REGLAMENTO de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos
Artículos explicados en lenguaje simple
- Art. 1Este reglamento sirve para ponerle reglas claras a la Ley General de Residuos, la cual se encarga de cómo manejar la basura y los desechos de forma segura. Aplica en todo México, incluyendo las zonas donde el país tiene control, como el mar. Quien se encarga de hacerlo cumplir es el gobierno federal, específicamente la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Para vigilar que se cumpla, la Semarnat puede pedir ayuda a la Agencia Nacional de Seguridad Industrial, pero solo cuando se trate de residuos de la industria petrolera; para los demás casos, usa sus propias oficinas que están definidas en su reglamento interno.
- Art. 2Este artículo solo sirve para definir palabras clave que se usan en este reglamento. Por ejemplo, te explica que cuando habla de "almacenamiento" se refiere a guardar residuos peligrosos en lugares especiales que eviten que se derramen o escapen. También define "acopio" como juntar basura de varios lugares para manejarla, y "cadena de custodia" como un documento donde se registra cómo se toman, transportan y entregan muestras para analizar. Además, aclara qué es un "centro de acopio" (un lugar autorizado para recibir y juntar residuos peligrosos temporalmente), y otros términos como "confinamiento controlado", que son construcciones especiales para enterrar residuos peligrosos. En pocas palabras, te da el significado exacto de palabras técnicas para que no haya confusión.
- Art. 3Cuando un terreno o edificio está contaminado y el gobierno necesita usarlo por razones de beneficio público (como construir una carretera o un hospital), primero debe anotar en el Registro Público de la Propiedad que ese lugar está contaminado. En ese registro tienen que escribir qué tipo de contaminante hay, qué tan grave es y cuánto costará limpiarlo. Solo después de hacer ese registro, se puede hacer el avalúo, que es calcular cuánto vale el inmueble para pagarle al dueño si lo expropian, o sea, si se lo quitan por causa de utilidad pública.
- Art. 4Básicamente, este artículo dice que los acuerdos que haga el gobierno federal con los estados y los municipios no pueden meterse en asuntos que ya estén cubiertos por tratados internacionales firmados por México. O sea, si ya existe un tratado con otro país sobre cierto tema, los gobiernos locales no pueden hacer sus propios acuerdos para manejar ese mismo tema.
- Art. 5La dependencia del gobierno (la Secretaría) puede crear grupos de expertos para pedirles opinión sobre los temas que le tocan. Para crear estos grupos, el jefe de la Secretaría debe publicar un aviso oficial en el Diario Oficial de la Federación donde explique quiénes los forman, cómo se organizan y cómo trabajan. También tiene la libertad de coordinarse o pedir consejo a otros grupos o sistemas que ya existan por su cuenta.
- Art. 6Este artículo dice que para reducir los residuos peligrosos, el gobierno va a impulsar tres cosas: primero, cambiar materiales que generan basura peligrosa por otros que no la generen. Segundo, usar tecnologías que produzcan menos o nada de estos residuos. Tercero, crear programas donde las empresas grandes ayuden a las pequeñas y medianas a reducir su basura peligrosa, o que estas reciban apoyo de universidades, asociaciones profesionales o cámaras industriales.
- Art. 7La Secretaría (la dependencia del gobierno federal encargada del medio ambiente) va a crear las reglas y el método para que todas las computadoras y sistemas de los estados y municipios usen el mismo formato al reportar información sobre la basura y los residuos, según lo que dice el artículo 37 de la Ley. Esta información se subirá a un sistema nacional que se llama "Sistema de Información sobre la Gestión Integral de los Residuos". También está incluido en esas reglas cómo se va a actualizar ese sistema cada año.
- Art. 8La Secretaría va a publicar en su página de internet las reglas y el método para hacer y actualizar listas de los basureros o lugares donde se han tirado secreta y ilegalmente distintos tipos de desechos en cada estado del país. Esas listas las van a armar juntos los gobiernos federal, estatal y municipal, como lo dice otra parte de la ley.
- Art. 9Si hay una emergencia por residuos (como un derrame tóxico o basura peligrosa), la primera autoridad que se entere debe avisar a las autoridades federales, estatales o municipales que correspondan. Esas autoridades van a actuar siguiendo los planes ya establecidos por la Ley General de Protección Civil y otras leyes que apliquen. En pocas palabras, nadie puede hacer como que no pasó nada: hay que reportarlo rápido para que los expertos resuelvan el desmadre.
- Art. 10La Secretaría es la única que puede aclarar cómo se aplica este reglamento cuando haya dudas, pero siempre siguiendo las órdenes del Presidente. Esto quiere decir que si tienes una duda sobre cómo interpretar alguna regla, no puedes preguntarle a cualquier autoridad, solo a la Secretaría correspondiente. En pocas palabras, la explicación oficial de este documento la da el gobierno federal a través de esa dependencia.
- Art. 11Este artículo dice que la decisión de llamar a un residuo "de manejo especial" se va a definir en la norma oficial mexicana que le toque. O sea, no es algo que decida cualquier persona, sino que las reglas para saber si un desperdicio se considera especial están escritas en una norma oficial del gobierno.
- Art. 12Este artículo dice que la Secretaría va a publicar unas reglas oficiales (normas oficiales mexicanas) para clasificar la basura que juntas en tu casa o en tu trabajo y que necesita un plan especial para manejarse. Esas reglas van a incluir listas de qué basura sí tiene que tener ese plan, cómo se hacen esas listas, y cómo se decide si algo se agrega o se quita cuando un estado o municipio lo pide. También van a definir qué tipo de plan aplicar según el tipo de basura, cómo controlarlo y qué pasos seguir para crearlo y ponerlo en marcha. Por último, las listas empezarán a valer desde la fecha que digan esas normas oficiales.
- Art. 13Las Normas Oficiales Mexicanas son como reglas técnicas que el gobierno publica para que todos sigan. Este artículo dice que esas reglas deben establecer cómo se hacen los planes de manejo de residuos, es decir, los pasos para administrar la basura o desechos. Además, deben definir quién es el responsable de cada cosa y cómo se reparte el trabajo entre todos los involucrados, como empresas, gobierno o ciudadanos. En resumen, las normas ponen el orden para que todos sepan qué hacer y quién responde.
- Art. 14El principio de responsabilidad compartida significa que tanto el gobierno, las empresas como los ciudadanos tienen que cooperar para manejar la basura de manera correcta. Este artículo dice que esa regla también aplica para residuos especiales y basura común que no tengan un plan de manejo especial. Es decir, aunque un tipo de desperdicio no tenga reglas específicas, todos seguimos siendo responsables de manejarlo bien. Esto incluye lo que digan la Ley, el Reglamento y las normas oficiales mexicanas. Básicamente, nadie se lava las manos: todos tenemos que ayudar a cuidar el ambiente.
- Art. 15Este artículo dice que las autoridades del gobierno federal, estatal y municipal pueden ponerse de acuerdo para trabajar en equipo en tres cosas. Primero, pueden hacer trámites más sencillos para que sea fácil vender y usar subproductos (materiales que sobran de algún proceso) sin dañar el ambiente. Segundo, pueden ayudar a difundir información para que la gente aprenda a reusar o aprovechar residuos peligrosos, de manejo especial y basura común. Tercero, pueden promover programas voluntarios, como auditorías ambientales (revisiones para ver si se cuida el ambiente) o certificaciones, donde los interesados propongan formas de generar menos basura o darle otro uso, evitando así la contaminación.
- Art. 16Este artículo dice que los planes para manejar residuos (basura o desechos) pueden ser de diferentes tipos según quién los haga, cómo se organicen y dónde se apliquen. Por ejemplo, hay planes privados (solo los hacen personas o empresas que la ley obliga) o mixtos (donde también participan autoridades). También pueden ser individuales (una sola persona o empresa hace su propio plan) o colectivos (varios se juntan para hacer un plan en común). Además, según la zona donde se usen, pueden ser nacionales (todo el país), regionales (varios estados o municipios) o locales (un solo estado o municipio).
- Art. 17Los encargados de hacer un plan de manejo pueden elegir entre dos opciones: hacerlo ellos mismos siguiendo las reglas oficiales, o unirse a un plan que ya exista. Si quieren unirse a uno ya creado, deben seguir los pasos que ese plan indique. Es importante que acepten por escrito todas las obligaciones que vienen en ese plan. Al hacerlo, se comprometen a cumplir con todo lo que dice. Básicamente, tienen la libertad de decidir si crear su propio plan o sumarse a uno ya aprobado.
- Art. 18Los gobiernos de tu ciudad o municipio, junto con una dependencia federal (la Secretaría), deben hacer planes para manejar de forma segura los residuos peligrosos que se generan en casas, como pilas, focos ahorradores o productos de limpieza. Esto aplica cuando la cantidad que tiras es igual o menor a la de los pequeños negocios, y también en departamentos, oficinas y oficinas de gobierno. Si tu municipio ya recolecta estos residuos o los separa junto con la basura normal, debe seguir las reglas de seguridad que marca la ley y las normas oficiales. Estos planes también pueden incluir otros tipos de basura que normalmente no tienen un manejo especial, como algunos residuos de jardín o de talleres.
- Art. 19Los gobiernos de los estados y municipios de México pueden compartir los planes de manejo de basura en sus territorios. Esto lo hacen para que la gente sepa cómo aprovechar mejor los residuos, construir instalaciones adecuadas y crear mercados donde se puedan vender o reciclar los materiales de desecho.
- Art. 20El artículo 20 dice que las personas o empresas que están obligadas por la ley a hacer un plan de manejo de residuos (basura o desechos) pueden cumplir con eso firmando los contratos o acuerdos que consideren necesarios. En esos documentos, pueden incluir, sin problema, lo siguiente: primero, qué residuos van a manejar y cuánto calculan de cada uno; segundo, cómo van a reducir la cantidad de basura, aprovecharla o darle un nuevo uso; tercero, cómo otros que también estén obligados pueden unirse al plan; y cuarto, cómo van a revisar y mejorar el plan con el tiempo.
- Art. 21Este artículo dice que las empresas o personas pueden vender o regalar sus residuos para que otra persona los use como material para hacer nuevos productos. Si se hace un contrato o documento que demuestre que se pasó la propiedad de los residuos y se incluye en el plan de manejo autorizado por la Secretaría, entonces esos residuos pueden llamarse "subproductos". También se pueden aprovechar los residuos si la misma empresa que los generó los vuelve a usar en su propio proceso, siempre y cuando esté en el plan de manejo registrado. Básicamente, se busca que la basura se reutilice como materia prima en lugar de tirarla.
- Art. 22La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada del medio ambiente) puede hacer acuerdos con empresas privadas, gobiernos estatales y municipales, y otras oficinas del gobierno federal. Esto lo hace para cumplir con los planes de manejo de basura y residuos. Con esos acuerdos, pueden impulsar planes que funcionen en todo el país, reducir la basura o darle un nuevo uso, facilitar el reciclaje, promover la compra de productos hechos con materiales reciclables o que se puedan devolver, y apoyar tecnologías baratas, buenas para el ambiente y la sociedad.
- Art. 23La Secretaría puede publicar en su sitio web el nombre de la persona o empresa que está obligada a crear y llevar a cabo un plan de manejo de residuos, además de decir qué residuos incluye ese plan. También, si el dueño del plan da permiso, la Secretaría puede publicar el plan completo en el mismo portal. Esto se hace siguiendo las reglas de la ley de transparencia, para que cualquier persona pueda consultar la información.
- Art. 24Si tienes que registrar un plan para manejar residuos peligrosos ante la Secretaría, debes seguir estos pasos. Primero, entra al portal de la Secretaría y llena un formulario en línea con los datos de tu empresa, el tipo de residuos que manejas, cómo los vas a manejar y quiénes serán los responsables. Si el plan es de varias empresas juntas, solo una persona se encarga de dar los datos de todos. Después, tienes que subir en el mismo sistema documentos como tu identificación oficial, el plan escrito y los acuerdos que hayas hecho con otros. Una vez que entregues todo, la Secretaría te dará automáticamente un número de registro. Si no puedes hacerlo por internet, ve a las oficinas de la Secretaría con copias de tus documentos para que te ayuden a llenar la información. Si después quieres cambiar algo en tu plan, solo necesitas decir el número de registro que te dieron.
- Art. 25Si eres un gran generador de residuos peligrosos (como una empresa grande), y la ley te obliga a presentar un plan para manejar esos residuos, debes seguir los pasos del artículo anterior. Cuando subes ese plan en el sistema electrónico del gobierno, solo te darán un comprobante de que lo recibieron. Después, la Secretaría tiene 45 días para revisar tu plan y darte un número de registro. En ese mismo tiempo, también puede sugerirte cambios a cómo piensas manejar los residuos; y cuando entregues tu informe anual, tendrás que explicar si seguiste o no esas sugerencias.
- Art. 26Para que quede comprobado que te uniste a un plan de manejo (un programa para manejar residuos) registrado ante la autoridad, necesitas uno de estos dos documentos. El primero es una copia certificada de un contrato o acuerdo firmado entre la empresa obligada y la persona que quiere unirse. El segundo es una carta donde la empresa obligada, ya sea por sí misma o por su representante legal, acepte por escrito que te incorporas al plan. En ese segundo documento, además, debe aparecer el número de registro del plan de manejo.
- Art. 27Este artículo dice que algunos residuos peligrosos pueden tener reglas especiales para manejarlos. Aplica a tres tipos: los que la ley ya considera peligrosos, los que están en una lista oficial pero cambiaron por el uso de nuevos materiales o procesos, y los que la norma oficial clasifica por tipo y dice que deben tratarse así. En pocas palabras, si manejas residuos peligrosos, a veces puedes usar condiciones diferentes a las normales, pero solo si cumplen con lo que marca la ley y la norma mexicana.
- Art. 28Las empresas que generan basura peligrosa pueden pedir por escrito a la Secretaría reglas especiales para manejar sus desechos, según su tipo de proceso o residuo. En la solicitud deben explicar detalladamente cómo es el proceso, qué características tiene el residuo, cómo planean manejarlo y por qué necesitan esas reglas especiales. La Secretaría tiene 30 días hábiles (sin contar fines de semana ni festivos) para responder si aprueba o no la propuesta. Que la Secretaría acepte estas reglas especiales no significa que el residuo deje de considerarse peligroso, sigue siendo igual de riesgoso que antes.
- Art. 29La Secretaría puede darte condiciones especiales para manejar residuos peligrosos y juntarlas en un plan de manejo. Aunque estén en el plan, la Procuraduría todavía puede ir a verificar que estés cumpliendo con todo. Si tu plan de manejo incluye esas condiciones aprobadas por la Secretaría, funciona como un permiso para las actividades de manejo de residuos peligrosos que sí necesitan autorización, pero no incluye el tirarlos en su destino final. Si te cachan que no cumpliste con las condiciones especiales, esas condiciones ya no valen y tendrás que manejar los residuos como lo dice la Ley, pidiendo los permisos que correspondan. El plan de manejo sigue siendo válido, excepto en la parte de las condiciones que ya no sirven.
- Art. 30Los sistemas de manejo ambiental son reglas y procedimientos que las empresas o industrias deben seguir para cuidar el medio ambiente. Este artículo dice que esos sistemas, que están mencionados en otro artículo de esta ley, deben combinarse con los sistemas que ya existen en una ley federal más importante. Como si le pidieras a una empresa que use el mismo método para manejar sus residuos que el que ya marca la ley general, para no hacer dos procesos diferentes.
- Art. 31El artículo 31 dice que todas las empresas que manejan residuos de la industria minera deben tener un sistema para controlarlos. En ese sistema, tienen que dejar muy claro quién es el responsable de cada paso, como quién junta, transporta o guarda los residuos. También deben explicar paso a paso qué van a hacer con esos materiales, desde que se generan hasta que se desechan. En pocas palabras, es como tener un plan escrito donde se detalla quién hace qué y cómo se maneja la basura peligrosa de la minería.
- Art. 32El artículo 32 dice que el gobierno federal (y no el estatal o municipal) es el encargado de controlar y regular ciertos residuos que salen de procesos donde se trabajan metales. Estos residuos vienen de actividades como hacer y transformar hierro, acero, aluminio, cobre y otros metales, ya sea fundiéndolos, laminándolos o dándoles forma. También aplica para cosas como fabricar tubos, soldaduras, piezas de metal, maquinaria, trofeos, medallas, y hasta pilas o acumuladores. En pocas palabras, si un negocio genera basura peligrosa al trabajar metales, le toca a la federación vigilarlo.
- Art. 33El artículo 33 dice que las empresas mineras deben crear un plan para manejar sus residuos, es decir, los desechos que salen de sus procesos. Ese plan debe incluir qué residuos son, cuántos generan, cómo los van a tratar sin dañar el ambiente, cómo los van a aprovechar si es posible, y cómo irán mejorando el plan con el tiempo. Además, ese plan tiene que registrarse ante la Secretaría de Medio Ambiente, siguiendo el procedimiento que marca el artículo 24 del mismo reglamento. En resumen, las empresas son responsables de tener todo por escrito y aprobado.
- Art. 34Cuando hablan de "sitio de generación", se refieren al terreno donde se produce la basura o donde están las instalaciones relacionadas con ese proceso. Los desechos de la industria metalúrgica deben tirarse siguiendo las reglas que marca el gobierno en las Normas Oficiales Mexicanas. En el caso de la minería, también hay que seguir esas normas, pero además los dueños pueden echar los residuos en minas subterráneas usando métodos como el relleno hidráulico, siempre que respeten lo que digan las reglas oficiales. Todas estas normas van a establecer cómo construir, operar, cerrar y, si se necesita, guardar temporalmente los residuos de estos proyectos.
- Art. 34 BisEste artículo dice que los residuos que se generan en la industria del petróleo y el gas son asunto del gobierno federal, no de los estados o municipios. Los residuos peligrosos que salgan de esas actividades se tienen que manejar según las reglas de este reglamento. Y los residuos de manejo especial, que no son tan peligrosos, se rigen por reglas especiales que pone la Agencia encargada. En pocas palabras, todo lo que sobra de trabajar con hidrocarburos lo controla el gobierno federal, y hay diferentes reglas según qué tan riesgoso sea el residuo.
- Art. 35Este artículo dice cómo se identifican los residuos peligrosos en México. Primero, se consideran peligrosos los que la Ley ya define como tales. También lo son los que aparecen en listas oficiales según sus características, como si son venenosos (tóxicos), explotan, se oxidan rápido, prenden fuego fácilmente (inflamables) o tienen agentes infecciosos. Además, cualquier mezcla que incluya residuos peligrosos o cosas que estuvieron en contacto con ellos, como equipos o construcciones viejas, también se considera peligrosa. Por último, si un residuo está en la lista pero solo es peligroso donde se genera, ahí aplica eso, a menos que otras reglas digan otra cosa.
- Art. 36El Artículo 36 dice que, para decidir si un residuo es peligroso o no, las reglas oficiales deben tomar en cuenta tanto los estudios científicos y técnicos como la experiencia práctica que tenga quien genera ese residuo (por ejemplo, una fábrica o un taller). O sea, no solo importan las pruebas de laboratorio, sino también lo que el generador ya sabe por años de manejar esos desechos. Ese conocimiento de andar diario debe declararlo en su "plan de manejo", que es como un documento donde explica cómo va a controlar y tratar sus residuos. Así se evita que pasen por alto información útil solo porque no viene de un científico.
- Art. 37Este artículo habla sobre cómo el dueño de un residuo (el generador) puede decidir si su residuo es peligroso o no, usando lo que sabe por experiencia. Si él sabe, por ejemplo, que viene de un proceso que ya conoce o de una mezcla de residuos peligrosos con otros materiales, puede decir que es peligroso. Pero si decide que no es peligroso, eso no lo libra de cumplir con todas las leyes que puedan aplicarle. En otras palabras, aunque tú creas que tu residuo no es riesgoso, igual tienes que seguir las reglas que te correspondan.
- Art. 38Mientras los materiales que podrían ser peligrosos estén guardados en sus tambos, bodegas o tanques de almacenamiento (ya sea materia prima, producto a medio hacer o producto terminado), no necesitas analizarlos ni tratarlos como residuos peligrosos. Pero si decides ya no usarlos en tu proceso y los tiras a la basura, ahí sí tienes la obligación de mandarlos a analizar. En ese momento, la ley ya los considera como residuos peligrosos generados y entran bajo las reglas que los controlan.
- Art. 39Si mezclas basura normal con residuos peligrosos (como los que son tóxicos), toda la mezcla se vuelve peligrosa. También, si en algún proceso juntas residuos que son corrosivos, reactivos, explosivos o inflamables con otros, y la mezcla sigue teniendo esas propiedades, se considera residuo peligroso y debe manejarse con reglas especiales.
- Art. 40Si mezclas tierra con residuos peligrosos (como químicos o materiales tóxicos), toda esa mezcla se considera peligrosa y debe tratarse como tal cuando la muevas o entregues. Si los residuos peligrosos están mezclados en lodos de plantas de tratamiento autorizadas, primero hay que analizarlos para saber qué contienen y luego cumplir con las reglas de descarga que les pongan, además de otras leyes aplicables. En las normas oficiales mexicanas se dirá qué residuos necesitan más estudios según lo peligrosos que sean. Los residuos peligrosos que salgan de dragar ríos, canales, presas o puertos, así como los de la minería o los que vengan en aguas sucias, se manejarán según lo que digan esas normas oficiales.
- Art. 41Las muestras de estudios médicos o de laboratorio no cuentan como residuos peligrosos, siempre y cuando vayan bien etiquetadas y empaquetadas según las reglas. Esto aplica solo para pruebas que evalúan tratamientos, como análisis clínicos o investigaciones. En otras palabras, si cumples con el etiquetado y el empaque correctos, no necesitas tratarlas como basura tóxica o peligrosa. Es como una excepción para que estos materiales no tengan los mismos requisitos estrictos que otros desechos riesgosos.
- Art. 42Según este artículo, hay tres tipos de personas o negocios que generan residuos peligrosos, según la cantidad que produzcan al año. El **gran generador** es quien produce 10 toneladas o más de esos residuos. El **pequeño generador** produce entre 400 kilos y menos de 10 toneladas. El **microgenerador** es un negocio (como una tienda o taller) que genera hasta 400 kilos. Si tienes varias sucursales o plantas en México, puedes sumar lo que genere cada una para saber en qué categoría caes.
- Art. 43Si generas residuos peligrosos por tu trabajo, la ley te obliga a registrarte en la Secretaría de Medio Ambiente. El trámite es sencillo: entras al portal de internet de la Secretaría y llenas todos tus datos, como el nombre de tu empresa, tu actividad, el domicilio y qué residuos peligrosos produces. También debes subir una foto de tu identificación oficial o el acta constitutiva de tu empresa; si ya tienes un Registro Único de Personas Acreditadas, solo pones ese número. Una vez que mandas la información, el sistema automáticamente te asigna un número de registro y te dice en qué categoría de generador entras. Si no puedes cargar los documentos por internet, tienes la opción de mandarlos por correo electrónico o llevarlos personalmente a las oficinas de la Secretaría.
- Art. 44Si generas residuos peligrosos (como aceites, químicos o pilas) y durante dos años seguidos produces menos o más de lo que registraste, tu categoría puede cambiar. Si quieres cambiar tu categoría, debes entrar al portal de la Secretaría de Medio Ambiente y meter tu número de registro, explicar por qué quieres el cambio y decir en qué categoría nueva quieres estar. La Secretaría te dirá en el momento si acepta tu cambio. Todo se hace por internet, sin papeleo presencial.
- Art. 45Si generas residuos peligrosos, puedes actualizar tus datos personales o la dirección de tu negocio directamente en el sistema que menciona el artículo 43 del Reglamento. Solo necesitas meter la información nueva ahí mismo. En cuanto lo hagas, la Secretaría (la autoridad ambiental) automáticamente dará por hecha la actualización, sin que tengas que hacer ningún otro trámite.
- Art. 46Este artículo dice que las empresas o personas que generan muchos (grandes generadores) o pocos (pequeños generadores) residuos peligrosos, como químicos o desechos tóxicos, tienen varias obligaciones. Tienen que identificar qué tipo de residuos producen y no mezclarlos con otros que sean incompatibles o con basura común. También deben guardarlos en envases seguros con etiquetas que digan qué son, quién los generó y la fecha, y almacenarlos en un lugar adecuado por el tiempo que permita la ley. Además, necesitan transportarlos con empresas autorizadas y avisar a las autoridades cuando cierren sus instalaciones. Estas reglas aplican igual si usan materiales importados temporalmente para sus procesos.
- Art. 47Este artículo habla de las empresas o negocios que generan muchos residuos peligrosos. Dice que, además de cumplir con otras reglas, deben presentar a la Secretaría de Medio Ambiente un plan para manejar esos residuos. El plan debe seguir los pasos que marca el artículo 25 de este Reglamento. La Secretaría revisará y decidirá si el plan está bien o no. Este requisito está en el Capítulo III, que trata sobre los permisos y autorizaciones.
- Art. 48Para pedir permiso a la Secretaría y poder manejar residuos peligrosos (como basura tóxica o química), tienes que llenar un formato oficial con varios datos. Primero, pones tu información general: nombre de la persona o empresa, dirección, teléfono, correo para recibir avisos y las coordenadas exactas de dónde están tus instalaciones. También debes incluir los datos de los representantes legal y técnico de la empresa, o el número de un registro especial si ya lo tienes. Además, tienes que describir cada residuo peligroso que vas a manejar (sus características físicas, químicas o biológicas), cuánto piensas manejar al año, la capacidad de tus instalaciones, el uso de suelo autorizado, la fecha de inicio y cuánto planeas invertir. Finalmente, explicas cómo vas a recibir los residuos, cómo los almacenas, qué equipos usas y cómo confirmas que la información sobre ellos es correcta.
- Art. 49Si quieres pedir permiso para poner un centro de acopio (un lugar donde se junta basura peligrosa), tienes que explicar cómo va a ser: si estará techado o al aire libre, de qué tamaño y material serán sus paredes y pisos, si la luz y ventilación serán naturales o artificiales, cómo guardarás los residuos (en montones o en botes), y qué harás para evitar que se derramen o contaminen. Si lo que quieres es reusar residuos peligrosos fuera de donde se generaron, debes detallar las características del material, los procesos donde lo usarás, cuánto planeas reusar al año y el balance de materiales. Para reciclar o coprocesar estos residuos, tienes que describir paso a paso los métodos, cuántos residuos vas a meter, qué emisiones y otros residuos saldrán, y si aprovechas energía, también el balance de energía y el poder calórico del residuo. Si ofreces servicios para tratar (deshacerte) de residuos peligrosos, debes explicar la tecnología que usarás, cuánto puedes tratar al año, los parámetros de control, y cómo vas a verificar que ya no son peligrosos después del tratamiento; si incluyen microbios dañinos, solo describe el tratamiento y las condiciones de operación. Por último, si usas pozos de inyección profunda para tirar los residuos, tienes que decir sus características, el método de inyección y las características geológicas del lugar.
- Art. 50Para pedir permiso para manejar residuos peligrosos, tienes que entregar estos papeles: tu identificación oficial o el acta de tu empresa, un documento que acredite a tu representante legal, y la autorización de uso de suelo. También necesitas un plano de tu planta que muestre dónde guardarás y manejarás los residuos peligrosos, un diagrama del proceso que indique dónde se generan contaminantes, y un programa de capacitación para el personal. Además, debes incluir un plan para prevenir y atender emergencias como derrames o incendios, y si aplica, la autorización de impacto ambiental. Si solo transportas residuos peligrosos, solo ocupas los primeros dos documentos y otros que menciona la ley.
- Art. 51Si quieres incinerar residuos peligrosos, debes entregar un plan de pruebas específico para ese proceso. Eso también aplica para métodos como pirólisis, plasma y gasificación. Si vas a tratar residuos peligrosos usando pozos de inyección profunda, necesitas el proyecto de diseño del pozo, los resultados de pruebas de que el pozo no tiene fugas, estudios de geología e hidrología del lugar, pruebas de cómo reacciona el suelo con el residuo y una comparación de los beneficios ambientales frente a otras tecnologías. Para tratar suelos contaminados, debes presentar una lista de todos los insumos que usarás (con sus nombres comerciales y cantidades por metro cúbico de suelo), más las hojas de seguridad de los químicos o bacterias, firmadas por un responsable técnico. Para construir un sitio donde se almacenen residuos peligrosos de forma definitiva, tienes que llevar un estudio de vulnerabilidad del lugar, que incluya geología, clima, hidrología, geofísica, cómo podrían moverse los contaminantes al agua subterránea, el nivel de protección del acuífero, los riesgos de accidentes y recomendaciones para reducir esos riesgos.
- Art. 52Los pequeños generadores de residuos peligrosos —como jeringas o desechos infecciosos— pueden juntarse en grupos para organizar su recolección y transporte. Si quieren hacerlo, deben pedir permiso a la Secretaría de Salud llenando un formato oficial. En esa solicitud tienen que incluir: el nombre y domicilio del encargado del transporte, cómo van a tratar los residuos para que ya no sean peligrosos y dónde los van a tirar al final, además del tipo de vehículo que usarán.
- Art. 53Para pedir permiso para recolectar y transportar residuos peligrosos, debes entregar estos documentos junto con tu solicitud: la identificación oficial del responsable, un comprobante de domicilio del mismo, la tarjeta de circulación del vehículo que usarás, y una lista con los nombres y domicilios de los microgeneradores (personas o negocios que producen poca cantidad de residuos peligrosos) que forman parte del sistema. Los primeros tres documentos los tienes que mostrar en original y copia simple para que los revisen. La autoridad tiene hasta 30 días naturales para darte una respuesta.
- Art. 54La Secretaría revisa tu solicitud y documentos. Si falta algo, te avisará una sola vez, dentro del primer tercio del tiempo que tiene para responderte, para que entregues lo que haga falta. Tienes el mismo tiempo para completarlo, contado desde que recibes el aviso. Si no entregas la información a tiempo, tu trámite se cancela. Si todo está bien, la Secretaría continúa y te da una respuesta según las reglas. Si piden más datos después, el plazo se detiene hasta que los entregues.
- Art. 55Cuando pidas una autorización a la Secretaría de Medio Ambiente, los tiempos de respuesta varían según lo que quieras hacer. Para instalar un centro de acopio, te responderán en 21 días hábiles (sin contar fines de semana ni días festivos). Si es para recolectar y transportar residuos peligrosos, o para incinerarlos o procesarlos, el plazo es de 30 días hábiles. Para cualquier otra actividad de manejo de residuos, la respuesta tardará 45 días hábiles.
- Art. 56Cuando la Secretaría te da una autorización para manejar residuos, ese documento debe traer datos bien específicos. Primero, tus datos personales o de tu empresa, el domicilio y la dirección de las instalaciones. También tiene que decir claramente qué actividades o servicios te autorizan, qué tipo de residuos vas a manejar y cómo los vas a procesar (las tecnologías o métodos que usarás). Además, debe incluir tu número de autorización, por cuánto tiempo es válida, cuánto tienes que pagar de garantía y las reglas técnicas que debes seguir para hacer el trabajo.
- Art. 57Si aún no hay reglas oficiales (normas mexicanas) para ciertas tecnologías como reciclaje, incineración o procesos nuevos, la autoridad puede pedir al que ofrece el servicio que presente un plan detallado y un protocolo de pruebas. Eso aplica cuando la tecnología es innovadora y nadie la ha usado antes, hay dudas de que funcione bien con residuos peligrosos, se planea quemar basura, o se van a manejar químicos dañinos como los compuestos orgánicos persistentes. Las pruebas deben seguir lo que diga la norma oficial correspondiente. Básicamente, es una forma de asegurarse de que algo nuevo y riesgoso se haga de manera segura.
- Art. 58Si tienes permiso para manejar residuos peligrosos, la duración del permiso depende de lo que hagas con ellos. Para tirarlos definitivamente en un lugar autorizado, el permiso dura 25 años, basado en cuánto tiempo va a funcionar esa instalación. Para otras actividades como reciclarlos, tratarlos, incinerarlos, juntarlos en centros de acopio o transportarlos, el permiso dura 10 años. En cualquier otra actividad que no esté especificada aquí, el permiso dura desde 1 año hasta 5 años, según cómo planees trabajar.
- Art. 59Si tienes un permiso para manejar residuos peligrosos, puedes pedir que lo renueven por el mismo tiempo que duró originalmente, siempre y cuando cumplas con lo siguiente: Primero, tienes que hacer la solicitud durante el último año de vigencia del permiso, pero a más tardar 45 días hábiles antes de que se venza. Segundo, las actividades que hagas deben ser exactamente las mismas que autorizaron al principio. Tercero, los residuos peligrosos que manejes no deben haber cambiado. Cuarto, solo tú, como dueño del permiso, puedes pedir la prórroga. La autoridad puede revisar que estés cumpliendo todo antes de darte el sí, pero si ya estás en un programa de auditoría ambiental, te pueden saltar esa revisión. La respuesta de la autoridad debe llegar en máximo 30 días hábiles desde que entregas tu solicitud; si no te contestan en ese tiempo, se entiende que tu prórroga está aprobada automáticamente.
- Art. 60Si tienes un permiso oficial, puedes pedirle a la Secretaría que lo cambie. Para eso, llena un formato que ellos te darán, donde escribas el número de tu permiso, qué cambio quieres y por qué, y además debes entregar los papeles que comprueben tus razones. La Secretaría revisará tu solicitud y, si todo está bien según las reglas, aprobará el cambio. Si solo quieres cambiar el nombre de tu empresa, no necesitas pedir permiso, solo debes avisar por escrito. A ese aviso debes anexar una copia certificada del acta de la junta de accionistas donde se aprobó el cambio, firmada ante un notario, y también el documento que demuestre quién será el nuevo representante legal.
- Art. 61La Secretaría revisará cinco cosas antes de darte una prórroga o aceptar cambios en tu permiso de manejo de residuos peligrosos. Primero, que durante tu trabajo no generes residuos que pongan en riesgo a la gente, al medio ambiente o a los recursos naturales, y que cumplas con todas las reglas técnicas y legales ambientales. Segundo, que los tratamientos que apliques a los residuos peligrosos reduzcan o eliminen lo que los hace peligrosos, sin importar el método que uses. Tercero, que no estés nada más diluyendo o esparciendo los componentes o contaminantes peligrosos para disimularlos. Cuarto, que cumplas con todas las obligaciones que marcan las leyes ambientales sobre residuos peligrosos. Quinto, si pediste una prórroga, que ya hayas cumplido con todo lo que te pidieron en tu permiso original.
- Art. 62La Secretaría puede cancelar temporalmente tu permiso si presentas documentos falsos para demostrar que cumples con lo que te pidieron. También si el papel original de tu autorización o sus copias tienen cambios o alteraciones en lo que dice. Básicamente, si modificas o inventas información en los trámites, te pueden suspender el permiso.
- Art. 63Si la autoridad se entera de que alguien está incumpliendo las reglas sobre residuos (por ejemplo, una empresa que contamina), tiene que iniciar un proceso legal para revisar el caso. Ese proceso se hace siguiendo los pasos que marca la Ley Federal de Procedimiento Administrativo. En pocas palabras, la Secretaría no puede suspender o quitar un permiso sin antes seguir un procedimiento formal.
- Art. 64La Secretaría te da permiso para pasar una autorización a otra persona o empresa, pero solo si es por una venta, fusión o división de la empresa. Para pedirlo, debes entregar un documento firmado ante un notario público que demuestre la venta, otro papel que acredite quién será el nuevo representante legal, y una declaración jurada donde asegures que todo sigue igual que cuando te dieron la autorización y que el comprador no tiene problemas legales por esta ley. La Secretaría tiene 10 días hábiles para responder; si no contesta en ese tiempo, el permiso se considera negado.
- Art. 65Si eres una empresa o persona que maneja residuos peligrosos y necesitas guardarlos por 6 meses más de lo permitido, debes pedir permiso a la Secretaría de Medio Ambiente. Tienes que entregar tu solicitud 20 días hábiles antes de que se venza el plazo original que te autorizaron. En ese escrito debes incluir tu nombre o el de tu empresa, tu número de registro o autorización, y explicar por qué necesitas más tiempo (por ejemplo, por problemas técnicos, económicos o de papeleo). La Secretaría tiene 10 días hábiles para responderte; si no lo hace en ese tiempo, se entiende que tu prórroga ya está aprobada.
- Art. 66Cuando necesites hacer varios trámites que dependan de la misma autoridad (la Secretaría), en lugar de hacerlos por separado, los van a juntar todos en un solo proceso. Así, te van a dar una sola respuesta para todos, y el tiempo que tardarán en resolver será el más largo de todos los trámites que juntaron. O sea, si un trámite tarda 15 días y otro 30, te resolverán en 30 días. Esto es para que no tengas que esperar varias veces ni hacer todo por pasos.
- Art. 67La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada de este asunto) tiene permiso para juntar en un solo trámite varios procesos relacionados con residuos peligrosos, siempre y cuando ella misma pueda manejar esos procesos. Esto lo hace mediante un acuerdo oficial que se publica en el Diario Oficial de la Federación (el periódico donde se anuncian las leyes y decisiones del gobierno federal). En pocas palabras, si tienes que hacer varios papeleos sobre residuos peligrosos, la Secretaría puede simplificarlos en uno solo, pero debe avisar públicamente cómo va a funcionar.
- Art. 68Si dejas de generar residuos peligrosos, debes avisar por escrito a la Secretaría, con tu nombre o el de tu empresa, número de registro y una explicación del motivo. Si vas a cerrar tu negocio, además de ese aviso, los microgeneradores solo necesitan decir la fecha del cierre o que ya cerraron. En cambio, los pequeños y grandes generadores deben dar más detalles, como la fecha de cierre, la lista de residuos y materiales guardados, el plan de limpieza y desmantelamiento, y los diagramas de tuberías y drenajes. Los grandes generadores también tienen que reportar cualquier accidente o derrame que haya ocurrido. Todo lo que digas en el aviso debe ser verdad, bajo protesta de decir esto.
- Art. 69Cuando una empresa va a cerrar un lugar donde guardan residuos peligrosos, debe avisarle a la Secretaría (la autoridad ambiental) con un año de anticipación, diciendo su nombre y número de registro. Treinta días hábiles antes del cierre, tiene que entregar información detallada: cómo quedó la capa que tapa cada celda de residuos, la altura y volumen final de cada celda, y cómo van a monitorear el agua subterránea, los líquidos que escurren (lixiviados) y los gases. También deben describir cómo controlarán las filtraciones de lluvia, con fechas de monitoreo según datos históricos, y un plan de supervisión y mantenimiento para los siguientes 20 años. Como prueba de que cumplirán, tienen que adjuntar copias de los seguros o garantías económicas que cubren esos trabajos de monitoreo y mantenimiento durante todo ese tiempo.
- Art. 70El gobierno (la Secretaría) tiene hasta un año para revisar la información que le diste y puede ir a inspeccionar físicamente tu negocio o instalaciones para verificar que todo esté en orden. Si al hacer la inspección encuentran diferencias entre lo que declaraste y lo que realmente hay, entonces te van a iniciar un proceso legal (procedimiento administrativo) donde podrían sancionarte.
- Art. 71Este artículo dice que las bitácoras (o sea, los registros escritos donde se anotan los movimientos de residuos peligrosos) deben incluir ciertos datos. Si eres una empresa que genera muchos residuos peligrosos, debes anotar el nombre y la cantidad del residuo, sus características de peligro, el área donde se generó y las fechas de entrada y salida del almacén temporal. También debes registrar quién se encargará de manejar esos residuos después de que salgan del almacén y el nombre del responsable de la bitácora. Además, si estás tratando, incinerando o reciclando residuos peligrosos, debes llevar otro registro con datos del proceso, las emisiones generadas y las condiciones de temperatura y presión. Finalmente, si estás limpiando un sitio contaminado, debes anotar la tecnología usada, las fechas, el volumen de tierra tratada y los resultados de las pruebas.
- Art. 72Si una empresa produce muchos residuos peligrosos, cada año debe entregar a la Secretaría de Medio Ambiente un reporte llamado Cédula de Operación Anual. En ese reporte tiene que explicar qué tipo de residuos son, cuánto generó, de dónde salen, quién los transportó o trató, y si los almacenó temporalmente, debe decir cómo lo hizo y por cuánto tiempo. Si la empresa también maneja otros trámites legales aparte de éste, debe llenar más partes del formato; pero si no tiene otras obligaciones, solo llena la parte de residuos peligrosos. Esto también aplica a las empresas que se dedican a manejar residuos peligrosos para otros.
- Art. 73Cada año, entre el 1 de marzo y el 30 de junio, tienes que reportar la información de tu empresa del 1 de enero al 31 de diciembre del año anterior. Puedes hacerlo en papel, en electrónico o en el portal de internet de la Secretaría, donde también puedes descargar los formatos gratis. La Secretaría tiene 20 días hábiles para revisar que tu reporte esté completo; si falta algo, te pedirá por única vez que lo corrijas en un plazo de 15 días hábiles. Si entregas la corrección a tiempo, se considera que hiciste tu informe correctamente. Pero si no respondes a ese pedido, se tomará como si nunca hubieras presentado tu reporte.
- Art. 74Este artículo dice que si una empresa decide reciclar sus propios residuos peligrosos en su mismo lugar de trabajo, debe entregar un informe con tres datos: primero, qué residuos va a reciclar, explicando su tipo, características y en qué estado están; segundo, de qué procesos o actividades salieron esos residuos, cuánto se genera y en qué medida; tercero, cómo piensa reciclarlos, describiendo paso a paso el método, incluyendo un diagrama del proceso y detallando qué se emite al aire, al agua y si se generan más residuos. Todo esto es para que las autoridades sepan que el reciclaje se hace de manera segura.
- Art. 75Las empresas que generan mucha o poca basura peligrosa, y las que ofrecen servicios para manejarla, deben guardar sus papeles y registros por un tiempo. Las bitácoras (diarios de actividades) de esas empresas se conservan por 5 años. El manifiesto (documento que detalla el traslado de residuos) también se guarda 5 años desde que se firmó, excepto para quienes los tiran en su destino final, que lo conservan más tiempo según otra regla. Los resultados de pruebas de los residuos peligrosos se deben archivar por 5 años desde que los mandaron a tratar o desechar. Y los registros de la limpieza de terrenos contaminados se guardan solo 2 años después de que el sitio ya está limpio y liberado.
- Art. 76La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada del medio ambiente) te va a pedir que pongas una garantía financiera (como un depósito de dinero) o un seguro, dependiendo de lo que hagas con residuos peligrosos. La garantía financiera es para asegurar que cumplas con todo lo que te exige tu permiso para manejar esos residuos. El seguro, por otro lado, cubre los posibles daños que los residuos puedan causar a la gente o al ambiente, incluso después de que termines tu trabajo, como limpiar el lugar contaminado. Si necesitas cubrir tanto el cumplimiento del permiso como los posibles daños, puedes usar ambos al mismo tiempo.
- Art. 77Si ya contrataste un seguro ambiental que sigue vigente, no necesitas tramitar uno nuevo. En tu solicitud solo tienes que mencionar que ya cuentas con ese seguro vigente y con eso cumples. Para transportar residuos peligrosos, basta con que entregues una copia de la póliza que ya le diste a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Como formas de garantía, puedes usar una fianza (donde la aseguradora no puede excusarse), un fideicomiso, un aval que demuestre solvencia, una prenda o hipoteca, o incluso tus propios títulos de valor si no tienes otra opción. La Secretaría revisará que estas garantías sean suficientes desde el principio y después también, y si no lo son, te pedirá que las aumentes. Nadie puede librarse de dar esta garantía, y la Secretaría publicará en el Diario Oficial las reglas para calcular los montos de los seguros y garantías.
- Art. 78Si manejas un lugar donde se guardan residuos peligrosos, estás obligado a contratar un seguro para pagar cualquier daño que pueda ocurrir mientras das el servicio e incluso después de que termine. Ese seguro debe estar activo por 20 años después de cerrar el sitio, sin importar si tu negocio quiebra o si abandonas el lugar. Durante el tiempo que el proyecto esté funcionando, puedes juntar poco a poco las garantías hasta tener el dinero completo para cubrir los riesgos. En pocas palabras, la ley te exige tener un respaldo económico por si algo sale mal, y debes mantenerlo por mucho tiempo después de cerrar.
- Art. 79La empresa que maneje residuos peligrosos se hace responsable desde que el generador (quien los produce) se los entrega, así que tiene que revisar que estén bien identificados, clasificados, etiquetados y envasados. Su responsabilidad termina hasta que entrega esos residuos a la siguiente persona encargada y esa persona firma un documento llamado manifiesto de recepción, que confirma que los recibió. Tanto el generador como los prestadores de servicios tienen que declarar la información en esos manifiestos bajo protesta de decir verdad. Si alguien proporciona datos falsos o incorrectos y eso provoca un manejo inadecuado que dañe el medio ambiente o ponga en riesgo a las personas, esa persona será la responsable de los daños.
- Art. 80Cuando varias empresas de ferrocarril transportan residuos peligrosos, la primera empresa que los recibe (el ferrocarril de origen) es la responsable de verificar que los residuos estén bien identificados, clasificados, etiquetados y envasados. Esto aplica excepto si hay un acuerdo diferente entre las empresas y se lo informan a la Secretaría al pedir permiso para el transporte. Para las empresas autorizadas a reutilizar, reciclar o tratar residuos peligrosos, su responsabilidad termina cuando terminan sus procesos y los residuos se convierten en productos o dejan de ser peligrosos según las normas mexicanas.
- Art. 81Para cumplir con otra parte de la ley, la Secretaría va a hacer una lista con los nombres de todas las empresas que tienen permiso para manejar residuos peligrosos (como químicos o basura tóxica). Esa lista la van a poner en su página de internet para que cualquier persona pueda consultarla cuando quiera. Así, tú puedes revisar fácilmente si una empresa está autorizada o no para manejar este tipo de desechos.
- Art. 82Este artículo dice que cualquier lugar donde se guarden residuos peligrosos debe cumplir con varias reglas de seguridad. El área de almacenamiento tiene que estar lejos de las oficinas, la producción y otros materiales, y en un lugar que evite riesgos como incendios o inundaciones. Debe tener medidas para contener derrames, como muros o fosas especiales, y si almacenas líquidos, el piso debe tener inclinación para que los derrames vayan a esas fosas. También necesitas pasillos para que bomberos y equipos puedan moverse en emergencias, equipos contra incendios y letreros que avisen del peligro. Si el almacén es cerrado, no debe tener conexiones al drenaje, las paredes deben ser de material que no se queme, debe haber buena ventilación y no se puede exceder la capacidad para la que fue diseñado.
- Art. 83Si eres un microgenerador (alguien que genera pequeñas cantidades de residuos peligrosos, como baterías, aceites o solventes), debes guardarlos así: primero, en recipientes que estén etiquetados según el tipo de peligro que representen y que no permitan fugas, derrames, explosiones ni incendios. Segundo, colócalos en lugares donde no contaminen el suelo o el ambiente y que no pongan en riesgo a las personas. Tercero, tienes que seguir las reglas que dicen las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) sobre cómo manejar estos residuos en pequeñas cantidades.
- Art. 84Los residuos peligrosos son basura que puede ser dañina, como químicos o desechos tóxicos. Una vez que los juntes y los pongas en recipientes especiales, tienes que llevarlos a un almacén designado. Ahí no pueden quedarse más de seis meses, así que debes gestionar su recolección y transporte antes de que se cumpla ese tiempo.
- Art. 85Las personas o empresas que recogen y transportan basura peligrosa (como químicos, baterías o desechos tóxicos) deben revisar que esos residuos traigan etiquetas y estén bien identificados, y si es necesario, que estén metidos en envases o empaques seguros antes de moverlos.
- Art. 86Cuando se transportan residuos peligrosos, el proceso funciona así: - El que genera los residuos (como una fábrica) le da al transportista un documento llamado "manifiesto" original firmado, más dos copias, justo cuando entrega la carga. - El transportista guarda una copia para él, firma el original y se lo entrega a quien va a recibir los residuos (el destinatario), junto con otra copia, en el momento de la entrega. - El destinatario guarda su copia, firma el original y se lo regresa de inmediato al generador. - Si pasan 60 días desde que el transportista recibió los residuos y el generador no ha recibido de vuelta el manifiesto firmado por el destinatario, debe avisarle a la Secretaría de Medio Ambiente para que ellos decidan qué hacer.
- Art. 87Si usaste un envase que tuvo contacto con materiales peligrosos (como químicos tóxicos), puedes volver a usarlo para guardar el mismo tipo de material u otro que sea compatible, siempre y cuando el envase esté en buen estado y no deje escapar nada de lo que contiene. En cambio, los envases que antes tenían agroquímicos o plaguicidas (como venenos para el campo) deben manejarse según lo que diga su plan de manejo específico, la norma oficial mexicana correspondiente u otras leyes aplicables. O sea, no puedes reusarlos a lo loco; hay reglas especiales para ellos.
- Art. 88La Secretaría va a publicar reglas oficiales que indiquen cómo saber si un residuo peligroso no se puede mezclar con otro material o basura, para evitar accidentes. Mientras esas reglas no salgan, tú o cualquier persona interesada puede hacer sus propios análisis para ver si son compatibles, siguiendo lo que dice la Ley Federal de Metrología y Normalización. Básicamente, se trata de evitar juntar cosas que puedan reaccionar mal entre sí.
- Art. 89Si tienes residuos peligrosos y quieres usarlos como combustible para calentar algo (ya sea directo o indirecto), tienes que seguir las reglas ambientales que vienen en las normas oficiales mexicanas. Esas normas dicen cómo debes operar y cuáles son los límites máximos permitidos para no dañar el medio ambiente. En pocas palabras: no puedes quemar esos residuos al aventón, todo debe hacerse según lo que marque la ley.
- Art. 90Este artículo dice que manejar residuos peligrosos tiene que hacerse siguiendo las reglas de la ley, el reglamento y las normas oficiales mexicanas que saque la Secretaría. Las empresas que ofrecen servicios de tratamiento deben revisar cómo van sus procesos y anotarlo en un cuaderno de operación que puedan revisar las autoridades cuando quieran. Los microgeneradores —es decir, negocios o personas que producen poca cantidad de estos residuos, como agujas o gasas contaminadas— pueden elegir el método que crean mejor para deshacerse de ellos de forma segura para que ya no sean peligrosos. Por último, esta sección habla sobre cómo desechar definitivamente los residuos peligrosos.
- Art. 91El artículo 91 dice que los residuos peligrosos solo se pueden desechar de dos formas. La primera es en un confinamiento controlado, que es un lugar diseñado especialmente para guardar estos desechos sin que dañen el ambiente. La segunda es meterlos en formaciones geológicamente estables, como cavernas o capas de tierra profundas que no se mueven ni filtran. Así, la ley busca que estos residuos no contaminen el suelo ni el agua.
- Art. 92Este artículo establece que, al hacer un confinamiento controlado de residuos peligrosos (como un basurero especial para desechos tóxicos), debes tomar en cuenta cinco puntos: primero, las características del terreno como el tipo de suelo, las aguas subterráneas y los movimientos de la tierra; segundo, qué tipo y cantidad de residuos vas a meter; tercero, los líquidos que escurren de esos residuos peligrosos; cuarto, qué tan fácil se mueven los contaminantes por el suelo; y quinto, los riesgos y daños que puede causar la actividad. Todo esto se hará siguiendo las normas oficiales mexicanas que expliquen con más detalle cómo elegir el lugar, diseñar, construir y operar estas celdas.
- Art. 93Este artículo dice que los confinamientos controlados (lugares donde se guardan residuos peligrosos de forma segura) se dividen en dos tipos. Primero, según quién los tenga: pueden ser propios (de la misma empresa que genera los residuos) o para dar servicio a otras empresas. Segundo, según las celdas (los espacios donde se meten los residuos): unas reciben solo un tipo de residuo de un solo generador, otras solo residuos que no reaccionen mal entre sí, y otras aceptan diferentes tipos de residuos.
- Art. 94La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada del medio ambiente) va a definir, en el permiso que te den, qué tan lejos tiene que estar tu instalación de residuos peligrosos de lagos, ríos o del mar. También va a checar la distancia mínima entre tu proyecto y otras fábricas, tiendas o servicios que ya estén funcionando. Para eso, se va a basar en el estudio de vulnerabilidad que tú les entregues, que muestra los riesgos de tu instalación. En pocas palabras, no puedes poner tu negocio de residuos peligrosos cerca de agua o de otros negocios sin antes demostrar que es seguro.
- Art. 95Este artículo dice dónde se pueden poner los lugares para guardar materiales peligrosos o residuos. No pueden estar en terrenos con riesgo de derrumbes o deslaves. Tampoco pueden estar dentro de áreas naturales protegidas, a menos que esté permitido por las reglas de esa zona. Además, no se pueden ubicar en zonas que se inunden cada cien años o menos.
- Art. 96Este artículo habla de cómo debe diseñarse un lugar especial donde se guardan residuos peligrosos, llamado "confinamiento controlado". Básicamente, dice que ese sitio debe cumplir con varios requisitos, como estar arriba o abajo del suelo, tener una franja de protección de al menos 15 metros alrededor, y contar con muros de contención si se necesitan. También debe tener un drenaje para el agua de lluvia que aguante tormentas muy fuertes (las que pasan cada 100 años o más), y un sistema para checar la calidad del agua subterránea cerca del lugar. Además, debe tener una capa inferior que proteja el suelo y el agua, una cubierta que mantenga los residuos secos y aislados, y un drenaje en esa cubierta para que el agua de lluvia se vaya bien. Si existen normas oficiales mexicanas sobre esto, el diseño debe seguir esas reglas.
- Art. 97Este artículo dice que cuando se construyan instalaciones para guardar residuos peligrosos, también hay que diseñar espacios extras que ayuden a operar de manera segura. Entre esas necesidades están: controlar quién entra, atender fugas o derrames, identificar y pesar los residuos, guardarlos por un tiempo, tratarlos, moverlos sin riesgo, limpiar los vehículos y equipos, y tener servicios básicos de apoyo. Todo esto aplica igual si los residuos se guardan en formaciones rocosas estables o en cavidades de sal.
- Art. 98El artículo explica cómo deben construirse los basureros especiales (llamados confinamientos) para que los líquidos tóxicos de la basura no se filtren al suelo ni al agua. Dependiendo del tipo de basura y si es peligrosa o no, se necesitan capas de materiales como arcilla, plásticos especiales o telas geotextiles para tapar el fondo. Si la basura ya fue tratada pero aún tiene químicos tóxicos, se requiere una capa extra de protección. También deben tener sistemas de drenaje para recoger esos líquidos contaminados y pozos para revisar si hay fugas de gases o líquidos. Todo esto debe cumplir con lo que digan las normas oficiales mexicanas.
- Art. 99El artículo 99 dice las reglas para operar un lugar donde se guardan residuos peligrosos (como un basurero especial). Debes seguir siempre las medidas de seguridad, separar los residuos según su tipo y llevar un registro de dónde se colocan. Los residuos peligrosos se depositan sueltos (a granel) y en capas para que queden estables. Solo en casos especiales se pueden usar envases, y entonces debes tener un área separada para esos residuos envasados. También hay que revisar que no haya fallas en la estructura, sacar y tratar los líquidos que se generen (lixiviados), manejar los gases si los hay, y evitar que entre agua de lluvia al área de trabajo.
- Art. 100Cuando se vaya a construir un lugar donde se guardan residuos o materiales peligrosos (llamado confinamiento), hay que elegir un terreno que sea firme y estable. No se puede poner en zonas donde haya derrumbes, temblores o movimientos del suelo que puedan dañar el lugar. Tampoco se permite construirlo dentro de áreas naturales protegidas, como reservas o parques nacionales, a menos que las reglas de esa área lo permitan.
- Art. 101Cuando construyas una cavidad (como un hueco o espacio subterráneo), tienes que asegurarte de que sea resistente y no se derrumbe, usando medidas especiales según el tipo de suelo o roca donde esté. También debes garantizar que el lugar funcione bien y que ningún residuo se escape al exterior. Todo esto debe seguir las reglas de una Norma Oficial Mexicana o, si no existe esa norma, tendrás que hacer un estudio de vulnerabilidad del sitio, igual al que marca el artículo 49 de la Ley Federal sobre Metrología y Normalización.
- Art. 102Este artículo dice que cuando se construyan instalaciones para guardar desechos en lugares estables bajo tierra, hay que seguir reglas específicas que ya están escritas en el artículo 96 y en las normas oficiales mexicanas. Además, antes de empezar a usar esas instalaciones, se debe hacer una revisión completa para asegurarse de que estén bien construidas, que sean seguras y que tengan el tamaño correcto. Esto implica hacer pruebas para verificar que no tengan fallas, que estén firmes y que el espacio total sea el que se planeó. Es como cuando revisas que tu casa nueva no tenga grietas y que todo esté en orden antes de mudarte.
- Art. 103Este artículo habla sobre cómo se deben manejar los residuos peligrosos en lugares especiales llamados "domos salinos", que son como cuevas subterráneas de sal. Hay dos formas de inyectar los residuos: una es con agua (vía húmeda) y otra sin agua (vía seca). Los residuos que tienen hidrocarburos compatibles entre sí deben ir con agua, mientras que los que no tienen hidrocarburos deben ir secos. Además, debes vigilar todo el tiempo la operación y llevar un registro de cuántos residuos metes. Si notas que el pozo donde inyectas está fallando, debes parar la operación y arreglarlo, incluso cerrar el lugar para siempre.
- Art. 104Para terminar de usar un domo salino (un tipo de caverna natural bajo tierra) como depósito de residuos, primero tienes que tapar bien el pozo por donde metiste las cosas. También debes quitar todo el equipo que usaste para inyectar los residuos y limpiar cualquier basura o sobrante que haya quedado en la superficie. Además, tienes que cumplir con lo que digan la ley, este reglamento y las normas oficiales mexicanas sobre el tema. En pocas palabras, hay que dejar el lugar completamente sellado y limpio, siguiendo las reglas.
- Art. 105El artículo 105 dice que ciertos químicos peligrosos, como los bifenilos policlorados (aceites usados en transformadores), no se pueden enterrar en basureros especiales si tienen 50 partes por millón o más de estos compuestos. En su lugar, solo se pueden limpiar o destruir usando métodos específicos aprobados por el gobierno, como la incineración o la gasificación. Para que una empresa pueda usar esos métodos, primero debe hacer y pasar un protocolo de pruebas para obtener el permiso.
- Art. 106Este artículo define dos conceptos clave para que entiendas mejor la ley de residuos peligrosos. El primero, "recubrimiento de suelos", es cuando alguien pone residuos peligrosos encima de la tierra para cubrirla o protegerla, como si la estuviera tapando con una capa. El segundo, "dilución de residuos peligrosos", es cuando le agregan agua u otro material a un residuo peligroso con el único fin de bajar la concentración de lo contaminante, en lugar de tratarlo como se debe. Ambos son formas de manejar estos desechos que la ley regula para evitar daños al ambiente.
- Art. 107Para meter o sacar residuos peligrosos de México, además de cumplir con los trámites de aduana y otros permisos de otras oficinas del gobierno, necesitas un permiso especial de la Secretaría de Medio Ambiente. Esta Secretaría tiene el poder de revisar y controlar estos residuos en aduanas, puertos, aeropuertos, estaciones de tren, o en cualquier lugar del país. También puede aplicar medidas para evitar que se contamine el ambiente o se dañen los ecosistemas, como detener cargamentos o tomar acciones de seguridad si es necesario. En pocas palabras, el gobierno vigila de cerca que los residuos peligrosos no hagan daño al entrar o salir del país.
- Art. 108Si quieres que la Secretaría te dé permiso para importar o exportar residuos peligrosos, tienes que llenar un formato especial llamado "manifiesto". En ese documento debes incluir muchos datos, como los de quién genera los residuos, el representante legal de la empresa, el tipo de residuo, su composición química y cómo se va a manejar, entre otros. También debes especificar si es importación o exportación, las aduanas por donde entrarán o saldrán, y los datos del transportista. Si solo vas a pasar residuos peligrosos por México para llevarlos a otro país, necesitas llenar otro documento llamado "Notificación de Exportación" según los acuerdos internacionales en los que México participe. Además, si el tránsito es por mar, hay que cumplir con requisitos extra, aunque aquí no se detallan.
- Art. 109Si quieres meter o sacar del país muestras de residuos peligrosos solo para hacer análisis, investigaciones o pruebas de manejo, no necesitas un permiso complicado. Solo tienes que entregar por escrito estos datos: tu nombre, RFC, dirección fiscal, teléfono, fax y correo; el nombre y características del residuo (como su peligrosidad y composición química); la cantidad exacta en kilos y por qué necesitas esa cantidad; para qué vas a usar la muestra; y el nombre de la empresa que la usará y dónde está su instalación. Con entregar esa información por escrito ya cumples con el requisito para que te autoricen la importación o exportación.
- Art. 110La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada) tiene 20 días hábiles (días que no son sábado, domingo ni feriado) para darte una respuesta cuando pides permiso de importar o pasar residuos peligrosos por México. Ese plazo empieza a contar desde el día siguiente en que entregas tu solicitud. Si ya te aprobaron antes y quieres traer el mismo tipo de residuo para la misma persona, la respuesta te llega en solo 10 días hábiles. Si vas a exportar residuos peligrosos, la Secretaría debe resolver si te da el permiso en un máximo de 10 días hábiles después de que reciban la carta de consentimiento escrito del país que va a recibir los residuos. Para muestras (por ejemplo, para análisis) de residuos peligrosos que importes o exportes, el plazo es de 20 días hábiles desde que presentas la solicitud. Cuando el país destino te pide permiso para pasar residuos peligrosos por México, la respuesta se da según lo que diga el tratado o acuerdo internacional que aplique en ese caso. En resumen, los tiempos de respuesta dependen de si es primera vez, si es el mismo residuo o si es para muestras.
- Art. 111La autorización de la Secretaría para importar o exportar residuos peligrosos empieza a valer desde que te la dan, y en el caso de exportación, dura hasta que el país al que mandas los residuos termine de dar su permiso por escrito. Si el país receptor no forma parte de acuerdos internacionales que piden ese permiso escrito, entonces la autorización solo vale por seis meses desde que la recibes. La Secretaría también puede permitirte hacer una solicitud general para cubrir varios envíos de residuos peligrosos en un plazo de hasta un año. Esto aplica solo si los residuos tienen las mismas características físicas y químicas, se mandan al mismo servicio de manejo o destinatario, y pasan por las mismas aduanas de entrada y salida tanto en el país que exporta como en el que importa. Para que te la den, necesitas el permiso escrito de los países involucrados, incluyendo su vigencia, las cantidades de residuos aceptadas, y la vigencia y cobertura del seguro. El permiso para que los residuos pasen por un país de tránsito dura máximo un año.
- Art. 112Si ya te dieron permiso para importar o exportar residuos peligrosos, pero por razones fuera de tu control no los pudiste mover a tiempo, puedes pedir una sola prórroga de 60 días naturales. Solo necesitas mandar un aviso por escrito firmado, con el número de autorización, por qué no pudiste cumplir y asegurando que tu seguro cubre esos 60 días. Debes pedirla al menos 10 días hábiles antes de que se venza el permiso. Si tu seguro o el visto bueno del país que recibe el residuo no alcanzan a cubrir la prórroga, se considera que nunca pediste la prórroga y la autoridad de inspección lo sabrá.
- Art. 113Si necesitas hacer algún cambio en un permiso de importación o exportación, primero debes pedir autorización a la Secretaría, la dependencia del gobierno que lo otorgó. Además, tienes que entregar el permiso original para que lo cancelen, junto con los documentos que pidan para justificar los cambios que quieras hacer.
- Art. 114Cuando tengas que mover basura especial o peligrosa de México a otro país (o al revés), las autoridades de aduanas te van a pedir dos documentos: uno que te dio la Secretaría de Medio Ambiente (SEMARNAT) y otro que te dio el país que recibe los residuos. Al terminar el traslado, debes avisar a la SEMARNAT qué movimientos hiciste. Si regresa el material a México, tienes 15 días naturales desde que entró para notificarlo en un formato oficial, y debes incluir una copia sencilla de los papeles de aduana. Cuando se acabe el permiso para importar o exportar, tienes 30 días naturales para reportar todo lo movido, con un formato especial y copias de los pedimentos (documentos de aduana). Si es exportación, también debes entregar una copia firmada por la empresa de destino que confirme que manejaron los residuos, a menos que en ese país no sean considerados peligrosos.
- Art. 115Si vas a importar residuos peligrosos, además del manifiesto (el documento principal que describes), tienes que añadir dos papeles: una copia de la autorización para reusar o reciclar esos residuos, y tu póliza de seguro vigente o una garantía financiera, como dice otra parte de la ley. La primera vez que pidas permiso, necesitas esos dos documentos. Pero si ya te autorizaron antes y quieres importar el mismo tipo de residuos al mismo lugar, ya no tienes que volver a presentar la autorización de reutilización o reciclaje. En esos casos siguientes, solo debes anexar al manifiesto tu seguro o garantía vigente, más una copia del comprobante de que ya entregaste el reporte de cómo usaste la autorización anterior. Así cumples con lo que pide la ley.
- Art. 116Este artículo habla sobre residuos que no son peligrosos y que vienen del extranjero, pero que están permitidos en tratados internacionales. Para poder importarlos, necesitas un permiso del gobierno, el cual se dará solo si el destino es reciclarlos o procesarlos de una manera especial llamada "co-procesamiento" (como usar residuos como combustible en hornos). También dice que las reglas no deben dificultar el reciclaje de basura que ya se genera en México. Para pedir el permiso, debes anexar: un comprobante de domicilio de la empresa que recibirá los residuos, una descripción detallada del proceso de reciclaje (con las características exactas del material y cuánto se va a usar), y un seguro o garantía que cubra cualquier posible problema.
- Art. 117El artículo 117 dice que para meter residuos peligrosos al país y luego reusarlos o reciclarlos, tienes que cumplir tres condiciones. Primero, la empresa que los importa debe ser la misma que los va a procesar y necesita un permiso especial del gobierno. Segundo, solo puedes importar la cantidad que tu permiso te autorice, sin pasarte de lo que tu empresa puede procesar en un año. Tercero, los residuos que generes al reciclar deben ser menos de los que importaste, y esos sobrantes se manejarán según lo que digan las autoridades correspondientes. Básicamente, no puedes importar más basura peligrosa de la que puedas transformar.
- Art. 118El artículo 118 dice que un residuo peligroso entró ilegalmente a México si la persona que lo genera, maneja o tiene en su poder no tiene los papeles que comprueben de dónde vino y el permiso para haberlo metido al país. También cuenta como ilegal si alguna autoridad, como de aduanas, lo descubre haciendo una revisión en aeropuertos, puertos o fronteras y nota que falta esa documentación. En pocas palabras, si no traes los papeles correctos, el residuo se considera de entrada ilegal.
- Art. 119Si vas a exportar residuos peligrosos, además del manifiesto (un documento oficial que registra qué residuos se mueven y cómo), debes entregar estos papeles: un comprobante de domicilio, la autorización para manejar ciertos químicos tóxicos, un plan detallado de cómo enfrentar accidentes como derrames o incendios durante el transporte, y un formulario especial que pide la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. También necesitas una carta de la empresa en el país que va a recibir los residuos, aceptándolos, y un seguro que cubra cualquier riesgo. Si ya exportaste el mismo tipo de residuos al mismo lugar antes, solo debes presentar el seguro y un comprobante de que entregaste el reporte del uso de la autorización anterior; eres tú quien tiene que asegurarse de que los datos que diste antes sigan siendo correctos.
- Art. 120Solo se puede exportar ciertos químicos peligrosos (compuestos orgánicos persistentes y organohalogenados) si una empresa autorizada por el gobierno los maneja. Esa empresa debe tener permiso para preparar y mover estos químicos en el sitio donde están. El generador (quien produce los residuos) puede contratar a esa empresa para que haga el manejo y luego los exporte. Para exportarlos, el interesado debe avisar por escrito al menos tres días hábiles antes de mover los residuos. El aviso se manda a la autoridad que revisa el transporte en las entidades por donde pasarán. En el aviso se deben incluir tres fechas: cuándo salen del lugar donde están guardados rumbo a la frontera, cuándo se embarcan para salir del país, y cuándo se espera que lleguen al país que los recibe y entren a sus instalaciones.
- Art. 121Cuando importas productos o maquinaria de manera temporal para repararlos, reciclarlos o transformarlos, y en ese proceso se generan residuos peligrosos, tienes la obligación de regresar esos residuos al país de donde vinieron los materiales. Debes hacerlo en el tiempo que diga tu permiso de importación, o si no se especifica, máximo dentro de 180 días naturales desde que se generaron, siguiendo el procedimiento de esta ley. Si esos residuos se pueden reciclar y en México hay instalaciones para hacerlo, puedes reciclarlos tú mismo en tu taller o contratar a empresas autorizadas por la Secretaría. Pero en ese caso, tienes que registrarte como generador de residuos y cumplir con todas las reglas que aplican.
- Art. 122Si tienes una fábrica que usa materiales del extranjero de forma temporal para hacer productos que luego vendes en otro país, tienes que avisarle a la Secretaría de Economía qué materiales importaste. Para eso, debes llenar un formato oficial donde digas cuánto material trajiste y si es peligroso. También tienes que reportar cuántos residuos peligrosos se generaron con esos materiales. Ese reporte de los residuos lo debes dar cuando devuelvas los materiales o cuando avises que los vas a reciclar.
- Art. 123Si eres una de las empresas que ya había empezado a devolver residuos peligrosos a su país de origen, la primera vez que lo hagas debes avisarle a la Secretaría de Medio Ambiente. Este aviso se hace llenando un formato oficial para cada tipo de residuo que mandes. En ese formato tienes que incluir todos los datos de tu empresa (nombre, giro, dirección, teléfono, correo y firma del dueño o representante). También debes anotar la información de la empresa que recibirá los residuos en el otro país, la empresa de transporte que los llevará y una descripción detallada de los residuos (como su cantidad, tipo, qué los hace peligrosos y su código en México). Por último, agrega los cuidados que se necesitan para manejarlos y los datos del envío, como la aduana por donde saldrán y el número del manifiesto de residuos peligrosos.
- Art. 124Le explico sencillo: Cuando avises que vas a regresar residuos peligrosos, debes adjuntar copia de un comprobante de domicilio y una autorización de la Secretaría de Economía. Tienes que llevar los documentos originales para que los cotejen y te los devuelven al momento de entregarlos. Si eres una empresa de servicios que maneja residuos de distintas compañías, debes presentar los papeles por separado para cada residuo y especificar los datos de la empresa que lo generó. Después de presentar el aviso, tienes diez días hábiles para hacer el retorno. Una vez que hagas el retorno, debes avisarle a la Secretaría dentro de los quince días naturales siguientes, usando su formato y añadiendo los pedimentos de exportación (que son los documentos de aduana). Para avisos futuros, solo necesitas presentar el aviso de retorno, pero tú eres responsable de mantener actualizada la información del primer aviso.
- Art. 125Las fábricas o instalaciones que manejan materiales peligrosos están obligadas a tener un seguro o una garantía, como lo marca la ley. Ese seguro sirve para cubrir los gastos si llega a haber un accidente o daño al ambiente. Si contratas a una empresa externa para mover esos materiales, el seguro de esa empresa también se considera válido. Esto aplica en todo lo relacionado con limpiar terrenos o lugares que hayan sido contaminados.
- Art. 126Si vendes o das en renta una casa, terreno o edificio que esté contaminado con materiales peligrosos, estás obligado a decírselo a la persona que lo va a recibir. Tienes que informarle antes de que se haga la firma del contrato o escritura, y además ese dato debe quedar por escrito en el documento oficial de la transacción. Así, el nuevo dueño o inquilino sabrá que el lugar tiene contaminación.
- Art. 127Si quieres comprar o vender un terreno que esté contaminado con residuos peligrosos, necesitas un permiso especial de la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat). Para pedirlo, debes llenar un formato donde pongas los datos tuyos y del otro, la ubicación del terreno, y quién se hará responsable de limpiarlo. También tienes que incluir una carta donde el comprador confirme que ya sabe que el sitio está contaminado. Ese permiso no prohíbe que hagas la compraventa, solo sirve para dejar claro quién debe remediar (limpiar) el lugar.
- Art. 128Si vendes un terreno o propiedad que está contaminado y no hay un acuerdo escrito sobre quién debe limpiarlo, el responsable de hacer la limpieza eres tú como vendedor, aunque ya hayas entregado el terreno. Cuando firmes el contrato de venta, tienes que declarar por escrito que el sitio está contaminado. Esto no quita que puedas ponerte de acuerdo con el comprador para compartir o cambiar la responsabilidad de la limpieza.
- Art. 129Si por accidente se derraman materiales peligrosos (como químicos) o residuos peligrosos, y la cantidad derramada es menor a un metro cúbico (como una tina de baño aproximadamente), la persona que generó esos residuos o quien está a cargo de manejarlos debe actuar de inmediato. Tienes que hacer lo posible para que el derrame no se esparza, limpiar el lugar y anotar todo en tu bitácora (un registro escrito de lo que pasó y cómo lo resolviste). Estas acciones de limpieza deben estar incluidas en tu plan de emergencias ambientales, que es un documento que preparaste antes para saber qué hacer en estos casos. Lo importante es que esta regla no aplica si el derrame ocurre mientras transportas los materiales peligrosos.
- Art. 130Si por un accidente o algo que no pudiste evitar (como un temblor) se te derrama o escapa una cantidad grande de sustancias o residuos peligrosos, tú, como el dueño de esos materiales o quien generó la basura tóxica, o la empresa que los manejaba, tienes que hacer varias cosas de inmediato. Primero, debes contener el derrame para que no se esparza más y limpiar el lugar. Segundo, tienes que avisar de inmediato a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y a otras autoridades sobre lo que pasó. Tercero, debes cumplir con cualquier otra instrucción que te den esas autoridades, según lo que marca la ley. Y por último, si es necesario, tienes que empezar a revisar qué tan contaminado quedó el sitio y reparar el daño.
- Art. 131El aviso del que habla el artículo anterior se debe entregar por escrito dentro de los tres días hábiles (contando solo lunes a viernes, sin contar días festivos) después de que ocurrió el accidente. Ese aviso debe incluir: tu nombre y dirección, o los datos del generador de residuos peligrosos y su número de registro; dónde y cómo es el lugar del accidente; qué lo causó; una descripción detallada de las sustancias peligrosas derramadas y sus características; y las acciones que ya tomaste para contener el problema.
- Art. 132Este artículo habla de cuándo se deben hacer programas para limpiar un lugar contaminado. Tienes que hacer un programa de limpieza si la contaminación fue por una emergencia o si hay un "pasivo ambiental". Una emergencia es algo que ocurre de repente y sin esperarlo, como un accidente que suelta materiales peligrosos o químicos, causando un incendio o explosión que afecta la salud o el medio ambiente de inmediato. Un "pasivo ambiental" es un sitio que se contaminó con materiales o residuos peligrosos, pero que no se limpió a tiempo, entonces se tiene la obligación de remediarlo después. También cuenta como pasivo ambiental la contaminación que dejó una emergencia y que todavía afecta al entorno.
- Art. 133Cuando alguien tiene que limpiar un terreno o un lugar que está contaminado, puede hacer su propio plan de limpieza siguiendo lo que dicen las reglas oficiales de México. Si esas reglas no existen para ese caso, entonces la persona debe basarse en un estudio de riesgo ambiental para decidir hasta qué punto limpiar. Ese estudio evalúa qué tan peligrosa es la contaminación para la salud o el ambiente. Así, el afectado propone las acciones concretas para arreglar el problema.
- Art. 134Este artículo dice que los planes para limpiar la contaminación, llamados "programas de remediación", deben incluir cuatro cosas: estudios para saber qué hay en el lugar contaminado, estudios para medir el riesgo ambiental, investigaciones de lo que pasó antes en ese sitio, y propuestas de cómo limpiarlo. Esos planes se hacen con los estudios de caracterización y, si es necesario, con el estudio de riesgo. Si el sitio es un "pasivo ambiental" (un terreno ya contaminado del pasado), también debes tomar en cuenta las investigaciones históricas. Estas investigaciones históricas sirven para descubrir quién causó los daños, qué pasó para que el suelo, el subsuelo y el agua se contaminaran, y cómo era el terreno antes, revisando documentos del lugar. También buscan saber quiénes han sido los dueños y para qué se usó el predio donde está la contaminación.
- Art. 135Cuando ocurre una emergencia por contaminación con materiales peligrosos, el responsable debe hacer un plan de limpieza del lugar. En ese plan tiene que incluir sus datos, qué hace, quién es el técnico a cargo, dónde y cuándo pasó la emergencia, y los resultados de los estudios del terreno. También debe entregar mapas del lugar con coordenadas, fotos, documentos de las muestras, planos de cómo se movió el contaminante, el estudio completo y su propuesta para reparar el daño. Todo esto se puede entregar a la autoridad mientras se va haciendo la limpieza.
- Art. 136Este artículo dice que cuando se contamine un terreno (lo que llaman "pasivo ambiental"), el plan para limpiarlo debe incluir unos documentos extras, además de los que ya pide otra regla. Primero, hay que entregar los planos del lugar que muestren dónde están los residuos peligrosos, los caminos de entrada y salida. Segundo, se deben agregar planos con coordenadas exactas que señalen las zonas contaminadas arriba de los límites permitidos por las normas oficiales. Tercero, si se hizo un estudio de riesgo para saber qué tan peligrosa es la contaminación, también hay que incluir ese estudio y sus resultados. Todo es para que quede bien claro qué se va a limpiar y cómo está el terreno.
- Art. 137Si tú eres el responsable de haber contaminado un lugar, puedes arreglar el daño tú mismo o contratar a un experto en limpieza de suelos contaminados. Ese experto puede ser una universidad con experiencia en el tema, una empresa autorizada para tratar suelos contaminados, o cualquier otra persona que demuestre que sabe cómo hacerlo (con documentos que avalen sus estudios y experiencia). Si eliges a una universidad o a otra persona que no sea una empresa autorizada, estás obligado a contratar un seguro o garantía económica para cubrir cualquier daño que pueda ocurrir mientras se realiza la limpieza.
- Art. 138El estudio de caracterización es como un informe detallado del lugar contaminado. Debe incluir dónde está, cómo es, para qué se usa y si hay lagos o ríos afectados. También tiene que decir qué tipo de contaminante se derramó, en qué cantidad, y cuánta tierra se dañó, tanto en área como en volumen. Además, debe contener un plan para tomar muestras del suelo siguiendo las reglas oficiales, los resultados de los análisis de esas muestras, y fotos de todo el trabajo que se hizo. Si no hay un laboratorio autorizado para hacer los análisis, el responsable del programa puede elegir otro laboratorio que cumpla con la ley.
- Art. 139Este artículo dice que cuando se trata de limpiar o revisar un lugar contaminado por basura o químicos (llamado pasivo ambiental), el estudio para conocer el problema debe incluir información extra, como: - Explicar el método que se usará para cada prueba de campo o de laboratorio. - Describir cómo son las condiciones del suelo, el agua subterránea y el terreno, basándose en las muestras y pruebas realizadas. - Decir cómo el clima y las características físicas del lugar afectan el movimiento de los contaminantes. - Mostrar dónde están y cómo se mueven los contaminantes en el suelo, debajo de él y en los mantos acuíferos, según los resultados obtenidos.
- Art. 140Este artículo dice que los estudios de riesgo ambiental sirven para saber si la contaminación que ya hay en un lugar es peligrosa para la naturaleza y para tu salud. También ayudan a definir cuánto hay que limpiar ese lugar, pero no hasta dejarlo completamente limpio, sino hasta un nivel que se considere seguro o aceptable según el riesgo que tenga. En pocas palabras, es como revisar si un terreno contaminado te puede hacer daño y decidir cuánto hay que arreglarlo para que ya no sea un peligro, sin pasarse de la raya.
- Art. 141Este artículo habla sobre cómo se deben hacer los estudios para saber si algo es un riesgo para el medio ambiente. Primero, hay que entender bien el problema, viendo toda la información que ya se tiene del lugar. Luego, se identifican las sustancias contaminantes o dañinas y se analiza cómo se mueven en el suelo, el agua o el aire, y cómo pueden afectar a plantas, animales o personas. También se estudian las maneras en que esos contaminantes pueden llegar a los seres vivos, y se toman en cuenta los posibles errores o dudas en los datos. Al final, se usa todo lo anterior para sacar una conclusión del peligro real que existe, y se puede apoyar en perfiles de toxicidad que estén aceptados a nivel internacional.
- Art. 142Cuando la contaminación afecta a personas, los estudios de riesgo deben analizar más cosas: identificar los grupos de gente más afectados y los más vulnerables, calcular cuánto contaminante pueden recibir sin dañarse (dosis de referencia) y medir el riesgo de cáncer. También hay que calcular la exposición total de las personas más vulnerables por todas las vías posibles (como respirar o tomar agua), describir los efectos negativos en la salud y el ambiente, y definir cuánto hay que limpiar el lugar para que sea seguro. Además, se deben explicar todas las suposiciones, los límites y las dudas de los datos usados en el estudio. Para calcular las dosis permitidas, se pueden usar guías toxicológicas aceptadas a nivel internacional.
- Art. 143El artículo 143 dice que cuando alguien tiene que limpiar un lugar contaminado (una emergencia o un "pasivo ambiental", que son terrenos con contaminación vieja), debe presentar un plan escrito con los siguientes puntos: qué técnicas van a usar para limpiar (incluyendo cómo tomarán muestras del suelo o agua), quiénes serán los técnicos responsables, qué equipos ocuparán y si usarán microbios o químicos seguros, las cantidades máximas de contaminantes que permitirá la ley o las que fije un estudio de riesgo, las acciones específicas para bajar la contaminación a esos niveles, cómo vigilarán el sitio durante y después de la limpieza, un calendario de actividades, para qué se usará el terreno ya limpio, cómo sacarán la basura y residuos peligrosos o especiales, y cómo darán seguimiento a los riesgos para la gente o el ambiente.
- Art. 144La Secretaría (la dependencia del gobierno encargada) tiene hasta 60 días hábiles para revisar y decidir si aprueba tu propuesta de limpieza del suelo contaminado. Durante los primeros 20 días de ese plazo, si falta algún documento, la autoridad te pedirá por única vez que lo entregues. Tú tendrás otros 20 días para completar la información; si no lo haces, tu trámite será cancelado. Si entregas lo faltante a tiempo, la Secretaría continuará y deberá darte una respuesta dentro del plazo original de 60 días. Eso sí, si durante la revisión piden más datos, el reloj se pausa hasta que los entregues.
- Art. 145Si el plan para limpiar un lugar contaminado dice que la contaminación afecta a personas, la Secretaría de Medio Ambiente tiene máximo 10 días hábiles para mandarle a la Secretaría de Salud ese plan con toda la información del caso. La Secretaría de Salud tiene 20 días hábiles para dar su opinión técnica si es una emergencia, o 30 días hábiles si se trata de un problema de contaminación viejo (pasivo ambiental). Si la Secretaría de Salud no responde, aplica lo que dice la Ley Federal de Procedimiento Administrativo, que básicamente significa que su silencio cuenta como aprobación. Su opinión solo puede hablar de cómo la contaminación afecta a las personas, no a otras cosas como plantas o animales.
- Art. 146Si hay una emergencia, la Secretaría revisará el plan que le propongas para arreglar el problema y te dará una respuesta en un máximo de 30 días hábiles (días de oficina, sin contar fines de semana ni feriados). Esto aplica solo cuando la situación sea urgente o de peligro inmediato.
- Art. 147Este artículo habla sobre qué pasa cuando hay una emergencia por suelo contaminado. Si los responsables de limpiar el desastre contratan a una empresa autorizada para tratar la tierra contaminada, la Secretaría (la dependencia de gobierno encargada) tiene máximo 15 días hábiles (sin contar fines de semana ni días festivos) para revisar y dar su opinión sobre el plan de limpieza. Básicamente, acelera el proceso para que la emergencia se atienda más rápido.
- Art. 148Cuando ocurre un accidente con materiales peligrosos y se están controlando los derrames, hay cosas que no puedes hacer. Por ejemplo, no debes lavar el suelo con agua a presión si no tienes manera de juntar y tratar el agua sucia que se genera. Tampoco puedes mezclar tierra contaminada con tierra limpia para que parezca que todo está bien. Además, no está permitido sacar la tierra contaminada o los residuos sin controlar el polvo que se levanta. Por último, no puedes echar sustancias químicas oxidantes (que aceleran la reacción del material) directamente en el lugar.
- Art. 149Este artículo explica las reglas que se deben seguir al limpiar un terreno contaminado por un accidente o por contaminación vieja. Si se saca la tierra sucia para tratarla, se debe guardar en un lugar donde no se escurran los químicos al suelo limpio. Si se limpia en el mismo lugar, hay que instalar un sistema para atrapar los líquidos contaminados que escurren, y no se deben usar químicos que pasen la contaminación de un lado a otro sin control. También, si el proceso libera vapores o gases, se necesita un sistema para atraparlos y no deben superar los límites que marca la ley.
- Art. 150Para asegurarse de que la limpieza de un sitio contaminado (remediación) va por buen camino, se deben tomar muestras de tierra o agua con la frecuencia que diga el plan de limpieza, para verificar los avances. Si la limpieza se hace en otro lugar, también se toman muestras según lo que se haya propuesto en el plan. Al final, se hace una última prueba con muestras para confirmar que todo esté dentro de los límites que marca la ley (normas oficiales mexicanas) o los niveles que se acordaron. Esas muestras y sus análisis deben hacerlas laboratorios que tengan permiso de una institución autorizada y también estén aprobados por la Secretaría correspondiente.
- Art. 151Cuando termines de limpiar un terreno contaminado (remediación), debes avisar por escrito a la Secretaría de Medio Ambiente. Tienes que entregar los resultados de los análisis finales de esas muestras y pedir que borren la nota que aparece en el Registro Público de la Propiedad y saquen tu sitio del inventario oficial de lugares contaminados. La Secretaría checará que tus resultados cumplan con lo que marcan las normas oficiales mexicanas o con los niveles que tú mismo propusiste para la limpieza. Si todo está en orden, en un plazo de 45 días hábiles te notificarán que el proceso está concluido, ordenarán retirar el terreno del inventario y pedirán que cancelen el registro. Eso sí, si tus muestras son falsas o están mal hechas, tú eres el único responsable si después queda contaminación, el gobierno no se hace cargo.
- Art. 152Este artículo dice que el gobierno federal y los gobiernos locales (estatales o municipales) pueden trabajar juntos para crear y llevar a cabo programas para limpiar o reparar un lugar contaminado. Para ponerse de acuerdo, pueden firmar un convenio donde cada quien defina qué va a hacer y qué recursos (dinero, personal, equipo) va a poner. Ese plan de limpieza se agrega al convenio y, además, las autoridades locales deben anotarlo en el registro público de la propiedad, como un aviso oficial para que todos sepan que ese terreno tiene un programa de remediación.
- Art. 153Este artículo habla de cuándo el gobierno federal puede intervenir para limpiar un terreno abandonado que esté contaminado con residuos peligrosos. Si la Secretaría (dependencia encargada del medio ambiente) lo considera necesario, primero hace un estudio para justificarlo y luego le propone al Presidente que emita una declaratoria oficial. Si son los gobiernos de los estados o municipios quienes piden esa declaratoria, ellos deben pagar y preparar los estudios técnicos que la justifiquen, y después entregarlos a la Secretaría para que los revise. En pocas palabras, la limpieza de esos sitios solo arranca si hay un estudio que demuestre que es urgente.
- Art. 154La Secretaría (una dependencia del gobierno), a través de la Procuraduría (su brazo de vigilancia), va a revisar que se cumplan las reglas sobre residuos peligrosos y puede aplicar castigos si alguien no las respeta. También, la Procuraduría puede pedir documentos para checar si la información que dieron los generadores (quienes crean estos desechos) y los prestadores de servicios (empresas que los manejan) es correcta. Además, en cualquier momento puede solicitar los balances de residuos peligrosos para compararlos con lo que reportaron las empresas involucradas y verificar que todo se maneje de forma segura.
- Art. 155La Procuraduría tiene permiso para aplicar medidas de seguridad para proteger a una persona, como separar al agresor de la víctima o prohibirle que se le acerque. Estas medidas son las mismas que están escritas en el artículo 104 de la misma ley. En pocas palabras, si hay riesgo, la Procuraduría puede actuar de inmediato para cuidar a quien está en peligro.
- Art. 156La Procuraduría te va a mandar una notificación ya sea en persona o por correo certificado para decirte qué medidas tienes que tomar para corregir lo que encontraron mal durante una inspección. Vas a tener hasta 20 días hábiles para hacer esos arreglos, sin pasarte de ese tiempo. Las medidas correctivas son para arreglar las fallas que vieron y asegurarte de que cumplas con tus permisos o licencias. Las medidas de urgente aplicación son para evitar que el medio ambiente, los ecosistemas o sus partes sigan dañándose. Si te piden una remediación (restaurar el daño ambiental), los pasos y plazos para hacerla seguirán lo que dice otra parte de este reglamento.
- Art. 157Imagina que la Procuraduría te pide que arregles algo urgente, como un problema de contaminación o seguridad. Tienes 5 días hábiles (sin contar sábados, domingos ni días festivos) para proponer una solución diferente a la que ellos te ordenaron. Eso sí, tu propuesta debe estar bien justificada y lograr lo mismo que pedían, nada de hacer menos. Mientras la autoridad revisa si tu idea sirve o no, los tiempos para cumplir con lo original se pausan. Pero ojo, esa pausa solo funciona si tú la pides por escrito y siempre que no causes daños a otras personas. Si después de 10 días hábiles desde que entregaste tu propuesta la autoridad no te dice nada, se considera que te la rechazaron. Así que no te quedes esperando sin más, mejor pregúntales si no tienes noticias.
- Art. 158Si en una visita de inspección te ordenan corregir algo de inmediato o arreglar las fallas que causaron que te pusieran medidas de seguridad (como sellar un negocio), debes avisar a la autoridad cada vez que cumplas con lo que te pidieron. Tienes que hacerlo dentro de los 5 días hábiles siguientes a la fecha límite que te dieron para arreglarlo.
- Art. 159Si la autoridad te cita como presunto infractor y tú respondes por escrito aceptando lo que dice el acta de inspección, entonces la Procuraduría tiene 20 días hábiles para emitir su fallo. Es decir, una vez que admites la falta, el gobierno debe resolver rápido tu caso y decirte cuál es el castigo o la multa. Eso sí, solo cuentan los días entre semana, sin contar sábados, domingos ni días festivos.
- Art. 160El artículo 160 dice que cuando la autoridad encuentre fallas o irregularidades en el manejo de residuos peligrosos, te va a decir exactamente qué tienes que hacer para corregirlas, en qué tiempo debes hacerlo y cuánto te van a multar. Si tú corriges los problemas o cumples con las medidas que te ordenaron dentro del plazo que te dieron, puedes pedir que te perdonen o reduzcan la multa. Pero solo aplica si no has sido castigado antes por lo mismo y si no hay riesgo para la salud o el ambiente. Para pedir eso, tienes que presentar una solicitud al que te multó, a más tardar 30 días hábiles después de que se venció el plazo para hacer las correcciones. Quien decide si te aceptan el perdón es el jefe de esa persona, y mientras tanto, no tienes que pagar la multa.
- Art. 161Si te multan por contaminar, puedes pedir cambiar el pago de la multa por una inversión en equipo ecológico o en cuidar el ambiente, pero solo si el proyecto no tiene que ver con lo que causó la multa y la autoridad está de acuerdo. Para eso, debes entregar por escrito un plan detallado con fechas y el costo de la inversión; si no lo llevas al momento de pedirlo, te darán hasta 30 días para presentarlo. La solicitud se entrega a quien te multó, y si falta algo, te avisarán para corregirlo antes de mandarlo a su jefe para que decida. Después, la autoridad irá a revisar que cumpliste; si no lo haces, te cobrarán la multa completa. Además, en 10 días hábiles, le mandarán la información a la Secretaría de Salud para que en 30 días hábiles diga si la contaminación afectó la salud de las personas.
- Art. 162Si alguien causa un daño al medio ambiente y firma un acuerdo con el gobierno para repararlo o compensarlo, ese acuerdo cierra el proceso administrativo, es decir, ya no te siguen castigando. Si resulta que arreglar el daño es muy difícil o imposible, entonces se puede aceptar una compensación, como pagar o hacer algo equivalente. Además, la Secretaría puede pedirte que dejes una garantía (como un depósito o un aval) para asegurar que cumplirás con todo lo que prometiste en el acuerdo. Si no cumples con lo pactado, el gobierno puede hacer válida esa garantía para cobrarse o reparar el daño.
- Art. 163El Artículo 163 dice que el gobierno va a crear fondos o cuentas especiales para juntar dinero. Ese dinero sale de las multas y cobros por no cumplir las leyes de residuos y basura. Todo ese dinero se usará de forma clara y honesta para limpiar terrenos contaminados que sean problema del gobierno federal. Los artículos transitorios son reglas temporales que explican cuándo empieza a aplicarse esta ley y cómo se van a manejar los permisos y trámites viejos mientras se adaptan a las nuevas reglas.