esto significa que los datos deben tener pruebas (como recibos o documentos), estar respaldados con información sólida y explicar claramente por qué se hicieron las cosas. Si falta algo de esto, el informe no sirve. En pocas palabras, es asegurarse de que todo esté en orden para que no haya dudas.
- Art. 107Si un auditor (la persona que revisa cuentas públicas) encuentra algo mal que pueda ser responsabilidad de alguien, tiene que explicar bien en sus reportes cuándo, dónde y cómo pasó, y qué tipo de falta se cometió. También debe mostrar pruebas claras de todo. Después, la Auditoría Superior puede, si ya tiene toda la información necesaria, mandar el caso al Tribunal, a la Fiscalía o al Órgano Interno de Control, dependiendo de a quién le toque resolverlo.
- Art. 108El auditor tiene la obligación de ser muy cuidadoso cuando encuentra señales de que algo ilegal está pasando. Debe guardar bien las pruebas para que no se pierdan ni se dañen. Esto ayuda a que las investigaciones o los juicios que puedan iniciarse sean más sólidos y efectivos.
- Art. 109La Auditoría Superior (la que revisa el dinero público) les va a pedir a las dependencias o personas que fiscaliza que tomen medidas para evitar que vuelvan a cometer los mismos errores que ya les señalaron en reportes anteriores. Es como si un contador te dice "oye, cuida tus recibos" antes de que tengas problemas con Hacienda. Las acciones que sugiere pueden ser para corregir fallas, pagar lo que se deba o simplemente mejorar los procesos. El chiste es que las irregularidades no se repitan, resolviendo las observaciones que ya se hicieron en informes pasados.
- Art. 110La Auditoría Superior le va a decir a quien fiscalizaron los resultados de las auditorías y qué cosas debe hacer para corregir los errores o fallas que encontraron. La persona o empresa que fue auditada tiene que entregar los papeles o la información que demuestren que ya hizo los cambios que le recomendaron.
- Art. 111El auditor tiene que revisar si la persona o empresa que está siendo fiscalizada realmente aplicó las medidas que se le pidieron. Esto es para verificar que cumplió en los tiempos que marca la ley o las reglas de la entidad que hace la revisión.
- Art. 112La Auditoría Superior va a nombrar equipos de supervisión para checar a quienes ya les recomendó algo. Si la situación que causó la recomendación cambia de forma justificada, se puede volver a analizar y modificar esa recomendación.
- Art. 113Imagina que la Auditoría Superior le pide a una dependencia del gobierno que arregle un problema, pero para hacerlo necesita ayuda de otras oficinas públicas. En ese caso, la dependencia ya cumplió si demuestra que hizo todo lo que podía hacer por su cuenta; las otras oficinas están obligadas a apoyar de inmediato cuando la Auditoría se los pida. Si alguna de esas oficinas se niega sin una razón válida, la Auditoría le avisará al órgano de control interno (como el área que vigila a los servidores públicos) para que investigue y pueda castigarlos. Los artículos transitorios solo aplican para la entrada en vigor y actualización de esta ley, por ejemplo, que empieza a regir al día siguiente de aprobarse, y que la revisión de cuentas públicas del 2012 se hará con las reglas viejas, pero la del 2013 ya con las nuevas. También se dan 90 días hábiles para ajustar los reglamentos, y se aclara que el actual Contador Mayor seguirá siendo el Auditor Superior hasta cumplir su periodo de siete años, a menos que los diputados lo destituyan con tres cuartas partes de los votos.